Boletín Astrológico: del 24 al 30 de mayo del 2021


Ya enchufé el pomodoro y me gustaría comenzar con una buena noticia: no astrológica pero que sin embargo me atañe y alegra ya que vivo en Berlín. Y es que desde el pasado viernes, y después de cinco meses muy largos, volvieron a abrir algunas terrazas y un montón de restaurantes ya ofrecen comida fuera. No es que te lo pongan tan fácil —siendo al aire libre y todo tienes que llevar un test de antígenos— pero en sólo un par de días, y a pesar del tiempo variable y nublado, la ciudad se ha llenado de vida y buenrollismo y vaya si se agradece.

Esto podría ser un buen ejemplo de eso que se dice en Astrología Clásica, que los juicios mayores anulan a los menores, o lo que es lo mismo: que puedes tener una carta de putísima madre pero si a tus gobernantes o a tu país le va como el culo pues tú quedas supeditado o supeditada a ellos… seguro que se me entiende y de ahí la vital importancia y el trabajo tan difícil de quienes estudian Astromundial.

Y ahora sí, un poco de Astrología para esta última semana de mayo, con eclipse y ¡la retrogradación de Mercurio! Vamos, que hay un par de eventos ya que no andaría mal tener en cuenta y sincronizarnos con ellos. Ojito que, además, y muy desafortunadamente, tendremos a un Neptuno muy activo esta semana y, no me canso de repetirlo, Neptuno es muy puñetero, te hace la zancadilla y encima te sonríe el muy cabrón.

Pasemos al análisis…

Lo vamos a hacer directamente saltando al miércoles 26 que es el día del eclipse lunar o plenilunio, plenilunio o Luna Llena con sombrita incluida. Chicos y chicas y chiques, que haya eclipse implica astrológicamente que por allá se encuentren los famosos Nodos Norte y Sur —también bellamente conocidos como Cabeza y Cola de Dragón. Sobre los Nodos hay mucha teoría kármica. y mucha discusión sobre los sus significados y efectos. Para gustos, colores, pero a mí me gusta entenderlos como una especie de chispazo o de cortocircuito eléctrico que al ponerse en contacto con algún planeta en concreto lo vuelve un poco majara. Esto es: los planetas en contacto con Nodos en vuestra carta funcionan un poco alterados.

¿Y por qué? Pues teneis que entender que se encuentran cerca de un punto donde se ha cortado la luz y el planeta se siente un poco entre perdido, desorientado, asalvajado… (algunos autores y autoras lo comparan con lo que se conoce feralidad, esto es, un planeta a la deriva en vuestra carta que no tiene contactos con ningún otro planeta).

Total, iniciamos temporada de eclipses, que significa que tendremos ahora uno de Luna Llena —o plenilunio, plenilunio— y en dos semanas tendremos uno de Sol —o novilunio, novilunio. Ambos tendrán efectos hasta la siguiente temporada de eclipses que se estrena el 19 de noviembre.

Más teoría. Pues que el eclipse de Sol suele ser más fuerte que el de Luna: el de Luna te vuelve más majareta, y el de Sol da eventos más tangibles, palpables, reconocibles. De la misma manera, no me canso de repetir que un eclipse no sólo puede pasar sin pena ni gloria —es decir, que ni te enteres— sino que, debido a su largo periodo de duración, es posible que sus efectos no se materialicen al momento.

Esto es: el eclipse sirve como arranque de un proceso, al igual que cualquier lunación, pero no os obsesionéis buscándole los tres pies al gato respecto a los eventos de esta semana o justo el día del eclipse, esto o lo otro. Para que un eclipse sea potente en el mismo día que sucede —al igual que cualquier lunación— tienen que darse otros muchos factores en vuestra carta. Así que menos miedo y más vergüenza…

De todas formas, para quienes os interese estudiar el eclipse, os comento que en este caso tendremos una oposición entre la Luna y el Sol, en el grado 5, de Sagi y de Géminis. Los Nodos, que además conviene buscarlos, se encuentran ahora mismo por el grado 11.

Entonces… si tenéis algún planetita (sobre todo personal) entre esa franja que va del 5 al 11 del Centauro o les Gemeles, pues sí quedará afectado por el eclipse y podrá daros algún subidón eléctrico en los próximos seis meses.

Repito, los eclipses de Luna son más emocionales que otra cosa. Buscad qué planeta os toca, qué representa en vuestra carta, qué casas rige y toda la mandanga. Además, y esto es lo más fácil de hacer —y como en todo plenilunio, plenilunio— siempre podréis trabajar por ejes, esto es, buscar en qué casas se da el eclipse —o sea, en qué casa os cae esta Luna y este Sol—y entender qué areas podrían arremolinarse o vivir un empujoncito —Nodo Norte— o una pérdida o despedida —Nodo Sur, que representa según algunos y algunas una puerta que se cierra.

De hecho, la lunación como tal no trae aspectos negativos —de acuerdo, es una oposición Luna y Sol, pero así es toda Luna Llena— y a lo sumo tenemos un trígono de Saturno desde Acuario, ya retrógrado, que siempre aporta fidelidad, seriedad y mente prístina, aunque un poco taciturna. Y también una cuadratura de Júpiter en Piscis, regente de la Luna y en buen estado cósmico: o sea que no es un eclipse maligno per se más allá del jaleo emocional que nos puede traer… (de nuevo, nada que no sea capaz de traernos otra Luna Llena y esas ganas de aullar y tirarse a la calle en bolas).

¿Qué más? Pues luego tenemos el jueves 27 la cuadratura entre Neptuno y Venus, de Piscis a Géminis, que sabéis que tan poco me gusta porque nos lleva a la idealización ingenua, al romanticismo gratuito, a montarnos en la nube mágica de Goku y hasta a poner los cuernos como que sin darnos cuenta. «Yo pasaba por allí y una cosa me llevó a la otra que me llevó a la otra… «. Ojito con las infidelidades en una u otra dirección.

El sábado 29 hay un aspecto mega bonito que es la conjunción entre Mercurio y Venus, ese Venus que viene de un desborde etílico o de un amor subyugado, y en el grado 24. A mí, que padezco de glotonería literaria, me encantaría tener este aspecto: quiero decir, un Venus y Mercurio en Géminis conjuntitos, y encima ese Mercurio domiciliado, imagináos. La lectura, la intelectualidad, fluye de manera bella, se hace el amor con las palabras, y hay una relación agradable y un poquito guasona con el entorno más cercano. Vamos, que el aspecto está que te cagas.

Claro que… y aquí es cuando la cosa no se pone tan chachi: resulta que Venus viene de ese malestar o trae resaca neptuniana; y encima, Mercurio inicia su retrogradación. Esto sí es un poco coñazo —claro que ¿qué le vamos a hacer? De peores hemos salido—: esto implica, fijaos, que tenemos un Mercurio retro que puede hallarse en pleno proceso de ruptura sentimental o de reconsiderar temas de relaciones o incluso corrigiendo algún proyecto artístico.

Es interesante porque como Mercurio inicia la retrogradación conjuntito a Venus y en cuadratura a Neptuno pues con más motivo podremos revisar no sólo temas de negocios, intercambio y tecnología, sino también los relacionados con la estética, la belleza, lo artístico, lo adictivo y lo espiritual.

Y esto sí me parece una oportunidad cojonuda. Como siempre tendremos Mercurio retro por una temporada: mirad no sólo qué se extravía sino también qué aparece como de la nada. Viejos contactos, viejas amistades, viejos amores y viejas cartas de despedidas. Neptuno y su magia y su niebla están por ahí. Hasta el 22 de junio.

Y ahora sí que se acabó… Chiiiiiiiim ¡PÓN!

***

El resto, lo de siempre, que ando por facebook, instagram , youtube y twitter y que me ayuda un porrón que compartáis por aquí y por allá estos requeboletines. Por fi, dadle al like, pero sobre todo compartir por aquí y por allá, que así es como me inspiráis y me da gusto seguir escribiéndoos. 

Y las gracias. Las gracias, gracias, gracias. Danke schön. A quien me lee, me comparte, me hace consultas, me escribe por privado, por telepatía, se apunta a mis talleres, me hace cosquillas virtuales y toooooda la demás mandanga.

Preparades, preparades, preparades, preparades.

 

Imagen de WagnerAnne en Pixabay

 

 


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3 ideas sobre “Boletín Astrológico: del 24 al 30 de mayo del 2021

  • Raissa R.

    Hola, soy Sagitario (no estoy segura si mi ascendente es libra o escorpio): ¿Cómo me afectaría este eclipse? Llevo muchos años trabajando en un proyecto cultural, que ahora está «estancado», ¿Se reactivará y lo podré concretar o, debería dejarlo definitivamente? ¡Muchas gracias!

    • Mochilastrológica Autor

      Pues es que responder algo así a tan bote pronto sin conocer la carta no sólo no es fácil, yo diría que imposible. Lo que tengas en Sagi sí debiera funcionar y guays, pero dependerá del resto de planetas, casas, aspectos. O sea: de toda tu carta.

      • Raissa R.

        OK. Hasta donde creo conocer, ésta sería mi carta natal (aproximada):
        Sol – Sagitario – Casa 1
        Luna – Capricornio – Casa 2
        Mercurio – Escorpio – Casa 1
        Venus – Libra – Casa 12
        Marte – Escorpio – Casa 1
        Júpiter – Sagitario – Casa 2
        Saturno – Capricornio – Casa 2
        Urano – Leo – Casa – 10
        Neptuno – Escorpio – Casa 12
        Plutón – Virgo – Casa 10
        Nodo norte – Libra – Casa 11
        Ascendente – Escorpio – Casa 1
        Como bien salta a la vista, una vida muy «entretenida»: Mi infancia, con plutón en libra (luna en capricornio = relación difícil con mi madre), y los años de plutón en sagitario, los más complicados; perdí a mi padre (2003, saturno en géminis). Luego, con plutón en capricornio, perdí a mi hermano más querido (2017, saturno en sagitario).
        Espero que el tiempo que tengo por delante sea un poco más tranquilo. En cualquier caso, creo que sí, que el
        proyecto va a salir, aunque ahora vaya «a paso de torturga»; 2022 puede ser un buen año. Ya me dirá.
        ¡Muchas gracias y un saludo!