Acerca del sol en la carta, fuente de vitalidad y goce


El otro día, en una consulta, le explicaba a un cliente que cuando el ánimo nos flaquea o pareciera que la vida no nos lo pone tan fácil como deseamos, se debe regresar al sol de nuestra carta. El Sol, y podemos imaginarlo como tal –una esfera gigantesca y ardiente, alrededor de la que giran el resto de planetas del sistema- representa en nuestra carta el talento innato, el lugar donde brillamos con naturalidad, la fuente de energía que hace que despertemos cada mañana. Algo así como un enchufe donde cargamos nuestras pilas, la gasolina del coche y –buscando la analogía con las partes del cuerpo- el corazón que con sus latidos bombea la sangre a todo el organismo.

Cada sol dependiendo de su signo –desde Aries a Piscis-, de la casa que caiga –los doce sectores o escenarios de la vida- y los aspectos que reciba –sean estos amables o tensos- brillará y recargará sus pilas de manera particular. Pero está en el nativo ocuparse de que funcione: A veces, lo hará de manera espontánea. Otras, le costará reconocerlo. Pero no cabe duda que armonizar con nuestro sol (y por supuesto, con la luna) es sinónimo de bienestar, de satisfacción, de empoderamiento.

He confeccionado una breve lista con los doce signos, a modo ilustrativo y muy general de cómo cada signo ha de vibrar en sintonía con su propio arquetipo. Si pasas alguna época bajo de moral, échale un vistazo, busca tu signo y prueba a sintonizar con él; muy probablemente te ayudará a sentirte más pleno:

Así, por ejemplo, para que un ARIES se sienta vivo deberá fomentar su independencia, su autonomía; improvisar sin reflexión –pues le mueve la intuición del fuego-y, de algún modo, abrir caminos y liderar –aunque en seguida se olvide del grupo de seguidores que tiene a sus espaldas. Aries inicia y su signo conlleva cierto despliegue primitivo de agresividad.

TAURO brillará cuando despliegue su carácter de paciencia y sensualidad. Este signo tiene mucho que ver con el goce del cuerpo, la autovaloración y los ritmos naturales de la vida, de ahí su ternura, su reserva y el disfrute innato de los placeres terrenales. La pintura, la comida gourmet, la jardinería, los masajes… y todo lo que implique belleza y comodidad son sinónimos de Tauro –que al amarse, decide colmarse de lujos. 

A GÉMINIS le toca vincular. A este signo se le conoce como al Peter Pan del zodíaco y, como eternos niños, requieren de juego y entretenimiento. Eso implica multitud de tareas, grupos diversos de amigos, varios trabajos, hobbies variopintos, mucha bicicleta e intercambio de ideas. Si se forzara a un Géminis a una sola actividad, lo ahogaríamos. Puede que les falte constancia pero nadie mejor que ellos como relaciones públicas y también como escritores.

CÁNCER se sentirá pleno cuando intimide, cuando nutra, proteja y lo protejan. Sin embargo, no lo hará con cualquiera: al ser un signo sensible, el cangrejo siempre dudará antes de abrir su caparazón. Este signo rige la maternidad, el vinculo profundo entre la madre y el hijo que crece en su vientre –necesita de simbiosis con el otro para brillar con plenitud.

Del Sol en LEO se dice que está en su salsa. Esto es porque el brillo de estos nativos acontece de manera genuina, espontánea. Un Leo no sólo nace con las pilas cargadas sino que su potencia ilumina y estimula a todos quienes lo rodean (una vez más, la analogía del sol como centro del sistema solar). Cuando los Leo transcienden su necesidad de aplauso exterior, se convierten en el verdadero corazón del zodíaco, fuente de inspiración y regocijo.

VIRGO necesita sentirse eficiente para poder dar lo mejor de sí. De manera humilde, analítica, discreta, el nativo disfruta cuando optimiza su entorno. Puede que otros signos lo encuentren meticuloso en extremo, pero todo lo que se entrega a un Virgo, mejora (incluso sana). Rehuyendo de los focos, siempre en plano secundario, Virgo ordena y clasifica el caos de nuestras vidas.

LIBRA es un signo de paz y, por tanto, obtendrá el regocijo instaurando la armonía y belleza en su entorno. Su búsqueda de complementarios les facilita las asociaciones, las cooperaciones, los pactos aunque en su anhelo de equilibrio, la duda puede bloquearlos. Excelentes mediadores entre partes enfrentadas, Libra conecta desde el respeto y la igualdad con el prójimo.

Un ESCORPIO se realiza a través de la crisis, la transformación y la plena entrega –habitualmente, a nivel emocional. Este signo no se mueve con medias tintas: sea un amor, la profesión, un hobby… siempre existirá un plano en sus vidas conducido con violenta pasión. Escorpio nos habla del sufrimiento, del apego y la pérdida, y del crecimiento que dicho dolor conlleva. Nos muestra aquello que somos incapaces de ver en nuestro interior.

SAGITARIO de alguna manera instruye, adoctrina. Es un signo de sabiduría, de altas aspiraciones y creencias. Necesita de la libertad de las praderas, galopar a su puñetero antojo y perseguir de una u otra manera algún ideal. Por eso las fronteras se le quedan pequeñas  y siempre anhelará una meta superior. Se nutre del optimismo, de la buena esperanza.

CAPRICORNIO tiene que dar forma, tiene que construir. Al igual que Sagitario, también aspira a un futuro pero no desde la idealización, sino desde la planificación, la voluntad y el esfuerzo. Este signo necesita ambicionar y ser capaz de -pasito a paso- alcanzar sus metas. Un Capricornio ha de involucrarse en su profesión, sentirse pleno en ella. Un trabajo con el que se identifiquen los hará felices.

ACUARIO necesita libertad o se marchita. Este signo aporta novedad, revolución, chispa. Es de naturaleza grupal e independiente: por ello, se beneficiará de diferentes asociaciones en las que pueda colaborar sin extremo apego. Ha de compartir sus ideas, brindarnos colorido y originalidad. Es el signo de más libre de todos.

PISCIS cierra el ciclo del zodíaco y nos habla del caos y también del sacrificio. Por eso hemos de ser tolerantes con estos nativos, permitirles su desorden, su hipersensibilidad. De ella brotará una creatividad fabulosa, lo que hace de muchos Piscis unos artistas geniales. Algunos brillarán en el campo del servicio por su grado de entrega. Otros hallarán refugio en el mundo espiritual.

Recuerda que tu sol es tu corazón.  ¡Mil gracias por leer!

 

Y si te gustó... qué mejor que compartirlo. ¡Muchísimas Gracias! Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Email this to someone

¡Participando aprendemos todos!