Setas y el ingreso del Sol en Escorpio

Boletín Astrológico: del 19 al 25 de octubre 2020


Listo. De vuelta. A Mordor, a Berlín —mientras mi familia y viejos amigos siguen mandándome fotos de la playa y atardeceres. ¡Fotos donde se ve el sol!

Es interesante que en dos días haya hablado con más gente del pasado que en un montón de meses y sólo puedo atribuirlo a la retrogradación de Mercurio. Por no hablar del despiste con un par de citas mal apuntadas en la agenda. Y la reaparición de cedés. Y de cartas. Todo mirando hacia atrás.

Sabéis que me inclino por desdramatizar las retrogradaciones y, sobre todo, por ir un paso más adelante, ya que pienso que, antes que creeros estos boletines, debéis experimentarlos por vosotros mismos. Cada carta es un mundo y no todos las retrogradaciones son iguales, ni lo mismo que cada tránsito —ahí está el famoso tema de las regencias— ni cada retorno solar por el día de vuestro cumpleaños. Esto quiere decir que cada uno y una y une de nosotros, nosotras y nosotres, vivenciará eso de ahí arriba de una determinada manera.

Volviendo al tema de la retrogradación de Mercurio: es muy probable que a un montón de gente le pase sin pena de gloria; es probable que otra peña le de un poco más duro, sobre todo si son mercuriales, esto es, con mucho Géminis y Virgo. Eso para empezar.

Luego podemos tirar más del hilo: si yo tengo una carta con un Sol en Aries y una Luna en Escorpio, ambos regidos por Marte y que por cierto anda retro; y Mercurio retrograda además por Escorpio, que es donde tengo mi Luna —de nuevo regida por Marte—, pues es que es matemática de libro: de repente, vivencias del pasado, reflexión y cajas de cedés con bandas sonoras de hace una década.

En fin, disgresiones antes de de darle duro al boletín. ¿Preparados? ¿Preparadas? ¿Preparades?

Lo mismo os apetece comenzar qué tal tanta retrogradación en el cielo. Tampoco es tan dura: Júpiter y Saturno ya despertaron y vaya si avanzan. Por otro lado, apenas tuvimos  una lunación bien gorda —un novilunio, novilunio: El novilunio de los volantazos, el del cambio de trabajo o de relación, el del giro de planes. Y ya no quiero carne sino pescado; o me apetece saltarme el postre y conducir 300 kilómetros hacia al oeste; o acaban de llamarme y me necesitan en otro espacio y dimensión.

De nuevo, recordadlo: se trataba de un novilunio cardinal y no todo el mundo lo vivirá de la misma manera.

¡Vayamos al lío!

Esta semana viene también agitada, aunque no lo digo en el mal sentido; parece que incluso con las retrogradaciones, invita al movimiento, al dinamismo. Por no hablar de los jugueteos de Venus.

Fijaos: el mismo lunes 19, con la Luna ya ingresada en Sagitario, nos encontraremos una cuadratura bastante interesante entre Marte en Aries y Júpiter en Capricornio, casi en el grado 20. Podría ponernos un tanto alocados, con energía desenfrenada —sobre todo interna— y con muchas ganas de empezar o reavivar proyectos.

No me parece tan mala cuadratura: un chute energético para ese Marte que sigue moviéndose hacia atrás. Quizá, mal llevada, podría conducir a mayor frustración —Marte retro— y querer abarcar mucho y conseguir poco —Júpiter ensanchando y un tanto miedoso y torpe, por su caída en Capricornio.

Luego tenemos un trígono de tierra entre dos planetas en mal domicilio cósmico, pero ¡qué narices! ¡Nos encantan los trígonos de tierra! O, al menos, a mí, que tiendo a irme por las nubes y todo se queda en filosofías e intuiciones.

En este caso, es Venus en Virgo que le realiza el trígono a Júpiter en Capricornio. Podría mejorar alguna actividad monetaria, asuntos con los hijos y, por supuesto, de pareja o relaciones. Un buen día para combinar lo sabroso y lo práctico, el placer con la utilidad, para pasarlo bien haciendo cosas que sólo encuentran divertidas estos dos arquetipos: trabajo, estudio, salud, servicio, planificación… Pensad que la tierra se mueve lento y a largo plazo así que quizá sea un día donde podamos organizar nuestro almanaque.

Pasemos al martes 20. Importante este día porque Mercurio repite la oposición a Urano que vivimos hace un par de semanas. De Escorpio a Tauro y en el grado 9. Ojito que ahora ambos andan retro y que puede darnos nerviosismo, chispas que saltan, chispas mal canalizadas, objetos electrónicos que se rompen, viajes telequinéticos disfuncionales, problema en la comunicación, hipersensibilidad guerrera y ganitas de liarla parda.

Mercurio son los jóvenes y las comunicaciones y andan un poquito más emocionales pero también cabreados, que para eso es el domicilio de Marte. Por supuesto, habrá que añadirle a la pócima una pizca de nostalgia o de necesidad de resolución de temas antiguos. Ya me contaréis porque, cuando Mercurio despierte, el aspecto volverá a repetirse.

Luego el miércoles 21 el trígono de Venus en Virgo se dará hacia Plutón en Capricornio: no deja de ser una semana un tanto dulce gracias a estos aspectos venusinos —por lo menos el anterior, el de Venus y Júpiter, siempre es algo que se agradece. Venus y Plutón juntos y bien enrollados debieran dar amor y pasión profunda, fijeza y regeneración, un poquito de visceralismo y demás. Recordaos, aún así, que Venus no anda en su mejor momento así que quizá de pronto acabemos enganchados a personas o placeres no tan convenientes.

Pero bueno: hay que pasarse de vez en cuando y Virgo seguro que sabe comedirse.

¿Qué más? Entre la noche del jueves y el viernes ingresa el Sol en Escorpio, el signo de mi hermano, de mi abuela, de mi vecina, de un montón de amigos, amigas y amigues. El signo de mi Luna y la de mi hermana. Del stellium de mi madre. Y así de oca en oca. Qué poquito le gusta soltar a Escorpio. Forjando su mafia. Atando sus hilos secretos.

En fin, muchas felicidades. Tendremos Escorpio para rato hasta el 21 de noviembre, iluminando la zona que nos ocupe en la carta, llamándonos a la profundidad, a la pelea interna, a ciertos conflictos, ganitas de meter en la llaga y de, a veces, no saber cómo comunicar tantos demonios. Lo bueno es que Marte despierta el 14 y eso hará que esa parte de nuestra carta, aparte de iluminarse, se acelere y gane en fuerza.

Luego el sábado 24 Venus hará otro trígono más, esta vez a Saturno. Vaya con Venus, te estás poniendo las botas, guapa. Aprovecha y a darle duro al perreo. Sin mancharte, ojo. Sin salirte de los bordes que Saturno te vigila. Te quedan muy pocos días para ingresar en tu domicilio en Libra.

Acabaremos el domingo 25, por el culo tralará, con la conjunción de Mercurio y el Sol en el grado 2 y en Escorpio: una conjunción muy interesante que viene a traernos más noticias del pasado, temas de honores, premios, el padre, reyes y figuras de mando. Ideas brillantes o egocéntricas. Cerebros chamuscados. O de visión cristalina —hacia atrás. Reencuentro con personas que nos fueron importantes. Cartas y mensajes que creíamos que no llegarían. Paquetes que se nos devuelven.

De nuevo, ya me contaréis.

***

Y otra vez fue. Qué gusto.

Del resto ¿qué os voy a contar? Lo de siempre. Que podéis seguirme por mil redes:  facebooktwitter, instagram y youtube. Y recordad que siempre podéis encargarme un super coaching astrológico que me sale divino y que la gente lo flipa tanto que incluso años después me escribe para agradecerme esto o aquello o para confirmar que esta o aquella predicción acabo por cumplirse. Obviamente yo no suelo acordarme de todas las predicciones ni análisis que hago pero me satisface mucho saber que hago bien mi trabajo y, por supuesto, que estoy ayudando a un montón de gente.

Como os dije, los talleres ya están llenos y lo siento por los que os habéis quedado fuera —que sois unos pocos y aún me quedan muchos correos por contestar. Así que habrá más gente que no consiguió plaza. ¡Para la próxima!

Con todo, os cuelgo los enlaces para que veáis qué pedazacos de eventos nos vamos a pegar.

Nivel 1
https://www.facebook.com/events/461151841510417/

Nivel 2
https://www.facebook.com/events/770311483804481/

Además, os recuerdo que una vez hacéis los talleres ya pasáis a formar parte de la comunidad mochilera cósmica, compuesta por astrólogas, astrólogos, astrólogues, elfos, duendes, orcos, clones de David el Gnomo y, por supuesto, un montón de trabubus. Y que de vez en cuando nos montamos eventos y merendolas astrológicas para compartir conocimiento.

Esta semana —ahora ya bien aterrizado— me pongo a contactar a esos futuros alumnos y alumnas y alumnes. Y termino de responder emailes.

Con cariño y requeteagradecido,

Emilio

Imagen de adege en Pixabay

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