Júpiter en Capricornio 2019 -2020. Diversión la justa.

Júpiter en Capricornio 2019 – 2020: Despacito y buena letra


Júpiter ingresó en Capricornio este 2 de diciembre del 2019 y podríamos considerarlo la noticia de la semana y hasta casi del mes; sobre todo si hacemos vista gorda a la pelotera de planetas en Capricornio que se nos avecina —lo que los antiguos llamaban un stellium— y la racha de eclipses navideños por estrenar.

Pensad que Júpiter tarda alrededor de doce años en dar la vuelta al Solete y esto implica que la última vez que ingresó en Capri fue el 18 de diciembre del 2007. Vamos, que el evento cósmico bien se merece un especial en toda regla: no pasa todos los días, a Júpiter siempre lo recibimos de brazos abiertos y más aún si eres de esos Capricornio que lleva una racha apretada con Saturno, Plutón y los Nodos Lunares encima.

Claro, estos planetas recién mencionados tienen connotaciones un tanto restrictivas mientras que Júpiter representa todo lo contrario: la expansión, la mejora, la oportunidad. Y yo no es que tenga planetas en Capri, pero estoy bien rodeado de ellos —padre, hermana, sobrino y una madre con la Luna en el signo—: así que me alegro mucho por lo que les toca, me alegro por los colegas, me alegro por esas consultas a veces un poco taciturnas y por esos nativos que nacieron en 1989 o un año o dos después.

También es verdad que este ingreso me pilla en medio de un montón de curro, de más y más consultas, reorganización y ganas de cachondeo. Así que para redactar este especial no me ha quedado más otra que buscar hueco en la agenda, rechazar un par de suculentas invitaciones y sentarme aquí a martillear el teclado.

Porque Capricornio va de eso… de trabajar despacito y con buena letra, de dejar a un lado la diversión o los vaivenes emocionales y de alcanzar metas cada vez más altas.

Júpiter en Capricornio 2019  – 2020. Otra clase teórica más. 

A ver, lo que os voy a contar ahora de Júpiter en Capricornio no varía demasiado de los previos especiales: el de Júpiter en Libra, el de Júpiter en Escorpio y el de Júpiter en Sagitario. Pero tampoco está de más repetir. De hecho, en mis clases —astrológicas y de idiomas— parezco casi un disco rallado: siempre hay que volver a la misma información, a la base, a los orígenes hasta que os corra libre y felizmente por las venas.

Así que…

Vamos a partir de esta idea tan sencilla de que una carta natal o cualquier fotografía del cielo es una especie de obra de teatro con un reparto actoral. Tenemos al héroe, a la damisela en apuros, al guerrero, a la madre, al viejo sabio, al malvado, etc. Claro, todos estos personajes pueden ser representados por los planetas de ahí arriba. ¿Que quién representa al héroe? El Sol. ¿Y quién es la madre protectora o afligida? La Luna. ¿El mensajero, el ladrón, el que se arriba a quien más le conviene? Mercurio. Y así con todos los planetas.

Teatro, lo tuyo es puro teatro. Y de hecho, la Astrología también es una representación con un elenco actoral de planetas y un guión a seguir según el signo, casas y aspectos. Ahora queda saber qué papel representa este Júpiter en Capricornio en tu vida (Por cierto, que esta ricura de angelitos azules son autóctonos de Varsovia)

Entonces ahora vendría entender qué/quién representa Júpitertanto en nuestra carta como en general: representa a los protectores, el que te echa una mano, el que te enchufa, el que hace la vista gorda, el que te permite saltarte la cola de Berghain y entrar sin problema. Ese que hace que estudies poco para el exámen y que, encima, salgan las preguntas que te estudiaste y apruebes con buena nota.

Y no queda de otra: los antiguos lo conocían como el Gran Benefactor y Júpiter siempre va a representar un área en nuestra carta donde nos sentimos cómodos, expansivos, optimistas, protegidos. Uno salta, se arriesga, y cae en un estupendo colchón. Uno se hace preguntas grandes. Uno quiere buscar conexiones. Se siente poseedor de la verdad. Un tanto justiciero.

Ojo, en el Boletín de esta semana ya me comentaba un lector que el tránsito de Júpiter por Sagitario y su casa cinco le había dejado poco o nada de eventos chachipirulescos. Y me parece una aportación muy interesante e inteligente porque, como ya he comentado en ocasiones previas, tendemos a sobrevalorar los tránsitos y los efectos de Júpiter.

Así que, vale, Júpiter entra en Capricornio pero tampoco podemos afirmar ya a ciencia cierta que todos los Capri van a vivir una mejora en sus vidas. Recordad también lo que os digo: cada carta es un mundo y si queréis saber más sobre la vuestra siempre podéis encargarme una lectura.

Aparte, Júpiter, con su carácter bonachón y confiado, tiene ese no-tan-pequeño-detalle: exagera, se siente super optimista y piensa que las cosas le llegarán regaladas. Al cabrón le salen muchas veces muy bien las planes, pero no siempre. Y, claro, entonces llega el hostiazo de la realidad y la decepción.

De todas formas, vamos a ver que a su paso por Capricornio, Júpiter andará menos por las nubes y tendrá más los pies en la tierra. Veamos por qué.

Júpiter en Capricornio 2019 – 2020. Matizando sus significados. 

A ver. Cada carta es un mundo y cada Júpiter también. Es decir: no es lo mismo Júpiter en Capricornio, que en Piscis, que en Aries o en Géminis. No, no y no.

Todos van a tener un punto expansivo, afortunado y filosófico pero cada uno con unos matices, con unas experiencias, con un disfraz diferente que viene determinado por el signo, claro está.

Aquí también es cuando entran en juego las geniales dignidades planetarias de las que siempre hablo. Esto es: hay planetas que se llevan bien con determinados signos —por ejemplo, Venus con Tauro o con Libra— y menos bien con otros signos —siguiendo con el ejemplo, Venus en Aries y en Escorpio.

Esto no es ningún megadrama: hay trillones de cartas natales con planetas en destierro o en caída —así lo llamaban los antiguos— y, sin embargo, los nativos lo siguen haciendo lo mejor que pueden. Por poner un ejemplo, como muchos ya sabéis yo tengo a Mercurio en Piscis —un Mercurio desterrado y herido— y, es verdad que se me pierden los pasaportes y las llaves y hasta el aire, si puede, me engaña; pero también me permite cantar en la ducha desafinando un poquito menos o captar al vuelo algunos lenguajes simbólicos.

Aquí tenéis las dignidades planetarias y los términos egipcios. Es la típica tabla que usan muchos astrólogos tradicionales y la he sacado de cieloyterra.it. Si veis, Capricornio tiene domicilio en Saturno, exaltación en Marte, exilio en la Luna y caída en Júpiter.

En cualquier caso, y siguiendo con lo nuestro, Júpiter en Capricornio se encuentra en caída y esto implica que el planeta no va a darnos todas sus bondades. De la misma manera, tampoco nos dará todos sus excesos. Y es que funciona a medio gas. Con cierto reparo. Inseguro.

Tiene toda la lógica del mundo: mientras Júpiter sólo piensa en comer pues es un planeta bastante glotón; Capricornio parece casi el signo más prudente del horóscopo. Atento a los tiempos. A los horarios. A las normas. Incluso al qué dirán. Y necesitado de logros materiales para los que, nos guste o no, hay que pringarse.

De manera que uno y otro, planeta y signo, tienen pocas similitudes. Uno tiende a confiar y abarcar más de la cuenta. El otro prefiere no salirse de los bordes y rumiar cualquier plan antes de comenzar con él. Porque que Júpiter es un planeta humedito y templadito y Capricornio, con Saturno como regente, tiene características frías y secas. Lo que se dice un romance bastante particular.

Luego, todo hay que decirlo, Júpiter no deja de ser un planeta muy enrollado. Esto es: incluso en un signo tan sieso como Capricornio —y si no tiene aspectos tensos ni se encuentra en una casa complicada— siempre aportará algo positivo y en seguida detallamos sus posibles significados. Aparte, una manera super constructivo de acercarnos a este tránsito es entenderlo dentro de todo el horóscopo. Fijaos: venimos de un año con un Júpiter en Sagitario muy teórico, en signo de fuego, con altos ideales, vuelta a la universidad, cursos de yoga, libros de coaching, clases de inglés. Sí, sí, todo muy bonito, todo muy cojonudo, pero ahora toca darle duro y darse cuenta de que tener sueños ya es algo bien lindo —y a veces difícil— pero también se necesita de práctica, constancia y perseverancia para que esos sueños se cumplan.

Así que Júpiter en Capricornio —dentro la cronología zodiacal— también va de eso: de asentar, crear una base fuerte para las visiones e ideales y permitirles una estabilidad que les permita mantenerse a lo largo del tiempo.  

No está tan mal, ¿no?

Júpiter en Capricornio 2019 – 2020. Seguimos matizando sus significados. 

Este es el momento en que la Astrología se pone juguetona, es decir, cuando uno crea, decodifica, transforma el lenguaje simbólico del cosmos en posibles eventos, personas, características y demás.

Pensemos. Por poner un ejemplo, Capricornio está muy, muy, muy relacionado con la figura paterna y con los hombres de negocios. Entonces podríamos visualizar a un tipo en su despacho, de traje y corbata, fuerte, sano, serio, al mando de su empresa y con un par de tiernas fotos de su familia sobre el escritorio. Un tipo un pelín precavido. Que quiere aparentar ser más joven pero tampoco se atreve. Que tiene sus dudas sobre qué tinte usar para las canas. Que quisiera aprender a meditar pero ni siquiera sabe porqué.  En fin. Pues ese tipo es una buena representación de Júpiter en Capricornio y a él le sonreirá la suerte.

Capricornio tiene que ver con los empresarios, con los sabios, con los gobernantes y con el capitalismo —aunque Capri, desde luego, reparte mejor que Tauro. Rige a los alpinistas y a los gestores, a los abuelos y a los mineros. Esto implica que todos estas personas van a recibir un empujoncito jupiteriano: los empresarios, más ambiciosos; los alpinistas, escalando más cimas; los gobernantes, con más carisma… ¿y también sentido de la justicia?

Compañías que se expanden, la necesidad personal de alcanzar más objetivos así como de generar más recursos, la búsqueda de estrategias para monetizar nuestras ideas, campañas de publicidad y estrategias para priorizar tareas y gestionar nuestro tiempo… Todo son temas que pueden experimentar un auge en el próximo año. Para que os hagáis una idea: con Júpiter en Sagitario, el libro de cabecera podría titularse «Cómo conectar con tu guía interior». Ahora, con Júpiter en Capricornio pasará a llamarse: «Cómo hacerte millonario con tu negocio».

Y está muy bien, porque si tienes un proyecto en mente o ya funcionando, con este Júpiter por Capricornio puedes sentirte más emprendedor, capaz de apostar por ti —sin arriesgar demasiado, claro— y con la suficiente perseverancia y mente fría para torear los vaivenes, críticas y piedras en el camino.

Y de nuevo, con las mismas, esto habrá que cogerlo con pinzas: porque cada carta es un mundo y recibirá este tránsito a su manera, y porque Júpiter por Capricornio no anda solo, sino que le acompañan Saturno y Plutoncito y hasta el Nodo Sur, que tiene esa función de desagüe, tiro de la cisterna y se acabó.

Pero sí, todas las cualidades capricornianas de responsabilidad, fuerza, resistencia, paciencia, sabiduría y austeridad quedarán amplificadas.

Fijaos que Capricornio, junto con Cáncer, se relaciona con los cimientos, con las casas y habrá más rascacielos y muros más fuertes y gruesos y organizaciones capaces de sostener y proteger mejor. Tiene Capricornio en mi opinión un honorable matiz de justicia social —de justicia un tanto rancia, severa, pero justicia al fin y al cabo— así que habría que esperar cierta mejora y actualización en la ayuda de los menos afortunados. Subsidios. Desempleo. Prestaciones sociales para las pequeñas empresas. Porque vale que vivimos en un tiempo malversado y los arquetipos no existen en estado puro, pero Capricornio como tal, Capricornio en sí, es un signo que trabaja para satisfacer su tremenda ambición y luego poder mantener a todo un sistema. Algo así como un «Yo trabajo, mando, dirijo… pero os aseguro que no os va a faltar ni sustento ni techo ni libros para ir al cole».

También hay en algunos Capri un punto místico —no a lo Sagi, sino más bien sufridor y ascético—, así que podríamos aguardar un aumento en prácticas espirituales algo inflexibles y limitantes. Vamos, que el año se presenta idóneo para ayunar tres semanas y conectar con vuestro dios particular o para practicar un retiro de silencio o ataros a una columna y resistir unos latigazos. Sistemas filosóficos como el estoicismo —que, por cierto mola mucho— o una visión de la vida más realista del «no pain, no gain» y el «quien rompe, paga» ganarán terreno sobre la ingenuidad del pensamiento y la visualización positiva.

Júpiter en Capricornio 2019 – 2020: Yogananda, muy Capricornio, aunque con Júpiter en Aries.

Nuestras rodillas, contentas; nuestra columna, quizá un pelín más ligera; y nuestros viejitos, más rocanrroleros. Y más gusto por la escalada y más ganas de montañismo y mucho pelo corto y ropa elegante pero práctica y chaqueta y corbata y falda pantalón. Y los callos de las manos, también contentos y las hormigas felicísimas, así como los grúas y las excavadoras. Porque habrá un boom inmobiliario y una muy frágil burbuja en el mundo de la construcción.

Y México en el punto de mira. Y también la India. Y el Reino Unido. Y Haití. Y más remedios contra la artrosis y paliativos contra las hernias discales. Y estudios sobre el cáncer de piel. Y el cuidado de los dientes. Y Kate Middleston lo mismo tiene otro hijo. O Ricky Martin vuelve a ser número 1. Y a Kate Moss la pillan infraganti. Y Jim Carrey y Marilyn Manson revolucionan los titulares. Y…

Júpiter en Capricornio 2019 – 2020. Pero sobre todo el 2020… 

Ahora vamos a ponernos un pelín más serios. Pero sólo un pelín, ¿eh? Vamos a entrar en materias predictivas, que es lo que tanto os interesa. Y os advierto una cosa: sabéis que escribo estos especiales con mucho gusto, que me encanta responder a vuestros comentarios y que adoro que me compartáis.

Sólo que en este especial me voy a guardar un poquito de información en la manga. Para aprender astrología hay que echarle un montón de horas de estudio y de trabajo y, como cualquier otro currante, al final de mes he de pagar el alquiler. Así que quien quiera saber más, que se ponga a darle duro o siempre podréis encargar una lectura o coaching astrológico, que tan profundos, pedagógicos y acertados me quedan.

En cualquier caso, me interesa que sepáis un par de cosas: de la misma manera que cada Júpiter por un signo es diferente y que cada carta astral también lo es y lo recibe a su manera, el cielo cada día es diferente

Por ejemplo, Júpiter transitó por Capricornio por última vez desde enero del 96 a enero del 97. Previamente lo hizo entre el 84 y y principios del 85 y antes por el 72 e inicios del 73. Como veis, son ciclos que se producen cada doce años, más o menos, y esto implica que muchos de vosotros y vosotras que vayáis a cumplir 12, 24, 36, 48 años y viviréis vuestro retorno jupiteriano. Este suele ir marcado de experiencias positivas y de expansión.

Pero repito, el cielo cambia cada día —así que imagináos cuánto varía de año a año. ¿Y qué tiene de especial este Júpiter en Capricornio durante el 2019 y sobre todo el 2020? Pues eso que no paro de repetir en los Boletines y que también os he escrito ahí arriba:  que se suma a Saturno y Plutón, también en Capri, y al eje de los eclipses.

Claro, esto matiza este Júpiter un montón. ¿Júpiter es bueno? Sí, pero no olvidemos que está en caída. ¿Júpiter amplía? Sí, pero ¿qué pasa si se conjunta a Plutón? ¿Y si anda tan cerquita a Saturno? ¿Y beneficiará a todos los Capri por igual? Fijaos pues en la relevancia de esta pelotera de planetas en Capricornio.

Las dos últimas veces que se produjo un stellium así —o acumulación en Capricornio— fue en el año 424 a.C. y en 1284. El trío planetario no volverá a juntarse hasta el 2754. Por tanto, nos acercamos a un 2020 con mucho meneo: meneo expansivo, gracias a Júpiter, pero también contradictorio, restrictivo —por Saturno—, un pelín dramático —por Plutón— y con desenlaces bien significativos para aquellos nativos con cartas muy cardinales y puntos sensibles en el último decanato de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio.

Luego, por supuesto, hay más aspectos que mirar: Júpiter va a realizar un relevante trígono a Urano en Tauro que va a darle un buen empujón y moderneo absoluto a los Capri, Tauro e incluso Virgo que cumplan al principio de su signo. También dibujará tres sextiles muy paliativos y necesarios a Neptuno en Piscis.

Por supuesto, como cada año, Júpiter retrogradará por unos cuatro meses y nos permitirá evaluar y rediseñar nuestros planes empresariales, espirituales, monetarios, de justicia y paternales. Y se juntará a Plutón —también por tres veces—, lo que no es moco de pavo, y recibirá a Marte por conjunción y por cuadratura —esto ya en septiembre. El mes de junio y  julio, con el tránsito habitual de planetas por Cáncer y los eclipses también merece su atención.

Finalmente Júpiter saldrá de Capricornio el 19 de diciembre para ingresar en Acuario y días después unirse a Saturno, pero eso ya es materia de otro especial.

Júpiter en Capricornio 2019 – 2020. Y más predicciones… 

Luego es verdad que hacer predicciones así a lo bruto, sin tener en cuenta todos los factores del cielo, ni los factores de cada carta, pues peca de simplista y para eso tenéis los horóscopos del periódico y las revistas del corazón.

También —como ya os he contado muchas veces— las predicciones que encontráis en mis especiales se basan en en un sistema de casas muy simétrico —algo que en muy rara vez se da— y basadas en la posición del Ascendente. Pensad que el Ascendente marca el inicio de la casa 1 y a partir de esa posición, uno puede visualizar el paso de los planetas alrededor de la carta en un orden cronológico. Pero al mismo tiempo muy poca gente tendrá una coincidencia exacta de signo y casa. Os animo a examinar vuestra carta: los signos se cuelan en las casas; de pronto Tauro te ocupa la casa 2 y la 3; o Cáncer empieza en la 8, te ocupa la 9 y hasta la 10, o tu Ascendente es Libra pero Libra también lo tienes en tu casa 12. En fin, que hacer estas predicciones, perdonad que os lo diga, es un despropósito.

Y ojo, que vais a recibir vuestras mini predicciones. La idea es subirlas a Youtube, como en el especial del año pasado.

Entre tanto, ¿qué consideraciones podemos tener en cuenta? Pues a ver, está claro que si Júpiter transita por Capricornio, los primeros en percibir sus bondades serán estos nativos, no queda otra. Y atentos, que también nos vale si tenéis Ascendente en Capri o la Luna por ahí.

Con las mismas, y pensando en aspectos armónicos, los otros signos de tierra, esto es, Tauro y Virgo, recibirán a Júpiter por trígono y también podrían pillar, sobre todo el primero, que Virgo y Júpiter se llevan regular.

Tanto Piscis como Escorpio reciben a Júpiter en Capricornio por sextil, pero Piscis lo disfrutará más.

Más cosas. Los signos de agua Escorpio y Piscis reciben a Júpiter por sextil —y Piscis además por domicilio. ¿Y esto que es? Pues que que con un pelín de suerte Escorpio se beneficia del tránsito y Piscis, por su parte, se beneficia sí o sí.

Seguimos… a los Sagitario, siento deciros —y a las cartas muy sagitarianas— el paso de Júpiter por Capri podría suponer un bajonazo. Vuestro regente pasa a su signo de caída y ya no está para tantas praderas ni gurúes ni cachondeos. La ventaja que tiene, que tampoco es poca cosa, es que si os habéis embarcado en algún proyecto o estudio o si habéis visualizado algo así, a lo grande, a lo sagi, pues ahora os toca seguir al pie del cañón y no bajar la guardia. A por ese máster universitario, a seguir viajando, a seguir montando esa empresa.

Con los signos cardinales la cosa se complica. Aries, Cáncer y Libra tienen por delante un año tumultuoso y esto, a su vez, merece ser analizado con cuidado. No es lo mismo ser un Aries del 25 de marzo que del 17 de abril; ni lo mismo tener el Sol en Libra que la Luna o el Ascendente. Tenéis que preguntaros en qué decanato nacísteis, por ejemplo, o buscar el grado exacto en que tenéis vuestros planetas en la carta para entender bien cómo recibirán el tránsito.

Así, y siempre de manera un poco burra, podríamos afirmar que Aries es el que sale peor parado de este trío, Libra se queda aprobando por los pelos y Cáncer… Pues Cáncer lo tiene mucho mejor y lo mismo encuentra pareja o lo patrocinan o le salen oportunidades donde menos se lo esperaba.

Listo. El resto de signos, lo siento, pero ni fu ni fa. Ni Géminis, ni Leo, ni Acuario… pero claro, para eso sería necesario analizar mejor el resto de la carta.

Será, como veis, un 2020 muy colorido. Con este Júpiter en Capricornio. Y su optimismo recatado. Despacito y buena letra. Y, con suerte, ese anhelado ascenso. Hasta el 19 de diciembre.

***

¡Madre mía! Se me fueron los dedos tecleando ¡y vaya con el especial de Júpiter en Capricornio! Claro que no podía ser de otra manera… que Júpiter expande y a Capricornio le gustan las cosas muy bien hechas.

El resto ya lo conocéis: que me encanta leeros, que me compartáis, que opinéis, que me tiréis tomates y me chifléis; que me expliquéis vuestras experiencias y, sobre todo, que experimentéis con la Astrología vosotros mismos.

También sabéis que podéis encargarme una lectura de vuestra carta natal y así entender mejor qué pasa con este Júpiter y el resto mandanguero de planetas en Capri y cómo se os viene encima este 2020. 

Y ahora sí. Ya me despido. Por supuesto, un  trillón de gracias por leer y todo lo demás. Recordad que podéis seguirme seguirme en facebook, twitter, instagram y por youtube

Nos hablamos. Nos contamos. Nos vemos en Madrid, en Málaga, en Berlín o en Mallorca. Por aquí y por allá y, si no, por telepatía.

Un super abrazo,

Emilio P. Millán

 

(Fotos. Fte. cieloeterra.it; pisterest.com y mi cosecha propia).

 

 

 

 


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10 ideas sobre “Júpiter en Capricornio 2019 – 2020: Despacito y buena letra

  • Chaska

    Hola, en plena cuarentena me puse a descubrir mi carta natal y llegué aquí, yo nací el 08 de mayo de 1988 a las 9:00 a.m. en Huánuco-Huánuco Perú.

    Gracias por tus saberes

  • Carmen López Martí

    Querido Emilio, habiendo pasado los días de asueto, me tomo unos minutos para escribirte. Yo ando por mi segundo retorno de Saturno ya que nací en junio de 1961. Y si, sé que este 2020 me va traer un pelín de cabeza y otro pelín eufórica porque Saturno pasará exactamente sobre el grado en que se haya mi Saturno natal durante el segundo semestre este año. Lo tengo en la Casa VI y en los últimos grados de un Capricornio retrogrado (por lo menos en junio de 1961 retrogradaba tan campante) a punto de pasar a Acuario (lo poco de Acuario que tengo en la Casa VI de mi carta natal) en donde le esperaba un Júpiter, también retrogrado, inaugurando los primeros grados de ese mismo Acuario en Casa VI. Te darás cuenta que, para mí, va a implicar cerrar un ciclo de casi 30 años para abrir otro. Y si, desde Saturno entró en Capricornio (y por ende en mi casa VI), empecé a sentirme cada vez más apremiada con respecto a resolver asuntos relativos a la salud y a esos hábitos y costumbres de mi día a día (incluyendo, por supuesto, al trabajo de oficina que desempeño) que no me han dejado dormir tranquila. Si todo va bien, este año podré resolver el asunto de mi bocio nodular que se me descubrió en el 2011 y, por otro lado, a ver si puedo remozar mi día a día (aunque eso me cueste dejar mi actual trabajo para ir en busca de mejores y más afines aires laborales, ya se verá). Por cierto, ¡muy feliz año 2020 para tí!, y ojalá tengamos la oportunidad de seguirnos leyendo.

  • Nika

    Dices tu de pelotera en Capricornio, pa pelotera natal la mía en dicho signo con Urano (6° ), Neptuno y Mercurio (12°), Saturno (17°) y el Sol (23°) todo en casa V natal y para la guinda del pastel el día 13 enero cumplo los 30.
    En pleno retorno de Saturno y con Plutón pululando por esos lares desde 2008 ha ido barriendo todo lo banal dejando lo esencial y Saturno ha ido asentando y materializando mi verdadero yo y las cosas importantes.
    No sé que traerá este Júpiter, en natal lo tengo a 3° de Cáncer en casa X así que ahora el tránsito me coge por oposición a Jupiter natal y trigono a mi ascendente Virgo.
    En revolución solar la pelotera de Capricornio me cae en casa II, espero que me traiga recursos nuevos y saberlos aprovechar!!!

    Un afectuoso abrazo Emilio!!

    • Nika

      Bueno se me olvidaba que tengo Venus natal a 1°36 de Acuario en casa V también, así que la conjunción Saturno-Jupiter en Acuario del próximo año, también me toca por goleada! Y viva la Pepa!

      • eugenio

        Nika, te seguiré a ver qué acontecimientos te pasan (aunque como dice Emilio, cada carta astral es un mundo). Mi Venus natal está a 6 grados de Acuario (Casa VI) en conjunción con el descendente y en conjunción a Mercurio Natal (Casa VII)