Maravillas piscianas a partir de este mes. O yo y mis gafas de color de rosa puestas.

Boletín Astrológico: del 22 al 28 de febrero del 2021


Este febrerillo sólo tiene ventiosho díah y qué rapidito que vuela y ya la semana que viene nos plantamos en marzo. Maravilla de mes: febrero con su novilunio potente, su conjunción de benéficos, su Mercurio retro pero práctico para un montón de cosas, su Venus a puntito de exaltarse en Piscis. Y maravilla de mes: el marzo por recién estrenar. Recordadlo: enero era el peor; y a partir de ahí, las tensiones del cosmos se van aflojando y debiéramos despedirnos de esta semana con buen rollismo y entrar en marzo todavía de mejor humor. Cósmicamente hablamos, cuanto menos.

Lo cierto es, por otro lado, que tampoco tenemos una semana cargadita de cambios espectaculares, de giros de 180 grados ni nada de eso; pero parece semana linda. Por un lado, y esto mola mucho, Mercurio apenas ha despertado pero irá cogiendo velocidad y tendríamos que notar cierta eficiencia en algunos aspectos de nuestra vida —según cada carta, como siempre y las casas que rija—; por otro, la semana trae plenilunio, plenilunio —regido por ese Mercurio ya con las pilas puestas— y además un par de aspectos bondadosos y un cambio planetario todavía más gentil. Sí, queridos y queridas, me refiero al ingreso de Venus en Piscis.

Pero pasemos al análisis. ¿Preparades?

¿Qué os parece si nos vamos al miércoles 24 por la noche? Ese día tenemos un Marte en Tauro —qué pesadito este Marte— dibujándolo un trígono a Plutón en Capricornio y en el grado 26. Al menos la recepción es buena aunque el trígono no sea de pegar cohetes y habría que usarlo para dirigir la fuerza, la energía, el curro, la acción, la iniciativa, dentro de las limitaciones taurinas, con cierta voluntad, estrategia y planificación astuta (esto sí, de la mano de Plutón)

Repito, el grado es el 26. Y algo por ese grado pero en la zona Virgo también puede alegrarse o sentirse que se llena de prisas, de ganas de camorra o de ponerse a trabajar y echar horas extras con una efectividad y concentración inauditas.

Luego el jueves 25 es un día lindo, o al menos, tenemos un ingreso muy lindo. Venus sale de Acuario —después de conjuntarse con Júpiter— y entra en Piscis. De nuevo, si tuviéramos en cuenta el estado cósmico de los planetas —y sabéis que yo lo uso y mucho en mis consultas, talleres, boletines y predicciones—, nos encontramos con un Venus que se exalta, esto es, un Venus que está muy coqueto, muy rosita, muy empático, muy humedito, adaptable, moldeable y templadito de temperatura. Vamos que Venus y Piscis se encuentran muy a gusto juntos.

Hasta el 21 de Marzo se paseará por los pececitos, genial, endulzándoles la vida —a veces demasiado, ya que este Venus anda un poquito más sensible de la cuenta y se pasa con las cucharadas de azúcar y luego más postre y luego nata  y luego unos caramelitos y luego una copita de licor de avellana… — y llenando de arte, seducción, gusto sublime, romanticismo y ciertas dudas nuestra zona Piscis de la carta.

Y ojo, querides, que mola mucho este Piscis porque será muy protagonista del novilunio, novilunio de marzo (claro que para eso todavía os toca esperar y ahora no me da tiempo a adelantaros los bellísimos datos). Vosotros y vosotras quedaros con esto: del jueves 25 de febrero al 21 de marzo, Venus en Piscis y a empalagarnos que da gusto.

Además, el mismo jueves hay un sextil entre el Sol en Piscis y Urano en Tauro que puede ser interesante tener en cuenta, sobre todo si cumplís por al fecha ya que trae originalidad en vuestra revolución solar, cambios caprichosos pero necesarias, rejuvenecimiento, radicalidad adolescente, tecnología y moderneo. No se llevan mal Piscis y Tauro, es linda combinación.

¿Qué más? Pues no os creáis que hay mucho.. La Luna sale de Leo, ingresa en Virgo y no es hasta el sábado 27 de febrero que viviremos nuestro plenilunio, plenilunio del mes. ¿Que en qué signo? Pues en el signo opuesto a Piscis, claro, esto es, en Virgo. ¿Y en qué grado? Pues muy buena pregunta porque siempre conviene mirarlo: en el grado casi 9.

¿Y el regente? Joder, sí que estáis empollones. El regente es… Mercurio, por supuesto, y también hay que mirarlo. Para el día del plenilunio, plenilunio sigue en Acuario y en el grado 13 y va caminito de Júpiter, también en Acuario. Vamos, que me parece mega clave de esta sicigia: un Mercurio ya directo, con connotaciones saturninas, intelectuales, claras, precisas, fijas y voluntariosas y camino del Gran Benefactor.

Es esto que os digo de que quien hizo bien los deberes durante el periodo de Mercurio retro —y siempre que su carta lo permita, claro— va a llevarse muy lindas sorpresas a partir del próximo mes y en asuntos de naturaleza mercurial.

Quizá conviene también añadir al plenilunio, plenilunio, que Venus no anda tan alejado del Sol y eso debiera ser bueno; pero que la oposición a la Luna no le hace tanto bien. Es como una discusión entre parejas (o una aclaración, si os apetece) donde entra un tercero que podría ser un o una amante o un amigo o alguien que choca con la otra figura femenina. Vamos, que el plenilunio puede traer discordancias mujeriles.

Y hasta aquí puedo leer. Quizá repetiros lo de siempre: que ni un plenilunio ni un novilunio te cambian la vida —y que tampoco hay que obsesionarse por este o aquel grado o si me toca tal o cual planeta porque hacen falta muuuuuchas más cosas sobre la carta para que algo bien concreto y gordo se manifieste. Es más, puestos a decidir qué tienes más fuerza, si una Luna Nueva o una Luna Llena, me inclino a opinar que la primera tiene más posibilidades de materializarse en eventos; mientras que los plenilunios impactan a nivel de emociones, del estómago y el sentimentovisceral.

Pero como siempre, probad por vosotros y vosotras mismes, que así es como mejor se aprende.

 

***

Y eso fue todo, querides. Todo. De momento.

El resto, lo de siempre. Que me sigáis por las redes: facebooktwitter, instagram y youtube —y con suerte me animo a publicar un vídeo para el novilunio. Lo próximo será el especial sobre marzo.

Por cierto, me acabo de dar cuenta que usé una palabra muy rareja en este artículo: sicigia. Bueno, es otra palabra bien linda de estas que se sueltan en círculos astrológicos entre escuadras, catalejos, bolas de cristal y barbas blancas y viene a significar noviluno o plenilunio. Vamos que una sicigia siempre es una Luna Nueva o Llena. Ya aprendisteis algo nuevo.

Además, quizá os apetece repasar mis últimos artículos:

— el especial sobe el novilunio, novilunio con gato cósmico incluido.

— el especial sobre el mes en formato vídeo indie.

— y el segunda especial, bien guasona, bien completa, de este Júpiter en Acuario. Se agradece y mucho la difusión, esto es, que compartáis por tooooodos laditos. Por Telegram, por Tindr, por Grindr, por Meetic, por Badoo, por la Dark Net, por Tuttifrutti y demás.

Y las gracias. Las gracias, gracias, gracias. Danke schön. A quien me lee, me comparte, me hace consultas, me escribe por privado, por telepatía, se apunta a mis talleres, me hace cosquillas virtuales y toooooda la demás mandanga.

Emilio

Imagen de Bruno /Germany en Pixabay

 

 

 

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