Romanticones y difusos al final de la semana.

Boletín Astrológico: del 2 al 8 de diciembre 2019


¡Y qué bien se está de vuelta a casa! Sobre todo si afuera está oscuro y miserable y todavía faltan dos tercios del día para que vuelva, con recato, con demasiada economía, la luz a hacer su aparición. En fin, que noviembre no se lo recomiendo a nadie en Berlín. Vale que diciembre ya es otro cantar y es que tiene los mercados navideños, el alumbrado despampanante y el autóctono Glühwein; pero noviembre, no, noviembre habría que borrarlo del calendario. O que se nos permitiese dormir sin censura.

Y que conste que yo me he pasado medio mes fuera pero tampoco es la solución, ni por sostenible ni porque el cuerpo lo aguante, de aquí para allá y de acá para allá. Tampoco ha sido garantía de mejor clima, que en Madrid me tocó un tiempo de mierda y había más luz en los escaparates del Primark que en el cielo.

Pero eso, diciembre llegó y mañana navidad, saca la bota, María que me quiero emborrachar. Aunque en realidad, para las Navidades falta aún un poquito, con sus eclipses y mandangas: el que sí nos llega esta semana, entrando por la puerta grande, que para eso es un planeta muy gordo, es Júpiter en Capricornio. Esa ya, sí o sí, es la novedad más potente de la semana y casi del mes.

Por lo demás, semanita tranquilota, de Mercurio aún con aspectos agradables y un Venus también bastante agraciado. En fin, una cosa suavita. Vamos a analizarla.

Bueno, empezamos con el lunes, 2 de diciembre, o sea, mañana y el ingreso de Júpiter en Capricornio. Esto es un mega notición que sólo se da cada doce años, que es lo que tarda don Júpiter en dar la vuelta completa al Sol y recorrer el zodiaco completo. Si entendemos que cada planeta tiene sus analogías y que hay planetas de naturaleza benigna y otros de naturaleza más cabrona; y si entendemos también que los planetas despliegan sus poderes de acuerdo con el signo por el que pasa, podemos pues concluir —en plan, silogismo filosófico— que Júpiter, planeta de la expansión, el optimismo, la justicia y la fe, va a actuar incrementando las áreas propias de Capricornio, esto es, el trabajo, la ambición, la responsabilidad, la necesidad de controlar, organizar y de dejar una huella en la sociedad. Capito? 

Resumiendo y mucho, podríamos afirmar que se inicia un periodo positivo para los Capricornio. Claro, luego esto se puede matizar ¡y cómo! Podemos, por ejemplo, hablar de regencias y entender que este Júpiter anda en caída y no dando lo mejor de sí; podemos meterle mano a las casas que tenemos en la carta ocupadas por Sagi y por Piscis; podemos y debemos buscar en nuestra carta qué casa ocupa Capricornio, sus planetas y aspectos… En fin. Esto se puede destripar mucho más… pero os prometo que habrá un especial al respecto y, aparte, siempre podéis aprovechar y solicitar uno de mis estudios o coachings astrales, que son una pasada, os lo aseguro.

De manera que esa es la noticia de la semana y casi del mes, Júpiter en Capricornio. Va a ver mucho Júpiter en Capri, imagináos, con sus aspectos, retrogradaciones, su unión a la pelotera de planetas también en Capri. Tened en cuenta que andará por el signo de la cabra montesa hasta el 19 de diciembre del 2020. Así que enhorabuena, Capris, que también os merecéis un respiro, joder, sois bien duros de roer; pero el respiro os vendrá genial.

Sigo. Luego el martes 3, nuestro Mercurio en Escorpio le dibuja un sextil a Plutón en Capri. Ya lo mencioné en el Boletín pasado: Mercurio anda directo, fijo, decidido, profundo y con buenos aspectos al resto de la familia cósmica. Es un periodo idóneo para meterle mano al papeleo, negociar, enviar correos y firmar contratos. También para hablar claro sobre temas escabrosos, para estudios de materias pesadas, para la investigación y el destapar secretos… ay, Escorpio, cuánto le gusta sentirse Sherlock Holmes.

También, el mismo martes tendremos un sextil de Venus en Capri, tan trabajadora y eficiente, a Marte en Escorpio, estratega, profundo y magnético. De nuevo, haciendo uso de las analogías y silogismos, si Venus es la seducción y las relaciones y Marte el sexo y el deseo —y si Venus puede representar energías femeninas y Marte las masculinas— pues se nos completó el ying y el yang y uno puede imaginarse escenas de cortejeo que terminan en la cama. Flirteo. Pasión. Relaciones sexualizadas.

Sigo. El miércoles hay cuarto creciente en Piscis, en el grado 11. Es un aspecto lunar, no tan relevante como los anteriores, pero, en fin, lo que siempre os digo: que una lunación no os va a cambiar la vida pero qué bonito andar atento a los ciclos de la Luna y debemos pensar en esos cuartos —los crecientes, los menguantes— como un pequeño desafío, nota diferente, fractura. Como Piscis no se entera de la misa la mitad, o se entera demasiado pero le cuesta transmitirlo de manera verbal, y como Piscis se despista, y como Piscis a veces engaña, y como Piscis es un lío, pues eso… contad con cierto caos y falta de claridad a lo largo de la semana. Se trata de una energía mutable, en la que todo vale, a la que le cuesta poner un filtro.

Finalmente tendremos que dar un salto mochilero hasta el domingo 8 para los aspectos finales de la semana. Por un lado, el Sol en Sagi le dibuja una cuadratura a Neptuno: fijaos que acabamos de mencionar que el cuarto creciente ya anunciaba líos y confusión; pues esta cuadratura es más de lo mismo. Y, encima, mutable: quiero estar en todos los sitios a la vez; tengo veinte mil objetivos pero ninguno claro; me gusta alguien, pero no me termina de convencer… y así, todo el rato. Y mucha sensibilidad, que Neptuno no se anda con chiquitas y lo empapa todo de su dulzura traidora.

Por otro lado, habrá un bellísimo sextil desde Venus en Capricornio a Neptuno en Piscis, muy romántico, muy, muy, muy romántico. Fijaos que Neptuno queda, pues, tocado por dos lados —tanto por el Sol como por Venus—, lo que implica que ese grado y esa zona en la carta adquiere relevancia. Neptuno anda por el grado 15, casi 16 y, si bien su acción es lenta y requetedifusa, podéis echarle un vistazo a vuestra carta y buscar qué anda por ese grado. No sólo en Piscis, también en Géminis, Virgo y Sagi, claro, que son todos del eje mutable.

De manera que cerraremos la semana con una energía muy romanticona, creativa, sensible pero también extremadamente confusa. Pero… ¿me quiere o no me quiere? Y yo… ¿le quiero? ¿La quiero? O dudas del tipo: ¿Carne o pescado? ¿Campo o playa? ¿Pastillas o M?

***

Ahora sí, ya sabéis que me toca daros las gracias por vuestros cachondeítos y guiños. Como bien sabéis, podéis seguirme por las redes, por facebook, twitter, instagram y youtube. De hecho, estoy a punto de subir el vídeo para el mes de diciembre. No os lo perdáis, gamberros.

Feliz semana, feliz viaje,

Emilio P. Millán


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3 ideas sobre “Boletín Astrológico: del 2 al 8 de diciembre 2019

  • Yaiza

    Hola Emilio, te leo y me pregunto por qué tengo tanto piscos en mi carta!? Y de qué sirve ser piscis en este mundo si lo q Veo y siento nadie màs lo Ve y mis Visiones tardan siglos en manifestarse?? Es duro ser Piscis💚 pero en fin.. q yo tb espero mejoras laborales con jupiter entrando en mi casa 2, porque ha sido super duro y quiero el descanso de la Guerrera.. en todos los sentidos!! Vale q siempre fui muy laissez fare (o como se diga) pero necesito noticias positivas temas casa 2 urgentes!! Del Amor creo q mejor ni hablo🧝‍♂️💚🌿

  • pedro Luis

    ¡Hola!, Emilio…Mil gracias por tus cachondeos y por hacer tan ameno el pronóstico…
    Por acá tarde oscura como corresponde a día lluvioso pero muy intimo y agradable…
    Los aspectos de esta semana implican a las casas VIII, IX y XI…Veremos como acabo la semana…
    Feliz semana para ti con Júpiter en Capri…

  • eugenio

    Lo más triste de todo es que no he notado para nada el paso de Júpiter en mi casa V. Un asco, vamos. Como seguirá en mi casa V, solo que en Capricornio, a ver si anima mi vida social, pero claro, Capricornio es tan aburrido 🙂
    Por cierto, la semana que viene con la tripe conjunción: Venus, Plutón y Saturno en Capri… espero que mis condiciones laborales mejoren (estarán en mi casa VI, la del curro)