Leipzig y Mercurio en Cáncer que despierta

Boletín Astrológico: del 6 al 12 de julio 2020


Bueno, a ver si me diera tiempo a despacharme el Boletín rápido. Es que me vine a Leipzig. Es que me invitaron a un evento esotérico. Es que ando de medio vacaciones. Y es que… os voy a ser honesto: es que en el cielo hay muy pocas novedades.

A ver. A lo mejor la novedad más importante podría ser la del eclipse de hoy, que ya se dio esta mañana a esos de las 7 am peninsulares. El eclipse traía a los nodos un pelín alejados pero a nivel luminarias todavía enfrentaba al eje Cáncer y Capricornio. Esto es, el Sol andaba y anda por Cáncer en el grado 13 y la Luna le hacía oposición también en ese grado pero desde Capricornio.

Lo de siempre, un eclipse, una Luna Llena, un plenilunio, plenilunio. Pero es bien cierto que este supone el último que vamos a vivir en estos signos cardinales. Han sido un año y medio tumultuoso con mucha carga Capri, eclipses mediante y con repercusiones a nivel social y mundial más que evidentes.

¿Que qué pasa ahora? Pues que los siguientes eclipses y el meneo se trasladan al eje de Géminis y Sagitario. Sabéis que los nodos se desplazan hacia atrás, por eso ahora el Nodo Norte anda en Géminis y el Nodo Sur en Sagitario. Por un año le cantarán a los nativos esa que dice:

«Oye me dio una fiebre el otro día

por causa de tu amor cristiana

que fui a parar a la enfermería

sin yo tener seguro ni cama»

Porque los eclipses es que son eso: un subidón de bilirrubina. O un arrebato de mortadela. Lo mismo conoces al amor de tu vida que lo mismo lo pierdes. O vendes una casa. O dices eso de ciao pescao. O te atraen personas con las que tienes algo que aprender —con esto de que muchos dicen que los nodos son kármicos. Tengo un maestro que define a los Nodos como «puertas que se abren, puertas que se cierran». Y otra maestra que dice que son, especialmente el Nodo Sur, una especie de sumidero, de pozo de infección, de agujero negro.

Total, que eso quizá fue el evento más importante y fijaos que aún hablo de esta semana que estrenamos. Porque ¿qué trae esta próxima semana? Una cuadratura, un trígono, un Mercurio que despierta… pero poco más.

Veámosla.

Podemos saltar al miércoles 8 y a la cuadratura de Mercurio a Marte, desde Cáncer a Aries. Recordad que Mercurio se mueve hacia atrás aunque le queda poquísimo para ponerse estacionario y recordad también que Cáncer y Marte se llevan fatal —por esta historia de las regencias.

Total que me parece un momento problemático para la comunicación, para el transporte, para llamar a la madre porque seguro saltan chispas, para ir de compras o incluso probar una nueva receta —todo asuntos de Cáncer, asuntos de la Luna, asuntos de Mercurio que, repito, anda retrógrado. Podríamos definir el aspecto como una suma de pequeños malentendidos y enfrentamientos que afectarán lo doméstico y familiar. El grado de la cuadratura es el 6, esto es, Mercurio anda en Cáncer en el grado 6 y Marte anda en Aries en el grado 6 y como son signos cardinales en elementos contradictorios pues, ¡pum!, ¡cuadratura!

Luego el resto de noticias se nos acumulan para el domingo 12. ¿Cuáles son estas?

Pues por un lado Mercurio se coloca directo. Ojito, que Mercurio despierte está cojonudo porque implica que todo lo que le incumbe vuelve a ponerse en marcha —y es cierto que estamos un poco cansados de pandemias, confinamientos, retraímientos y que queremos mambo. Así que guay.

Peeeeeero el día en que un planeta despierta, especialmente un planeta personal, conviene no liarse la manta a  la toalla y que arda Troya. Mejor os esperáis un par de días y ya lanzáis vuestro producto estrella, firmáis el mega acuerdo, termináis de planear el viaje o lo que os de la gana. Mercurio despierta en el grado 5 y después de haber recibido la cuadratura marcial. Si os habéis cabreado con la familia u os dio por hurgar o sacar cuatro verdades en la casa, pues tranqui, que Mercurio directo ya se encarga de sanarlo.

A ver: por otro lado este Mercurio retro y en Cáncer pues puede haberos puesto un poco nostálgicos y con ganas de terruño, de casas de abuelos, de revisitar momentos y venga a contar batallitas de aquellos maravillosos años. Que para eso sirven las retrogradaciones y en Cáncer —que ya de por sí es regresivo— pues café doble y sin azúcar, por favor.

Eso por ahí.

Y luego también el mismo domingo tendremos un lindo trígono entre el Sol y Neptuno, desde Cáncer a Piscis. Es un aspecto bonito aunque tampoco creo que nos de eventos como para tirar cohetes a no ser que seas Cáncer cumpliendo en la fecha o tengas un planeta personal en el grado, esto es, el grado 20. No me cabe duda de que llevas, cangrejito, una época muy movida entre crisis, despertares espirituales, rupturas, dejar ir y toda la mandanga. Pues nada, con este trígono mucho yoga, mucho cine, mucha fe. O una buena botella de Rioja.

DAS END

***

Eso fue todo, queridxs. Ahora el corta y pega, ahora toda esa cosa de que os suscribáis a la página para seguir recibiendo novedades y demás.

Venga, va.

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Contadme cómo estáis. Qué tal el invierno o el verano. Qué tal van las vacaciones para las que los tengan. O los próximos planes. Son tiempos extraños para la lírica pero los planetas siguen girando, que no os quepa duda.

Nos leemos pronto, nos vemos en los talleres, en las consultas, en los parques, en los lagos, en sueños o por telepatía; abrazos, abrazos.

Emilio

 

(Foto. Fte: https://unsplash.com/)

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