Novilunio, novilunio en Aries.

Boletín Astrológico: del 5 al 11 de abril del 2021


Pues ea. Ya de plenos en abril. Abril, abrilete y el mes que se entremete. Estaba pensando en el clima berlinés de este mes —o incluso el de mi Málaga natal— que incluye una suerte de cuatro estaciones en un solo día, momentos de baño y momentos de abrigo, las promesas del verano y las miserias del otoño más gris. Cambios y más cambios en un mes de evidente carácter cardinal, esto es, Aries. Y cardinal, mis querides, significa inicios: inicios, giros, cambios. El volantazo para emprender un nuevo camino.

Ojo que no hablo del picoteo mutable —eso de Géminis, Virgo, Sagi y Piscis— que un día te dicen Trigo y el otro Rodrigo y una tarde quiere carne y la otra pescado. No: aquí es un volantazo definitivo y por una temporada. Eso es la cardinalidad.

Por eso Aries, o por eso marzo y abril —siempre en función del ingreso de su Sol, que ya lo repitiendo bastante, pinta mucho mejor que el año previo— resulta una  buena temporada para arrancar proyectos y para darle un empujoncito a la vida o proyectarse en todo lo que se quiere. Proyectarse. Esto ya es más una cosa del elemento fuego.

Pero no me enrollo más. Esta introducción venía a cuenta del relativamente positivo ingreso de Mercurio en Aries de este domingo y de los aspectos semanales así como del novilunio, novilunio que viviremos al final de la semana. Eso. Y las prisas. Y el individualismo. De eso va este Boletín.

Veamos los aspectos semanales. Lo haremos empezando con el martes 6 y el sextil tan simpático entre Venus en Aries y Marte en Géminis, con un poquito de recepción y cierto buenrollo entre estos dos planetas y sus representaciones: el amor y la guerra, la seducción y el sexo, las caricias y las grandes fornicadas. Se da en el grado 16 y puede prometer alguna alegría de cama y amorosa. O creativa y deportiva.

Lo cierto es que ahora con Mercurio en Aries y Marte todavía en Géminis y con el novilunio, novilunio a punto de suceder os puede resultar muy conveniente echarle un vistazo tanto a la casa ocupada por Aries como a la de Géminis porque allí se va a producir un baile de planetas y de eventos —siempre que vuestra carta lo permita (como siempre, hay que bajarlo todo a vuestra propia carta).

Luego el viernes 9, el día de Venus, por cierto, tenemos una cuadratura un tanto puñetera entre Marte en Géminis y Neptuno en Piscis: puñetera porque Neptuno te engaña cuando menos te lo esperas y encima porque aquí la energía y agresividad se escapa de manera un tanto difusa y a veces muy poco precisa. Hace poco leía de ataques de celos por aspectos tensos entre Marte y Neptuno: al principio no me pareció un análisis muy acertado pero es verdad que con Marte torturado por las paranoias y confusiones neptunianas pues uno y una y une puede acabar viendo una realidad extraña que incluya infidelidades o amores sublimes y sufridos. Yo no sé vosotres, pero yo paso.

Luego el sábado 10, preparándonos para el novilunio, novilunio, se producen un par de aspectos interesantes: tenemos un sextil entre Mercurio y Saturno, de Aries y a Acuario (no muy bien recibido pero a fin de cuentas Mercurio no se lleva mal con Saturno. Para los despistadas y despistados y despistades de mi quinta, este sextil baja los pies a la tierra, quita egocentrismo, aporta claridad y una visión un poquito más concentrada y práctica. Desde luego es un aspecto bueno para estudiar aunque si se combinara con otro Mercurio quizá sería más interesante y beneficioso.

Además hay un bellísimo —bellísimo, bellísimo— sextil entre Venus y Júpiter este mismo sábado desde Aries a Acuario. En el grado 24. Y a todes nos encanta que los benefactores del cosmos se guiñen ojitos incluso sin la mejor recepción. Tenéis un especial hablando de estos buenos aspectos aquí.

Esto me hace repensar un poco lo que os comentaba arriba de vigilar vuestras casas ocupadas por Aries y Géminis; y me permite ampliarlo a buscar también la casa ocupada por Acuario que también tiene jaleo lindo.

Finalmente el domingo 11 a ultísima, ultísima hora se dará el novilunio, novilunio en Aries. Vamos, que si no habéis proyectado ya un proyectito: aunque sea un arreglar la casa, un iniciar un deporte, un apuntarse a un cursito, un decidir pedir un aumento de sueldo, un paseo diario cada tarde… lo que sea… Si no lo habéis hecho todavía, ya es idea de que os brote algo espontáneo de las entrañas —o de la cabeza, que Aries rige esta parte del cuerpo y que empecéis a ponerlo en práctica.

De todas formas, estas recetitas de que ahora hay que hacer esto o lo otro son un poco patraña porque de nuevo dependerá de vuestras cartas. A lo mejor resulta que toda esta pelotera de planetas en Aries os ocupa vuestra casa VII y vosotros sin ganas de empezar nada pero es vuestra pareja la que anda peleona y con ganas de emprender esto o lo otro. O lo mismo son vuestros papás —si es que os ocupa vuestra casa IV— o vuestros amigos que no paran de haceros propuestas —casa XI— y eso os haga moveros mucho y os ponga las pilas —la XI en sextil con vuestro Ascendente.

Así que recordadlo: no os creáis nada de lo que os cuento y experimentadlo vosotres. O bajadlo a vuestras cartas. Y si no os sale bien, siempre podéis encargarme un mega coaching astrológico que me salen requetedivinos.

Respecto al novilunio, novilunio, pues tendremos a la Luna y al Sol en Aries y en el grado 22 con su besito anual con Venus muy cerca y sextil de Júpiter y de Marte, regente de la lunación. Vamos, que de entrada es una lunación positiva, querides, muy positiva más allá de Plutón por allá con su cuadratura. Pero bueno, Plutón lleva cuadrando a Aries desde el principio de los tiempos y ya que ni nos enteramos.

Emprendimiento, guerra, lucha, asertividad, autoestima, valía, coraje, ejercicio, deporte, golpes, prisa, dinamismo, carreras, individualismo, riesgo, intuición… Todos estos son conceptos muy arianos para que —si os apetece y si os toca— los meditéis a partir del novilunio, novilunio.

Es verdad que en la lunación ya está presente la cuadratura entre Venus y Plutón, ya por el grado 26, con sus —de nuevo— posibles celos, posesividad, obsesiones y mucha bachata. Mátame que me gusta, y eso que Marte no anda involucrado.

De nuevo, yo no sé vosotres, pero yo paso.

***

El resto, lo de siempre, que ando por facebook, instagram , youtube y twitter y que me ayuda un porrón que compartáis por aquí y por allá estos requeboletines.

Por cierto: ya está el vídeo del mes. Anda, pasáos a saludar por youtube. Que no muerdo y está simpático.

Y las gracias. Las gracias, gracias, gracias. Danke schön. A quien me lee, me comparte, me hace consultas, me escribe por privado, por telepatía, se apunta a mis talleres, me hace cosquillas virtuales y toooooda la demás mandanga.

Preparades, preparades, preparades, preparades.

Imagen de Heiko Stein en Pixabay

 

 

 

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