Serpientes, Escorpios, plenilunios, plenilunios y la belleza de Venus en Libra.

Boletín Astrológico: del 26 de octubre al 1 de noviembre 2020


¿Qué cosas, no? Ya noviembre, el mes de Escorpio y todas esas calaveras, catrinas, jalogüines, trucos y tratos, visitas de muertos, portales que se abren, flores que se ofrecen y lápidas que se limpian.

Aunque no en todas las partes del mundo, ojo: en China, por ejemplo, el denominado día de limpieza o de las tumbas, el Qingming, se festeja a principios de abril; los japoneses tienen su Obon en agosto y los hindúes  rinden homenaje a los ancestros en septiembre con el Pitru Paksha.

Vamos, que para fiestas y tradiciones, colores —y por cierto que el folclore, las leyendas y los vestidos de volantes y tamtanes son algo muy lunar, muy de Cáncer, en el caso de que os lo preguntaseis.

Por otro lado, a nosotros este culto al muerto, a lo gótico, al difunto, estas ganas de ir más allá y atravesar barreras podría resultarnos muy escorpiano pero también saturnino, querides, que Saturno rige la muerte, el negro, el fin, los ciclos largos y quien sabe si parte de la eternidad.

Más allá de mis delirios introductorios, convendría repasar la semana que vamos a estrenar. Una semana muy loca, lobuna, brujeril y punkarra, pues nos trae un plenilunio, plenilunio más chiflado que una cabra y que puede revolucionarnos las hormonas. Cosas de Urano. Sólo eso.

Además, Mercurio vuelve a Libra, Venus también ingresa en Libra y poco más. Lo mejor es ir detallándolo todo. Empecemos.

Como siempre —o como siempre que me despisto en estos discursos— también os animo a que hagáis un poquito de análisis de la semana previa, con ese Mercurio retro, viejos amigos que aparecieron, mensajes que nunca se enviaron o llegaron donde no debían, este o aquel malentendido, nostalgia y retomad de contactos. Os recuerdo además, que la semana pasada también traía mucha tensión cardinal y de pronto nos pedía alguna toma de decisión rápida o un cambio de planes y no te digo Trigo por no llamarte Rodrigo.

Pero empecemos.

Lo hacemos desde el martes 27 y el reingreso del Mercurio retro que vuelve otra vez a Libra. Libra son las relaciones, el arte, el otro, el equilibrio, lo plástico, lo armonioso —pero también, como exaltación de Saturno, las leyes, la justicia, los abogado, los límites, las relaciones internacionales.

Así que bueno, durante los poquitos días que Mercurio ande por allá pues puede ser buen momento para repasar estos asuntos, visitar esa exposición que teníamos pendiente, decirle al amante lo que le teníamos guardado, pagar o reclamar una multa o convenir con la pareja la custodia compartida del Van Gogh adquirido en una subasta. Aparte de ser un buen momento para recalibrar estos asuntos mencinoados; también puede haber más debilidad o despiste, según vuestra propia carta, cómo ande vuestra casa libriana y vuestro propio Mercurio.

Aparte, vamos a tener una semana con toques venusinos —o Libra, al menos, tiene un poco de más acción en los próximos días—: ¿sabéis por qué? Pues porque, además de estar comiéndose las tensiones desde Capricornio y desde Aries, y porque además de que Mercurio reingresa en la Balanza, Venus también entra en su signo.

Esto es. El miércoles 28 Venus ingresa en Libra. Y esto es también: Venus se domicilia. Se domicilia porque Venus y Libra como que de puta madre. Esto le va a venir divino a los librianos y a nuestra casa correspondiente: un poquito de dulzura, de equilibrio, de placer, de hedonismo, de intelectualidad, de sociabilización, de empatía, de ganas de conocer al otro. Sin perder las formas —cosas de Libra— y con sus correspondientes dosis de duda: porque, y los Libra mira que no terminan de aprenderlo, nunca se puede contentar a todo el mundo.

Pero eso, que un ingreso cojonudo. Hasta el 21 de noviembre. Aprovechadlo. Para ir a la pelu, para una cita romántica, para renovar el ropero, para decorar la casa, para hablar con el abogado, ¡para llegar a un acuerdo! Y siempre que el resto de tensiones celestes lo permitan. Las iremos desglosando conforme se vayan sucediendo.

Luego la semana transcurre con ingresos lunares, que si la Luna en Aries y que si la Luna en Tauro y, claro, así, el sábado 31 nos plantamos en el plenilunio, plenilunio.

Plenilunio, plenilunio porque la Luna se llena en Tauro y se opone al Sol en Escorpio, ambos intentando llegar a un acuerdo y en el grado 8. Esto es lo de siempre: una oposición, un enfrentamiento, un ¿a ver cómo juntamos estas dos piezas? y que tiende a sentirse sobre todo a nivel emocional, humores, hormonas, instintos y aullidos, no queda otra, una Luna Llena en toda regla.

Claro, que luego hay que seguir matizando. Y aquí entrarían en juego un par de elementos: el primero, es que Urano anda casi al lado de la Luna y, por ende, opuestísimo al Sol. Recordad que Urano es excéntrico, imprevisible, eléctrico y futurista. Rige las explosiones, la aviación, las neuronas que corren como locas. Así que, sólo hay hacer la suma, para darnos cuenta de que el resultado es, cuanto menos, un manojo de nervios bien potente tanto para el estómago y los hogares —la Luna— como para los mandatarios y jefes —el Sol. Lo mismo cae algún portazo, un borrón y cuenta nueva, un divorcio repentino, un vete, me has hecho daño, vete, estás vacía, vete, lejos de aquí, por rememorar a Los Amaya o un pega la vuelta a lo Pimpinela.

Lo bueno. Lo bueno, bueno, bueno de esta lunación es su regente: esto es, el Venus recién estrenado y domiciliado en Libra que puede ayudarnos a suavizar o participar como mediador de estas asperezas lunares. En cualquier caso: ojito con los nervios, los subidones de mortadela y los arrebatos folclóricos que luego podemos arrepentirnos. Aclarado queda.

Nos despediremos de la semana el domingo 1 con una cuadratura interesante entre Mercurio en Libra y Saturno en Capri: a pesar de ser un coñazo de tensión, me parece muy útil para barajar asuntos pesados, de justicia, temas de fronteras o de viajes. Lo mismo, del otro lado de la ventanilla, nos toca un funcionario muy sieso, pero a la larga se consigue lo que uno o una —o une— pretenda.

Pensad también que esta cuadratura se repetirá una vez Mercurio despierte. Legalidad. Conversaciones con el padre. Con el jefe. Con alguna autoridad. La mente pesada pero clara; prístina, práctica. O una rey o una reina de espadas mirándonos de enfrente. O el Arcano de La Justicia, para los que queráis combinar el Tarot y la Astrología.

***

Y otra vez fue. Qué gusto.

Del resto ¿qué os voy a contar? Lo de siempre. Que podéis seguirme por mil redes:  facebooktwitter, instagram y youtube. Y recordad que siempre podéis encargarme un super coaching astrológico que me sale divino y que la gente lo flipa tanto que incluso años después me escribe para agradecerme esto o aquello o para confirmar que esta o aquella predicción acabo por cumplirse. Obviamente yo no suelo acordarme de todas las predicciones ni análisis que hago pero me satisface mucho saber que hago bien mi trabajo y, por supuesto, que estoy ayudando a un montón de gente.

¿Qué más? Ah, que se me quedó un plaza libre para el taller avanzado pero en seguida se ocupó esa plaza. Así da gusto organizar talleres: con un equipazo de gente como vosotros, vosotras, vosotres dispuestos a aprender. Arrancamos este próximo lunes y, también el martes; vamos a pasarlo mega en grande y ando loquito de ganas de veros esas caras y conoceros, Zoom mediante, cartas mediante, charlas y vino.

A todas, todas, todes, os envío achuchones cariñosos.

Nos seguimos leyendo por acá, por las redes, en sueños o por telepatía.

Emilio

Imagen de WikiImages en Pixabay

 

 

 

 

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