Tauro y la sabia sensualidad de la Naturaleza


El placer y la acción hacen aparecer breves las horas,

William Shakespeare.

 

Ay, Tauro. ¡Qué hermosura de arquetipo! ¡Cuánta sensualidad! ¡Cuánto goce! Y sobre todo ¡cuánta sabiduría!

Antes de iniciarme en Astrología, este signo -junto con el resto del elemento tierra– me aburría sobremanera. Lo encontraba demasiado tranquilo, inmutable, reservado, comodón… ¿Es que a los Tauro no les corre sangre en las venas?, solía preguntarme.

Con toda mi imparcialidad humana, prefería el optimismo de Sagitario o el magnetismo esotérico de Escorpio. Y es que nos pasa a todos: unos signos nos atraen más que otros. Curiosamente, he aprendido que a menudo -demasiado a menudo- renegamos de aquellos arquetipos o elementos que más necesitamos integrar en nuestra carta. Ya sea para completarla. O para equilibrarla. Y en mi carta, os lo aseguro, hace falta mucha tierra.

Tauro es un signo que nos enseña a cubrir nuestras necesidades básicas, a experimentar con el cuerpo y a adentrarnos en el sensual mundo de los sentidos. También a respetar los ciclos de la naturaleza así como el placer de la propiedad. Yo poseo o Yo tengo serían lemas muy taurinos.

Como la Astrología es tan mágica y asociativa, imaginarnos a un toro ya puede ayudarnos a conectar con el signo. Visualizad al animal: pesado, tranquilo, majestuoso, pastando solitario en una extensa campiña florida. Sus movimientos son lentos. Sus músculos, fuertes. Dos cuernos afilados le coronan la cabeza. Sin embargo, rara vez embestirá un toro. Sólo cuando se le provoque demasiado lo verá todo rojo y, entonces, la habremos liado muy gorda…

Breve clase de Astrología sobre Tauro

Como siempre, me gusta empezar con los atributos básicos de cada arquetipo. En el caso de Tauro nos encontramos con un signo de tierra, polaridad femenina y cualidad fija. Veamos qué resulta de esta combinación.

Por un lado, la tierra hace referencia a los sentidos físicos, a la realidad del mundo material, al aquí, al ahora. Nada de fantasías, de espiritualidades, de arriesgarnos o retorcernos la cabeza con teorías y posibles desenlaces. A Tauro le interesan los objetivos concretos. Está tan sabiamente sumergido en el proceso del presente que sabe disfrutar de la vida de una manera sencilla, práctica y madura. Aquello que puede oler, tocar, palpar con las manos…  Lo que le devuelve esa experiencia directa es lo que conmueve a Tauro.

El elemento tierra también nos habla de reflexión y cautela, de decisiones sopesadas largo tiempo y de eficacia. Así, Tauro es un signo de movimientos extremadamente lentos; le cuesta mucho arrancar pero una vez tiene establecido su objetivo, pocas circunstancias serán las que lo detengan.

Junto con Virgo, Tauro también posee una fuerte conciencia del cuerpo pero en este caso con un carácter muy hedonista: la vida se goza a través del cuerpo y este gozo puede variar desde la siesta en el sofá o el tacto de una tela sedosa a la compra de una obra de arte a precio extraplanetario.

Fijaos: Tauro corresponde a esa etapa del bebé cuando despiertan sus sentidos, saborea la leche de la teta y el calorcito de la manta que lo arropa. Con Tauro los instintos del crío afloran, así como el sentido de la propiedad. Tauro dice: Esta es mi madre, este es mi chupete, este mi juguete y este mi cuerpo. Este tema de la posesión será muy recurrente en su vida.

La polaridad femenina le otorgan a Tauro docilidad, reserva y armas de seducción. A menudo, cuando Tauro desea algo, no se lanza hacia dicho objetivo sino que se adapta y utiliza sus armas para atraerlo hacia él.

Por último, el arquetipo pertenece a la cualidad fija, lo que le otorga resistencia, paciencia, perseverancia, estabilidad y, vencida la inercia, una capacidad de trabajo admirable.

En general, como signo fijo, Tauro actúa oponiéndose al cambio y tiende a perpetuarlo todo: se fijan los gustos, las ideas, las emociones. También las enfermedades, los cariños, las costumbres… y las calorías -Tauro tiene cierta tendencia a engordar.

Se trata de un nativo noble y muy digno de confianza. Pensad en aquellas personas fieles a su puesto de trabajo, a sus amigos, a la cafetería de siempre…  Aquellos que visitan todos los veranos un lugar de vacaciones, quienes compran los mantecados de Navidad en la misma tienda desde hace treinta años y nunca se olvidan del regalo de cumpleaños.

En su lado más negativo, eso sí, podemos encontrar al Tauro testarudo, obstinado y lento. Extremadamente conservador. Un Tauro tan apegado a sus comodidades que se niega a apartarse de sus costumbres y opiniones. Y que nadie trate de convencerlo de lo contrario. Surge el Tauro cabezón que ni siquiera se presta a argumentar: Porque es así y punto, será lo que responda. Y no se hable más. No olvidemos, además, que el signo guarda, dentro de su naturaleza mansa, un genio colérico y primitivo que no conviene poner a prueba. Si Taura estalla, su furia resulta muy destructiva. Infernal.

Sigue la clase de Astrología sobre Tauro

En el orden zodiacal, Aries precede a Tauro. Aries marca el inicio de la primavera, una fuerza juvenil, fecundadora, dinámica e impaciente. Tauro, de alguna manera, representa un movimiento inverso y necesario al propuesto por Aries: representa a la tierra quieta, callada, húmeda, donde arraiga y puede crecer la semilla inicial ariana.

Si en Aries la primavera apenas arrancaba llena de posibilidades, loca y cambiante, en Tauro se manifiesta en su plenitud, con su clima suave y, sobre todo, con el espectáculo colorido de sus flores. Tauro es un signo que se relaciona con las flores, el huerto, el jardín y todo fruto obtenido de la tierra que nos proporcione placer a los sentidos.

Por oposición a Tauro, en la rueda del zodíaco encontramos a Escorpio. Ambos signos están muy relacionados con la sexualidad: Tauro necesita experimentar con su cuerpo mientras que Escorpio anhela una transformación mística. Ambos arquetipos también están muy relacionados con el uso de recursos: Tauro posee, acumula, se enriquece. Escorpio desea, administra e incluso hereda aquello que, en principio, no le pertenece.

 

El nacimiento de Venus, de Alexandre Cabanel, una belleza impregnada de sensualidad.

Tauro tiene como planeta regente a Venus, que los antiguos consideraban un benéfico menor (es decir, un planeta con efectos, en general, positivos). Según la mitología romana, Venus era la diosa del amor, la fertilidad y la belleza. Por tanto vamos a tener en Tauro a un arquetipo bonito, romántico, maternal, rico y muy conectado con las artes.

Tauro: de la autovaloración a la riqueza

Por supuesto no todos los nacidos en Tauro tienen que ser bellezones pero vais a encontrar a gente muy guapa de este signo. Más allá de los hermosos atributos físicos que les regale Venus, existe en Tauro una importante misión personal que tiene que ver con la autovaloración.

Para desarrollar sus mejores cualidades, desde esa fuerza incansable a la fiabilidad, autosuficiencia y capacidad para gozar, Tauro necesita desarrollar una inmejorable autoestima. Así, uno de los aprendizajes vitales de Tauro es amarse a sí mismo. Mucho. Mucho. Mucho. Tauro dice: Yo me valoro y, por tanto, me cuido y satisfago mis deseos.

Esto se refleja más adelante en el gusto por la comodidad. La autoindulgencia. En la necesidad de bienes o productos de calidad óptima. Y, por supuesto, en la fijación por el dinero. Tauro es un signo materialista pero sobre todo es un signo que se quiere. Fijaos que Tauro no esconde el dinero, como lo puede hacer un Capricornio -o un Cáncer- con esa avaricia y preocupación de un futuro incierto. En Tauro se goza la acumulación de ahorros, se gasta, se fluye con la energía monetaria y casi se experimenta un orgasmo rodeado de billetes. Tauro representa al multimillonario del zodiaco. Aunque nazca pobre, su vida le permitirá juntar y disfrutar del pellizquito.

Su conexión natural con la belleza le suele otorgar muy buen gusto y vincularlo con el mundo de las artes. Tauro es el cantante, el pintor, el escultor, el decorador pero también el mecenas, el coleccionista y el que contempla cada una de sus propiedades como una obra artística.

En el cuerpo rige la mandíbula inferior, la garganta, las cuerdas bocales, la tiroides, la lengua y el cuello. Un cuello, delgado y sinuoso en la mujer, o fuerte y musculoso, en el hombre, son típicos taurinos. A su vez, las afecciones de estas partes del cuerpo -desde una afonía a un problema de tiroides como el bocio- pueden ser el resultado de un Tauro mal sintonizado. La diabetes y la celulitis también se relacionan con este signo.

El significado de los planetas en Tauro

En toda carta natal, cualquier planeta situado en Tauro así como la casa que ocupe junto a Venus van a mostrar algunas de las características mencionadas en este artículo. Será un área de la carta que indicará nuestros gustos, aquello que valoramos y lo que nos hace sentir placer. También, según aspectos, determinará áreas en las que debamos actuar con paciencia y pragmatismo.

El Sol en Tauro ya viene con numerosos de los atributos aquí mencionados: el nativo será disfrutón, conectado a sus sentidos y testarudo. En el Ascendente -según las combinaciones de la carta- el individuo puede llegar a pensar que la vida transcurre demasiado lenta para él. Un aprendizaje para este Ascendente es eso de que La fruta sólo cae del árbol cuando está madura. Este Ascendente se da, a veces, en personas que vivieron una infancia muy vinculada al campo y a la naturaleza. 

Se dice de la Luna en Tauro que está exaltada, es decir, dando lo mejor de sí. A mí me recuerda a una madre cariñosa, robusta y guapa, que cocina como los dioses y que no sólo trata bien a sus hijos sino que hace que se diviertan con juegos, música y dibujos. Con todo, esta Luna puede ser un tanto celosa y, por supuesto, muy posesiva con los suyos. Mercurio en Tauro indica a una persona tradicional, con buena memoria y que aprende despacio. Aquellos que confían más en lo que aprenden de sus experiencias que en lo que dicen los libros.

El planeta Venus se encuentra bien domiciliado en Tauro, no podía ser de otra manera. Dotes artísticas, voz sensual, pasión por los dulces y, de nuevo, control y posesión. En Marte, Tauro se encuentra en exilio: el individuo puede volverse dogmático y con muy poco control sobre su furia. Celoso. Gente que invierte mucha energía en amasar fortuna. Que usan su cuerpo como herramienta de trabajo (un acróbata, por ejemplo). Tenaces, dogmáticos. A veces, este Marte puede indicar operaciones de garganta.

Júpiter en Tauro lleva los deseos materiales del individuo al máximo: disfrute, despilfarro y una importante relación erótica con el dinero. Pueden ser geniales mecenas; auténticos promotores del arte y la cultura. Saturno en el signo del toro hará al individuo precavido y fiable hasta la ortodoxia. Grandes expertos de la economía y teóricos del arte.

La función de los planetas transpersonales es más sutil y afecta a generaciones completas. A partir del 2018 Urano transitará Tauro. Esta configuración -algunos astrólogos considera que el planeta está en caída- podría sacudir los valores estéticos de la sociedad y arremeter con furia contra las instituciones bancarias. También puede provocar una especie de híbrido entre el arte y la ciencia.

El último paso de Neptuno por Tauro allá entre 1874 y 1887 coincidió con el pánico financiero y el inicio de la Gran Depresión estadounidense. También con el auge de las teorías marxistas. Regresará en el 2038. Para Plutón en Tauro deberemos esperar todavía más,  hasta el año 2095. Se dice que aquí el planeta está en caída y, debido a su conexión con la economía, podría augurar otra supermegacrisis u otro invento de esos que nos cuentan en las noticias. Quizá aprendamos a vivir sin dinero. ¿Una utopía?  ¿Quién sabe?

No podían faltar en nuestro artículo unos pocos de Tauro famosos. Desde el Enrique Iglesias a Mark Zuckerberg, pasando por el profeta Mohama, Salvador Dalí, Freud y el sanguinario Hitler. Tenemos a muchos Tauro en el cine -George Cloney, Penélope Cruz, Michelle Pfeiffer, Jack Nicholson, Audrey Hepburn-; en la música -Cher, Bono, Allison Goldfrapp, Ella Fitzgerald y Lolita con su sarandonga-; en el deporte -Iniesta, Agassi, Omar Vizquel, Iker Casillas-; en las letras Charlotte Brönte, Shakespeare, Nabokov, Honre de Balzac… Y por supuesto la lista continúa.

Como ya hemos mencionado, Tauro vibra con numerosas profesiones relacionadas con el arte, pero también con la jardinería, la orfebrería y, por supuesto, la moda. Puede ser jardinero, florista, escaparatista, joyero, masajista y asesor de imagen. Banquero, agricultor, economista, diseñador de cremas, perfumes y productos de belleza. Vinicultor y un cocinero de las altas esferas, como Ferrán Adriá.

Rige a los museos, las galerías de arte, las joyerías, los bancos. A las flores y floristerías, los campos cultivados, los jardines y las casas con jardín. Rige a los frutos de los árboles, a los latifundios, al granjero y al oligarca. También signatura a los títulos nobiliarios, a las iglesias y al Vaticano -símbolo de tradición, poder y dinero. A los curas y a su deseo sexual.

Obvia redundar en que rige el canto y la pintura, los cuadros, las piezas de cerámica y las esculturas. También signatura a los productos de belleza, los perfumes, las prendas de calidad, la botella y la copa de vino, la tapita de jamón y queso, los sombreros y las bufandas. La siesta, los masajes, el jacuzzi, la sauna o el spa. Por supuesto, hace referencia a los sentidos, pero sobre todo al gusto, al tacto y al olfato. Rige también la masturbación como acto de placer hacia uno mismo. Su color es el verde y el rosa, su sabor es dulce y entre sus piedras destaca la esmeralda, el jade, el cuarzo rosa y la venturina.

Suficiente, ¿no?

Desde el 19 de abril hasta y hasta el 20 de mayo el Sol transitará por Tauro animándonos a conectar con nuestros sentidos, mejorar la autoestima, la capacidad de disfrute y el sentido práctico. Un mes fabuloso para autorregalarnos algo y para afianzar con paciencia y perseverancia esos planes propuestos en la etapa de Aries. Se trata de gozar y darle duro a partes iguales: Tauro trabaja constante y sin desesperación y, a la larga, siempre recoge sus frutos.

Y ahora sí que me despido. Felicidades a todos esos Tauro que conozco -que sois muchísimos y bien geniales y especiales. A la Tata Cockreta y a Bolina. A Mawito Gordi, que lleva cuarenta años estudiando en la universidad. A Douglas, que se gana la vida fotografiando joyas. A Mary, gallegoandaluzavenezolana. A Lino, sexy y natural a partes iguales. A Korldorl, que siempre pierde la cartera de marcha. A Isa perruna, madraza y artesana. A Doña Telma por lavarme la ropa y devolverle su color. Etecé etecé etecé. Y aquellos que no conozco, muchas felicidades también.

Muchas gracias por leer. Por opinar. Por compartir.

Emilio P. Millán

(por cierto, no podía faltar un vídeo para esos bailes). Os lo dejo aquí… 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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¡Participando aprendemos todos!

4 ideas sobre “Tauro y la sabia sensualidad de la Naturaleza

  • Mary

    Wow! Tremendo artículo que nos has regalado… Gracias.
    Una siempre descubre cosas sobre sí misma que desconocía.
    Compartido está.
    Un largo abrazo gallego-venezolano y andalú!!! 😉

  • Gabi

    Te felicito por la página y el artículo. Mi novia es de Tauro, muy guapa, sexy y muy posesiva. Jeje. Su mamá también es de Tauro y es verdad que su casa parece un museo o una mansión. Un abrazo desde Buenos Aires.

    • Mochilastrológica Autor

      Gracias, Gabi. Estás bien rodeado de energía taurina. Lo mismo tu suegra también cocina de rechupete -pero no te fíes que seguro que es muy mandona 😉

      Un abrazo de vuelta desde Berlín.