Las espigadoras, de Millet

Virgo: salud, eficiencia y meticulosidad en el zodiaco


¡Vaya! Fijaos cuánto me retrasé en confeccionar el especial sobre Virgo. Lo mismo se debió a que Mercurio, su regente, se haya retrógrado por estas fechas. O quizá a que, al igual que el arquetipo, me empeñé tanto en detallar y perfeccionar este texto que nunca me daba por satisfecho.

Por supuesto, mis colegas Virgo no han protestado por el retraso. Es lo que tiene este signo: se caracteriza por su prudencia, tacto y respeto. De hecho, me extraña que muchos de los nativos sean conscientes de la belleza de su arquetipo. Virgo es un signo hermoso. Muy, muy hermoso.

Para captar buena parte de su esencia sólo hay que recurrir a referentes tan presentes como la Virgen María. Imaginaos cualquier imagen, pintura, escultura, llavero o estampita de esta señora. La sentiréis cálida, humilde, servicial, auxiliadora. La madre de Jesús, de acuerdo a la cultura católica. La inabarcable Ánima Mundi de los griegos.

No sólo eso: Virgo representa también energías relacionadas con la cosecha, la salud y el anhelo de perfección. Pero mejor no os adelanto nada más. Pasemos pues al análisis meticuloso del sexto signo del zodíaco.

Breve clase de Astrología sobre Virgo

Ni falta hace que os cuente que para comprender cualquier signo resulta indispensable entender su elemento, polaridad y cualidad. Además, conviene ubicarlo dentro de la rueda completa del horóscopo: entender de qué signo viene, a dónde se dirige y qué arquetipo lo opone.

En el hermoso Virgo reconocemos a un signo de tierra, polaridad femenina y cualidad mutable. De la tierra como elemento se habló en profundidad en este artículo. Con todo, muchos sabéis que se trata de una energía práctica, alejada de espiritualidades y fantasías, centrada en lo terrenal, en lo palpable, en aquello vivido a través de los sentidos.

Al ser signo de tierra, además, Virgo vive en una fuerte conexión con su cuerpo. Fijaos que Tauro gozaba del placer de su corporeidad y Capricornio la usaba como un medio de trabajo. Virgo, por su parte, se vinculará al cuerpo a través de la higiene, la salud y un análisis compulsivo de las diferentes partes y procesos. Y aunque, en general, el elemento tierra posee un carácter conservador, es cierto que Virgo -quizá por su regente y por su carácter perfeccionista- apunta hacia el progreso.

Por otra parte, su polaridad femenina nos indica cierta tendencia a la introspección, reflexión y pasividad. La mutabilidad permite a los nativos adaptarse a través de un carácter flexible y, de hecho, muy nervioso. Es lo que tiene Virgo, que tras sus aparente frialdad, esconde una cabeza tumultuosa, arrollada por ideas, posibilidades. Virgo piensa mucho. Puede que demasiado.

Dentro del orden zodiacal, Leo precede a Virgo. Fijaos que el horóscopo nos propone aquí uno de los saltos más descomunales de estadio: en Leo, el nativo se siente único, especial, autosuficiente. Se ama y considera un rey o un dios con todas las de la ley, pues cada uno de nosotros posee una esencia única y genuina que hay que saber cultivar y exponer con alegría. Sin embargo, ahora, en Virgo, el sujeto toma conciencia que no está solo ni puede hacer lo que le venga en gana. Es más, se da cuenta que pertenece a un sistema gigantesco compuesto de diminutas piezas concretas, cada una con una misión específica que permite que el resto funcione. ¿Y qué hace entonces Virgo? Agacha la cabeza, acepta su pequeñez y se pone manos a la obra a trabajar.

Vemos pues que el orgullo leonino se ha dado de hostias contra una realidad mucho mayor. Por eso, a diferencia de su predecesor, Virgo suele ser humilde, discreto y poco amante de los aplausos. Prefiere moverse en un segundo plano y dejar que otros se lleven los honores. A pesar de su increíble eficiencia, suele tener una pobre imagen de sí mismo, le falla la autoestima y le puede el exceso de autocrítica. Sólo con el paso del tiempo -Virgo es un signo de vejez- este arquetipo aprende a amarse y, también, a relajarse y a disfrutar más.

Opuesto a Virgo encontramos a Piscis en el zodíaco. Los pececitos representan el caos, la pereza, lo intangible, lo espiritual, la intuición, la credulidad, la indolencia y lo irracional. También la poesía, la danza y las adicciones. Para equilibrar estas energías, Virgo nos remite al orden, el trabajo, la responsabilidad, el escepticismo, lo tangible, lo medible y razonable. Nos habla del hemisferio izquierdo, el análisis lógico, la escritura, el habla, el estudio y la renuncia. Con todo, ambos signos aguantan un poderoso peso kármico y poseen increíbles dotes de sanación: si Piscis cura el alma, Virgo cura la materia. Así que ya lo sabéis: si encontráis nativos con mucho Piscis o Virgo, mostradle vuestros mayores respetos. Os aseguro que no tienen vidas fáciles. Mucho que barrer. Mucho que ayudar. Mucho que curar. Lo tuyo, lo mío y lo de varios otros.

Además, como los signos se polarizan, es bastante frecuente encontrar a Piscis exageradamente racionales y a Virgos que viven en el desorden y la bohemia. Es cuestión de tránsitos y episodios gatillo para que la tortilla se de la vuelta. Pero como siempre os digo, cada carta es un mundo.

Virgo comparte con Géminis su planeta regente, Mercurio. A diferencia que con los Gemelos, aquí Mercurio se encuentra en domicilio nocturno, que para algunos autores infiere un uso más inconsciente. Lo cierto es que el dios alado y juguetón, el representante del intelecto, la comunicación y nuestra forma de entender el mundo se vuelve en Virgo mucho más serio y cauto. En cualquier caso, se trata de un nativo super inteligente, curioso, de admirable agilidad mental y verbal.

Tanto Géminis como Virgo necesitan vincular: así, Géminis se la pasa uniendo piezas con actitud lúdica, por el mero placer de montar y desmontar. A Virgo, sin embargo, le interesa juntar partes que siguen un orden determinado. Se trata de un signo muy metódico, atento a reglas que él mismo descubre, perpetúa y optimiza.

Mitología de Virgo: de las más antiguas

Virgo es posiblemente uno de los arquetipos más antiguos del zodíaco. Ya mencionamos que se le relaciona con la Virgen María pero también podemos encontrar su equivalencia en otras culturas. Pensemos por ejemplo en la diosa egipcia Isis, cuya veneración se remonta a más de seis mil años atrás.

Isis era la hermana y esposa de Osiris, el dios de la muerte. Cuando Osiris fue asesinado por Seth, Isis adoptó la forma de un halcón, se posó sobre él, lo resucitó y engendró a Horus, el dios solar. Más tarde, Isis debería separarse de su pareja pero permaneció venerada como la Gran Madre, servidora de la humanidad y fecundadora de la tierra. Tenemos por tanto a un arquetipo que cuida y ayuda a los otros.

Además, esta idea de fertilidad conecta a Virgo con otras diosas como Ceres y su equivalente griega Deméter, ambas diosas de la agricultura. Es por eso que a Virgo se le relaciona con la cosecha, con la recolección: los Virgo son excelentes trabajadores, fabulosos descubridores de recursos, capaces de obtener frutos allá donde otros sólo hallarían tierra seca.

Algunos autores también vinculan a Virgo con el mito de Perséfone. Perséfone era la guapísima hija de Deméter. Estaba muy enganchada a su madre, se la pasaba viviendo bajo sus faldas y no quería separarse de ella; permanecía, por tanto, solterita, enterita y bien protegida. Luego un día apareció Hades, el dios del inframundo, se enamoró de Perséfone, la secuestró y se la llevó al infierno a hacerle guarreridas españolas. Evidentemente, cuando Perséfone regresó a la tierra, ya no era la misma: se había convertido en una nueva mujer, manchada y libre.

El rapto de Perséfone, de Luca Giordano.

El rapto de Perséfone, de Luca Giordano.

Parece, por tanto, que algunos Virgo utilizan una actitud infantil de miedo, renuncia y sobreprotección para no enfrentarse a la vida ni a sus verdaderos potenciales. Se la pasan metafóricamente apegados a una madre ilusoria, en un reino donde todo permanece limpio y ordenado. Por supuesto, sólo es cuestión de tiempo para que Hades irrumpa y los obligue, por las buenas o no tan buenas, a descubrir y aceptar la importancia del caos y los desperfectos.

Virgo, con su referente, la Virgen María, y su obsesión por lo inmaculado, goza de una fría reputación sexual: muchos lo consideran un signo de abstinencia, de minimalismo, de costumbres espartanas; y todo esto es muy cierto si bien conviene matizarlo. Tened en cuenta que se trata de un signo de tierra, el elemento más sensual y corpóreo del zodíaco.

Lo que le pasa a Virgo es que es goza de gustos exquisitos. Y, como diría Liz Greene, representa la imagen de “una mujer libre que se casa, en primer lugar, con su ser interior y, en segundo, con su esposo”, es decir, necesita rendir tributo a su propia fidelidad interna antes de entregarse. Su carácter meticuloso lo convierte en un gran explorador del cuerpo, sus secretos y matices. Y no hablemos de su desbordante fertilidad: en el mas seco de los desiertos, Virgo descubre un oasis.

Virgo y el zodiaco constituyente

Tengo pendiente redactar un artículo sobre el zodiaco constituyente, el utilizado en Astrología Cabalística. De acuerdo a su cronología, Virgo constituye el último signo del zodiaco. Esto implica una serie de connotaciones kármicas muy importantes: los nativos de Virgo son almas muy viejas. Han pasado por todas las experiencias del horóscopo y se encuentra en el último de los estadios. Aunque no recuerden sus vidas pasadas, poseen una sabiduría práctica y milenaria que a veces puede aislarles de los otros, volverlos hipermaduros, unos viejóvenes rancios y con poco sentido del humor. Pero claro, es lo que tiene cargar con miles de años en las espaldas: uno ya se las sabe todas y no no tiene ganas de premios, jaleos, fiestas; sólo quiere hacer bien su trabajo y que lo dejen tranquilo.

Parte de esta comprensión innata viene reflejada en su necesidad de servicio desinteresado -Virgo se realiza sirviendo a los otros, ayudando- y también en el respeto hacia el cuerpo, tesoro y vehículo único de cada una de nuestras vidas. Virgo simboliza, por tanto, el cuidado, la salud, la higiene, la nutrición, las dietas y cualquier rutina encaminada  a preservar el cuerpo en un estado óptimo.

Por supuesto, en su vertiente más negativa vamos a encontrar a un Virgo entregado al servicio hasta la sumisión: humillado, pisoteado y, a la larga, un mezquino. También el Virgo maniático, hiperescrupuloso, obsesionado por la perfección, extremadamente (auto)crítico e intolerante -ojo, Acuario también puede desempeñar muy bien este rol. El sarcástico amargado. El hipocondríaco. El miedica. El que, empeñado en los detalles, se pierde la visión global del bosque.

El significado de los planetas en Virgo

En toda carta natal, cualquier planeta situado en Virgo va a mostrar muchas de las características mencionadas en este artículo: habrá una tendencia hacia el orden y el pragmatismo; una curiosidad analítica.

El Sol en Virgo, siempre en función de los aspectos que reciba, manifestará con naturalidad muchos de estos atributos: será un nativo eficiente, trabajador, reflexivo, concienzudo y cauto. En el caso del Ascendente, Virgo aboca a la persona a situaciones de escasez. A veces se da en familias donde se perdieron grandes fortunas. Así, este Ascendente debe aprender a sacar el máximo partido del mínimo de recursos. A construir mucho con muy poco.

La Luna en Virgo se conoce como la “luna del botiquín”: una especie de farmacia ambulante, con grandes dotes sanadoras, quisquillosa, servicial y sensible al malestar ajeno. La he visto en sujetos que padecían alergias de pequeños o que tienen a una madre dependiente, largo tiempo depresiva o encamada.

En Mercurio, el signo de la Virgen se encuentra domiciliado: este es un gran Mercurio, crítico, analítico y práctico. Con interés por la literatura y la investigación académica. Honestos y de genial sentido común, quizá deberían evitar esa tendencia excesiva a clasificarlo y racionalizarlo todo.

De Venus en Virgo se dice que está en caída, aunque a mí me parece una posición elegante, educada, que beneficia la relación con los colegas, los sirviente y los compañeros de trabajo. Da amor por los animales. Gusto por la higiene y la salud. Timidez. Retraimiento. Facilidad para obtener recursos. Talento para la restauración. Sensualidad lenta y profunda que se descubre muy poco a poco.

Marte en Virgo también me mola, pues posee una gran capacidad de trabajo; son disciplinados, perfeccionistas y clínicos. Posición idónea para cirujanos y ingenieros. Espontaneidad herida. A veces, el trabajo se psicomatiza; bajas laborales, nerviosismo, estrés. Digestiones complicadas.

El gordito de Júpiter se halla en exilio en la Virgen. Con todo, como este planeta es el gran benefactor, siempre expande y reparte regalitos chulos. Estos nativos son filantrópicos, grandes cumplidores y más espirituales que el Virgo de a pie. Pueden gozar del minimalismo, de explorar nuevas dietas y hábitos saludables. El Yoga, carreras espartanas, el mundo paleo y la vuelta a los orígenes de la naturaleza son temas muy queridos por esta posición.

Cuando Saturno se encuentra en Virgo, el nativo busca la austeridad y la perfección. Esta configuración favorece el estudio a largo plazo, ideal para la medicina, la investigación y la estrategia. Erudición. Soledad deseada. Premios y reconocimientos al final de la vida. De nuevo trastornos digestivos. Estreñimiento.

Urano atravesó Virgo desde 1962 a 1968, un tránsito que muchos relacionan con avances en temas sanitarios y un nuevo enfoque a la ayuda internacional. Neptuno cruzó Virgo entre 1929 y 1943: se trata de una posición peliaguda pues planeta y signo no comparten nada en común; son, de hecho, arquetipos bastante opuestos. Este periodo se inició con la gran crisis del 29 e incluye a la Guerra Civil Española y a la Segunda Guerra Mundial. Por último, Plutón pasó por Virgo desde 1957 a 1971 y brindó descubrimientos médicos revolucionarios, se avanzó en los trasplantes y se introdujo la píldora anticonceptiva. A modo personal, tengo un muy buen amigo con Urano y Plutón en Virgo que lleva años dedicado al estudio y erradicación del SIDA.

Largo, delgado y ágil, el nativo de Virgo suele tener la piel morena y clara, marcada por lunares y pecas. Su cabello es abundante y, al igual que Capricornio, este arquetipo rara vez se queda calvo. A menudo, tienen los ojos claros, azulados. Los encontraréis guapos, sin pasarse de la rosca. Y con un aura elegante y sobria que se revela en pequeños detalles -una chaqueta exclusiva comprada por internet, un jersey delicado hecho a mano o un mueble escritorio de coleccionista. Manos y dedos largos; labios finos y bocas enormes. En el cuerpo, Virgo signatura el intestino delgado, la vesícula biliar, el páncreas, el hígado y el plexo interior.

No podíamos redactar este artículo sin incluir nuestra querida lista de famosos Virgo. Vais a ver que son muchos y cuántos cumplen, de una u otra manera, las energías de su arquetipo. Empezamos con el mundo del cine y gente de la talla y estilo de Sofia Loren, Sean Connery, Bill Murray, Carmen Maura, Richard Gere, Hugh Grant, Jeremy Irons, Greta Garbo, Carmen Machi y mi adorado Antonio Ozores. Luego en la música podemos recordar a Michael Jackson -un enfermo por la salud-, Freddy Mercury y Amy Winehouse. También mencionar a Bruce Springteen, Andrea Echeverri, Gloria Estefan, Beyoncé, Lila Downs y al divertidísimo Kaytranada. Entre los deportistas descubrimos a Jesse Owens, al extenista Carlos Moya y al malogrado Lance Armstrong. Y entre la política y la monarquía reunimos a Yasir Arafat, Rania de Jordania, Letizia Ortiz, Lee Kuan Yew y John McCain.

Debido a su regente, Virgo es un signo muy consagrado a la escritura. Por eso encontramos una larga lista de autores célebres. Atentos: Borges, Cortázar, Stephen King, Roal Dahl, Agatha Christie, Mary Shelley, Tolstoi, D.H. Lawrence, Goethe y O´Henry.

Julio Cortázar, Virgo

Grande, Julio Cortázar: Sol en Virgo conjunto a Mercurio en Leo.

Por último recordar a otros personajes y personajillos como Calígula, la Madre Teresa de Calcuta, Claudia Schiffer, David Copperfield y Jesús Vázquez.

Virgo necesita desplegar su inteligencia minuciosa, su necesidad de servicio y su capacidad para optimizar el sistema en el que se integra, volviéndolo más eficiente. Se encuentra por tanto a gusto en profesiones como restaurador, investigador, contable, mecánico, economista, estadista, corrector, traductor, periodista, lingüista, farmacéutico, cirujano, médico y matemático. Fijaos que Virgo se refiere a los pequeños detalles; a todas esas cositas por las que nadie se preocupa hasta que un día faltan o fallan, y entonces reparamos en la vital importancia de estas. Signo de mayordomos, limpiadores, científicos, veterinarios y secretarios. De todos aquellos que, desde un segundo plano, colaboran fielmente para que el trabajo funcione para que el jefe, o la figura pública, se lleve los aplausos o los tomatazos.

Rige la limpieza, el orden, las manías, la asepsia, los enfermeros; la Cruz Roja y los Médicos sin fronteras. A los sirvientes, lacayos, mayordomos y a los productos de limpieza. También a los los limpiabotas, las rayas de la calzada y los pasos de cebra.

Junto con Piscis signatura las alergias y las intolerancias alimenticias. Además, signatura a la arena, la grava, los guijarros, los desiertos y a sus oasis. Las dietas, la sanidad pública, las costumbres espartanas y el minimalismo.

Rige junto a Libra a los diplomáticos y a los embajadores. También signatura a los medicamentos, el botiquín, las tiritas y los laboratorios. La mercromina y el yodo. La homeopatía, las probetas, los herbolarios y las farmacias. Las vacunas, los análisis clínicos, la acupuntura y las fórmulas. La máquina de escribir, junto a Géminis. El mimbre, la paja y las cosechas. A los camareros, los dependientes y los recepcionistas. Los coleccionistas de sellos y monedas.

Por supuesto rige a la virginidad, la castidad, los votos de pobreza, las Vírgenes y sus festividades.Las bibliotecas -de nuevo, junto a Géminis- pero sobre todo los archivos. Junto a Capricornio signatura a los relojes. Su color es el naranja del desierto y el verde sanitario. Entre sus piedras encontramos a la sardónica, el jaspe, el ámbar y la amatista.

Grande es la misión de Virgo en el zodiaco. Desde el 23 de agosto y hasta el 22 de Septiembre el Sol transitará este hermosísimo signo, recordándonos la importancia del orden, del respeto al cuerpo y del servicio desinteresado a los demás. Animándonos a hacer bien las cosas, por el mero y sabio hecho de hacerlas.

Y, como no podía ser otra, ya están aquí tooooooodas mis felicitaciones: empiezo por Ainhoa y Rosi, dos amores de almas, fieles y grandes sanadoras. De ahí me salto a tres Jose que se merecen un super abrazo de mi parte. Diana y La Gordy, compañeras de trabajo de las que tanto he aprendido. Sigo con Noe, Carmela, Jose, Leandro, Gonzalo, Silvia y David, repartidos por la península. Por supuesto, ese Bernardo, padrazo y festivalero. Vero, Claire, Rafa y Eugene, todos geniales. Y si se me queda alguien en el tintero, pido mil disculpas. Ya sabéis que a todos os deseo Un Millón de Felicidades.

En fin. Todo lo bueno se acaba. Y este especial no podía ser menos.

Nos leemos muy pronto. Gracias por compartir. Por darle a ese Like. Por leer. ¡Y por comentar!

Chim-pón!

Emilio P. Millán

 

 

 

 

 

 

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¡Participando aprendemos todos!

2 ideas sobre “Virgo: salud, eficiencia y meticulosidad en el zodiaco

  • Au

    Hola Emilio. Llevo mucho tiempo siguiendo tu página, los boletines y los especiales de cada signo zodiacal. Te confieso que tenía muchas ganas de que llegase el de Virgo y me ha encantado ‘y emocionado! Soy una Virgo con casi 50 años que, como bien dices, poco a poco se ha aceptado y sigue aprendiendo a relajarse y a vivir, aceptar y ayudar sin reproches a mí misma. Un millón de gracias por tu valioso trabajo. Esto te lo dice una Virgo muy perfeccionista.

    Au.

    • Mochilastrológica Autor

      Wow, Au, muchísimas gracias. Le tengo mucho cariño a tu signo y aprecio esa valentía tuya de animarte a opinar y compartir tu experiencia. Grande es la labor de los Virgo, no me cabe duda.

      Mil gracias y nos leemos muy pronto.