Capricornio, duro como una piedra


A veces, analizando los temas natales que entroncan a las familias uno realiza descubrimientos muy divertidos e interesantes. Por ejemplo, tengo una amiga en cuya familia casi todas los cuñados son Sagitario. Otra que está rodeada de Escorpio. Conozco a varios Géminis con primos y hermanos del mismo signo. Y parientes que cumplen al dedillo los ejes zodiacales: padre Leo y madre Aries con hijos opuestos, Acuario y Libra.

Existen por supuesto otros muchos ejemplos donde no se descubre ninguna regla, pero aquí lo importante es participar. En el caso de mi familia, la supremacía se la disputan Escorpio y Capricornio. Fijaos que entre los seis miembros reunimos una fuerte Luna y tres Soles capricornianos.

Yo no colaboro en la suma. De hecho, hasta que empecé a estudiar Astrología, me interesé muy poco por el signo de Capricornio. ¿Qué tenía que ver conmigo, aparte de estar rodeado de ellos? Supongo que debido a mi carta natal -dividida a partes iguales entre fuego y agua- lo lógico era encontrar a este arquetipo demasiado frío, aburrido y opaco. Apreciaciones incompletas y en extremo subjetivas. Sólo con el paso del tiempo -algo muy capricorniano- he aprendido a apreciar el hermosísimo y complejo valor de este signo del zodíaco.

Pero basta de introducciones y pasemos ya a analizar al honorable Capricornio.

Breve clase de astrología para entender a Capricornio

Capricornio es un signo de tierra, polaridad femenina y cualidad cardinal. Cuando se describe a un signo como cardinal queremos decir que posee una fuerza iniciadora, una suerte de poderío, empuje, liderazgo. Pensad que a los signos cardinales -Aries, Cáncer, Libra y Capricornio- se les considera el sostén del zodíaco y coinciden con los equinoccios y solsticios del año (los cambios de estación). Marcan el comienzo de un nuevo ciclo y un nuevo cuadrante dentro de la rueda zodiacal.

En el caso de Capricornio, su impulso vital vendrá matizado por la prudencia y cierta introversión -debido a su polaridad femenina- e irá enfocado a asuntos pragmáticos. De acuerdo con la astrología, el elemento tierra se concentra en lo material, en lo concreto, en aquello que se puede ver, tocar, oler, saborear. Busca estabilidad y seguridad y, en el caso de Capricornio, un progreso en el estatus social.

Para ilustrar a Capricornio podemos usar la imagen de la cabra montesa que trepa montaña arriba. Con paso firme, cauteloso, seguro, la cabra se impulsa y salta de risco a risco, ajena a las alturas, sin escatimar esfuerzos y concentrada tan sólo en el camino y en alcanzar su objetivo, es decir, llegar a la cima. Fijaos que tenemos, por tanto, un arquetipo muy ambicioso, de increíble resistencia y voluntad.

En la Antigüedad, a Capricornio se le representaba como una cabra con cola de pez. Esta dualidad y conjunción con lo marino, con lo acuático, nos ayuda a completar la naturaleza de esta energía: existe en Capricornio una muy oculta e indescifrable sensación de soledad, dulzura y melancolía que viene justamente de su signo opuesto, Cáncer. Si Cáncer sostiene emocionalmente, Capricornio lo hace en el plano material. Si el cangrejo representa a la madre, la cabra se refiere al padre. Si Cáncer es el hogar, Capricornio el trabajo. Y así, eternamente, el eje permanece unido e indisoluble.

La constelación de Capricornio: la cabra con cola de pez

La constelación de Capricornio: la cabra con cola de pez

Dentro del mandala a Capricornio lo precede Sagitario. El signo del centauro representa a las abstracciones filosóficas, los sistemas de creencias, la confianza en lo divino y el ansia de libertad. Ahora, en Capri, todos estos conceptos bajan a tierra, se les da forma, orden, estructura y se ponen en práctica.

Mientras el idealista Sagitario confía en una entidad superior dispuesta sacarle de los aprietos, Capricornio, con su hiperrealismo, se niega a ponerse en manos de otros -sean humanos o dioses- y asume por completo la responsabilidad y el control sobre sus actos. El optimismo y expansión sagitariana derivan en el pesimismo y contracción capricorniana. Algo así como “Mejor solo que mal acompañado” o “Si no muevo el culo, nadie me sacará las castañas del fuego y mucho menos de la forma que yo quiero”.

Los Capri tienen por regente a Saturno, el planeta de los anillos, el dios Cronos de los griegos, el Gran Maléfico de los antiguos. Esto en absoluto augura un destino desgraciado para los nativos. Lo que sí ocurre es que vibrarán con los atributos asociados al planeta, es decir: frialdad, limitación, sequedad.

De acuerdo con el mito, Saturno/Cronos castró a su padre Urano y se convirtió en gobernador del universo. Más adelante, mojaba a su hijos en huevo frito y se los comía, pues desconfiaba que estos pudieran destronarlo. Descubrimos en el mito a un personaje poderoso, castrador, precavido, que se opone a lo nuevo y cuyo principal sentido es conservar, preservar en el tiempo. Y esto -sobre todo lo de los huevos con ajo- tiene mucho que ver con Capricornio.

Capricornio, el padre ausente, el tiempo y los huesos

Junto a Aries y Leo, Capricornio es un signo muy vinculado a la figura paternal. Aries lucha contra el padre, Leo lo idolatra y Capricornio carece de él. Vais a poder encontrar en cartas muy capricornianas una especie de orfandad: el nativo no tiene padre o este se haya ausente u ocupadísimo. Desprovisto del modelo, el niño se ve forzado a descubrir a su propio padre interior y asume, ya desde muy pequeño, papeles de adulto, con cargas y responsabilidad. Así, opta por minimizar los afectos. Se vuelve autosuficiente. Madura demasiado rápido. Por eso se dice que Capricornio es alma vieja.

Con esta mentalidad de viejito -se trata, en realidad, de un arquetipo repleto de sabiduría– Capricornio actúa muy consciente del sistema de leyes, el orden y la tradición. Entiende que si respeta las reglas podrá llegar muy lejos. Así comienza el juego capricorniano, el de alcanzar cimas, cumplir objetivos, progresar en la sociedad. Lo va a hacer siguiendo las instrucciones de la A a la Z, sin salirse de los márgenes ni comerse un punto ni una coma. Desde esta perspectiva, Capricornio no apunta a la originalidad o al desafío de los modelos establecido. Es un signo chapado a la antigua.

En cualquier caso, vais a ver qué difícil resulta encontrar a un Capricornio sin un proyecto entre manos. Ocupados, cargados de responsabilidades, diligentes, pareciera que sin cierto grado de estrés la vida no les merece la pena. Y más que nunca, con ellos se cumple el lema de que el que la sigue la consigue. Y luego aparecerá una nueva meta. Y otra. Y otra. Y otra. .

Como signo de tierra, Capri aspira a objetivos concretos, a lo práctico, a lo estable. Se le relaciona con la economía y el status quo así que muchos de sus acciones irán destinadas a ascender en la escala social, a ganar más dinero, a progresar profesionalmente y, ya de una manera metafórica, a construir algo que soporte el paso del tiempo.

Sus grandes dotes para la estrategia y la organización permiten al Capricornio proponerse metas a muy largo plazo. Circunstancias ante las que la mayoría de signos del zodíaco -véase un Aries, un Géminis, un Piscis- no tendrían ni el aguante ni la paciencia, aparecen tolerables e incluso placenteras a ojos de un Capri. Aquí entra en juego la sabiduría y disciplina capricorniana, esa inquebrantable fuerza de voluntad que les permite apartar cualquier desgaste o fuga de energía que no vaya enfocada a conseguir sus propósitos.

Capricornio, capaz de alcanzar las cumbres más difíciles

Capricornio, capaz de alcanzar las cumbres más difíciles

Por supuesto, como en todos los arquetipos, aquí los extremos tampoco funcionan y podemos encontrar al Capricornio calculador, hipermaterialista, adicto al trabajo y carente de empatía emocional. Otros defectos en un Capri mal sintonizado son la avaricia, la inflexibilidad y la soberbia.

Capri tiene que ver con los armazones, con aquello que sostiene, con lo que pone límites. En el cuerpo humano hallaremos su equivalente en el esqueleto, los dientes y la piel. Así los problemas de rodilla o columna, la artrosis y la psoriasis se relacionan con un Capricornio envilecido o con un mal aspecto o tránsito de Saturno.

Este signo rige además las muros y tejados y cualquier edificio que cobije y proteja. Fijaos que Capricornio protege -actúa como una especie de escolta para los que ama-, pero como las murallas que construye no permiten el paso de la luz, al arquetipo también se le relaciona con la oscuridad. Así se dice que a estos nativos les cuesta conectar con sus emociones, no saben gozar de la espontaneidad y los temas espirituales les resultan una materia casi alienígena. Sin embargo, si el Capri se lo propone, si se atreve a indagar, a asomarse por detrás de la valla, encontrará una antiquísima fuente de conocimiento. Así aparece el Capri como honorable maestro, el eremita, el asceta.

El significado de los planetas en Capricornio

En la carta natal, cualquier planeta situado en Capricornio así como la casa que ocupe Saturno mostrará muchos de los atributos que hemos mencionados. Nos indicarán el área de nuestra vida en la que hemos de actuar de manera seria, práctica y responsable. No nos permitirá que nos tumbemos a la bartola; al contrario, exigirá mucho esfuerzo y prudencia.

Cuando el Sol aparece en Capricornio desplegará la energía de manera natural: buena parte de la vida del nativo girará en torno a sus ambiciones profesionales y a la necesidad de transcender en la sociedad. Con el Ascendente los mismos temas serán recurrentes pero, hasta que no los aprenda, los sentirá como ajenos, impuestos.

La Luna -os recomiendo que leáis esta otra entrada– anda un poco más jodida: escudada en el trabajo y en las obligaciones, le cuesta reconocer su necesidad de afecto. Por su parte, Mercurio parece un tanto interesado e individualista y Venus se muestra tradicional, valorando el status de la pareja por encima de lo sentimental.

Marte se halla exaltado en Capricornio, dotando al nativo de eficaces armas de empresario. En Júpiter se encuentra en caída pero es capaz de combinar un mínimo de utopía dentro de sus logros sociales. En Saturno siente en su salsa, otorgando la severidad justa. Para alivio de los malogrados Sagi, Saturno entrará en Capricornio a finales del 2017.

Respecto a los planetas transpersonales, Urano cruzó Capricornio desde 1988 a 1996, dando lugar a una generación muy conectada a la tecnología, involucrada en lo social, con gran capacidad inventiva pero escasa disciplina. Neptuno anduvo de 1984 a 1998: el planeta y el arquetipo capricorniano no tienen nada en común. Neptuno aspira a disolver y Capricornio sólo pretende poner límites, así que nos encontramos con nativos que se debaten entre un capitalismo caníbal y la bohemia más obnubilada. Desde el año 2008 Plutón transita Capricornio y, de momento, se le relaciona con la crisis económica mundial y el desmantelamiento de tramas de corrupción política. A muchos Capri el tránsito les ha puesto la vida patas arriba, ha traído depresiones y despertares espirituales. Veamos cómo se sigue portando Plutoncito. Tenemos hasta el 2023 para comprobarlo.

El padre, los abuelos, la vejez, los asilos, las hormigas, el cemento, la piedra, el diamante… resultan análogos a la energía capricorniana. También la montaña, la viudez, el karma, la muerte, los mineros, los hombres de negocios, el traje de corbata y chaqueta, los callos en las manos y el lumbago.

Entre algunos conocidos Capri se encuentran Isaac Newton, Louis Pasteur, Yogananda, Martin Luther King, Onasis y las escritoras Simone de BeauvoirElizabeth Strout. Ah, hubo un rey en España, un tipo que cazaba elefantes, que también es Capri.

Y ahora sí que me despido. Si os apetece, animaos a colaborar, a aportar vuestras experiencias y opiniones personales sobre este maravilloso décimo signo del zodíaco. Con gusto, respondo las dudas.

Os dejo con un tema de Jamiroquai, por cierto, Capricornio.

Nos leemos muy, muy pronto.

*

A todos esos buenos amigos Capricornio, a mi familia y, sobre todo, a mi padre que hace cuentas sin calculadora y le gusta fotografiar a los relojes.

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¡Participando aprendemos todos!

6 ideas sobre “Capricornio, duro como una piedra

  • Kndla

    Me encanta tu contenido pero no estoy tan de acuerdo con algunas cosas sobre Capricornio…aunque claro, el ascendente y otros planetas hacen el todo, y hay energías altas y bajas… pero “no saben gozar de la espontaneidad y los temas espirituales les resultan una materia casi alienígena.” en mi caso es totalmente falso! y conozco a otra gente que tampoco es así… buscamos mucho la espiritualidad, y llegamos a encontrarla en las cosas más cotidianas y eso es clave!.

    “vibrarán con los atributos asociados al planeta, es decir: frialdad, limitación, sequedad.” Para nada, todo lo contrario, es una mera fachada!! pero somos sinceros y eso, a veces, duele!. Por lo demás nada que objetar, yo soy bastante viejoven e intuitiva, nos las vemos venir de ahí que seamos precavidos, que no es lo mismo que poco afectuosos!.

    y Sí, plutón ha sido una plutonada todos estos años, pero ya se va comportando mejor, o la alumna, esta superando al maestro (Plutón).

    Un abrazo.

    • Mochilastrológica Autor

      Muchas gracias, qué bueno que te guste el contenido y también que te animes a comentar. La verdad que estos artículos versan MUCHO sobre la energía pura de cada arquetipo y resulta imposible encontrarla íntegra en una carta. Como bien comentas, ascendente, planetas y el resto de configuraciones complejizan mucho más toda la historia.

      De entrada, ni el elemento aire ni tierra van a inclinarse por la espiritualidad. Pero también es cierto que cualquier signo de tierra que la busque y la trabaje va a alcanzar una sabiduría práctica e insospechada. Soy de la opinión que la meditación es un acto muy taurino (algunos autores defienden que el Buda Gautama era Tauro). Y en el artículo menciono a Yogananda, un máquina del yoga y autor de Biografía de un yogui. Este tipo era capri.

      Nos leemos muy pronto!

  • Miguel Calderon

    Excelente post! Me senti identificado, me gusta ser curioso ,aprender y analizar. No soy experto en astrologia pero me encanta aprender de todo,capricornio nacido el 25 de diciembre ! jaja Saludos! Agregare esta pagina a mis favoritos 😛

    • Mochilastrológica Autor

      Gracias, Miguel. Tengo a varios colegas que cumplen también el 25 y muchos Capri en la familia. Los saludos van de vuelta y encantado de leerte por aquí. Emilio P. Millán

  • Natalie Alchemy

    Jejeje lo has clavado! Gracias por la información tan clara y fluida. Desde tu tierra te saludo, una guiri con sol y Neptuno en Capricornio. (Luna en tauro. Asc Scorpio 😱) Me encuentro aquí en un monte entreteniéndome como buena ermitaña, con varios proyectos entre manos callosas. Un abrazo!

    • Mochilastrológica Autor

      Muchísimas gracias. Arriba esos callos pero cuidado con la columna y las rodillas 🙂

      Gracias por pasarte por acá y un abrazo de vuelta a mi tierra.