Dos viejos comiendo sopa, de Goya o la pelotera de planetas en Capricornio

Boletín Astrológico: del 6 al 12 de enero 2020


Bueno, vamos a darle duro y es que no nos queda más otra. Lo digo porque ya estrenamos año, década y todas esas mandangas —en el calendario gregoriano; siempre en el calendario gregoriano— y, encima, esta es la famosita semana del eclipse y de la conjunción entre Saturno y Plutón de la que todo el mundo habla y echa pestes.

Ahora me gustaría hacer un alto y pediros que reflexionárais sobre estas últimas semanas, las navidades y también que os visualicéis en los próximos días. Os lo comento porque, si respiráis un par de veces profundo, si os asomáis un segundo a la ventana de vuestra casa, comprobaréis que con eclipse y sin él, con conjunción y sin ella, la vida continúa y no se desmorona. Y lo digo también porque me llegan un montón de consultas, atiendo a un montón de gente acojonada, sumida en visiones catastrofistas que no tienen ni pies ni cabeza.

La Astrología tiene que ser como un parte metereológico: si sabes que va a llover, agarras el chubasquero y el paraguas y listo. Pero no para meterle miedo a la gente. Y vale que entre Irán y los EE.UU. se puso fea la cosa, y vale que Greta Thunberg cumplió sus diecisiete años y tiene la Luna donde el eclipse y vale que la investidura de Pedrito, de este domingo 5 de enero, no pinta muy halagüeña. Pero ya está. Las conjunciones entre Saturno y Plutón se producen cada treinta y cuatro o treinta y cinco años. Y la vida sigue. Es lo que hay.

Además, me parece muy importante —super importante, no me canso de repetirlo— subrayar que estos aspectos no producen efectos al momento. En el caso de Saturno y Plutón —en especial, este último—, al tratarse de planetas de órbitas lentas alrededor del Sol, tienen efectos paulatinos, poco a poco, que llevan gestándose una temporada y se siguen prolongando después de que la conjunción se diera. Saturno rige a los relojes y a la vejez: y morirse de viejo implica que tienen que pasar los años. Así que menos miedo y más vergüenza, que es lo que os falta.

Y ahora vamos al análisis. Ponemos el pie el lunes 6 con la Luna en Géminis, que en mi tierra se reparten los regalos y se celebra el día de los Reyes Magos.

Esta Luna, de manera general, hace a los nativos nerviosos, parlanchines, incómodos con el silencio, siempre buscando la manera de suplir sus incomodides con palabras, preguntas, análisis intelectuales. Pensad que la Luna siempre es un mecanismo automatizado, de respuesta, de protección, de refugio, de nutrición: ¿Cómo me protejo con esta Luna? Cambiando de ambiente. Informándome. Cotilleando. Frivolizando. Que a esta Luna que no le anden con sentimentalismos: prefiere comprarse un libro sobre la emociones que trabajárselas realmente.

Luego el martes 7 ya tenemos el primer aspecto de la semana, el sextil entre el Sol en Capricornio y Neptuno en Piscis. Recordad que Capricornio sigue siendo el protagonista de estas semanas —y casi del año; luego en el 2021 tendremos a Acuario en el escenario.

Capricornio es el padre, los mineros, los empresarios, las ambiciones, los jefes, el planear a largo plazo, las carreras largas —nada de sprints—, el status quo, las rodillas y aquello que sostiene. Con esto ya tenéis un rato para buscar qué casa os ocupa Capri en la carta, qué planetas afecta y ver qué se mueve. Y si no, a encargarme un coaching astrológico. Esta vez sin oferta, que era sólo hasta el 31.

En cualquier caso, lindo sextil entre el Sol y Neptuno. Romántico. Creativo. Un tanto místico. Es un aspecto suave, nada del otro mundo. Por cierto, ¿sabíais que antiguamente la constelación de Capricornio y la de Piscis estaban muy ligadas? De hecho, hay dibujos que representan a Capricornio como una cabra con cola de pez.

Luego, el miércoles 8, Mercurio dibuja sextil a Neptuno, siempre desde Capri a Piscis. Pensad que ya la semana pasada este Mercurio iba a todo gas y dibujando un montón de aspectos, y positivos, además: charlas con los padres, con los jefes, con los hermanos; la familia, fuerte; los planes o ambiciones para el año que estrenamos, también; y se produjo por fin ese encuentro o llegó ese email o mensaje deseado.

La cosa continúa, mochileros y mochileras, con este Mercurio tan activo. En sextil a Neptuno es bueno para expresar sentimientos pero como a Capricornio lo que le gusta es organizarse, mandar y proyectarse hacia la cima, pues lo que os recomiendo es que lo uséis de manera práctica: para responder correos, pagar este o aquel recibo, preparar tal o cuál papel para postularte a algún trabajo o beca —Júpiter también anda por Capricornio—, organizar tu viaje o tu cita al dentista —Saturno en Capri también.

Capri puede ser amiguero —o, más que amiguero, que es una cosa de Acuario, puede ser cumplido, servicial, atento, le gusta manejar el cotarro— así que el Mercurio también puede serviros para montar un encuentro con este o aquel amigo. Capricornio decide, pone la hora, escoge el sitio y paga. Se despide y te agenda para seis meses después, que tiene mil cosas que hacer pero no se olvida de ti.

Y ya para el viernes 10 pues tenemos candela de la güena. El Mercurio se une al Sol y nos trae ideas, visiones, novedades, premios y honores. Pero claro, la Luna ingresa en Cáncer y se opone al Sol en Capri, vamos, que tenemos una Luna Llena o un plenilunio, plenilunio.

Y ojo, al mismo tiempo, los nodos andan por ahí: es decir, se produce el eclipse de Luna. Se da en el grado 20, esto es: Sol y Luna, cada uno en un signo, Sol en Capri en grado 20; Luna en Cáncer en grado 20.

Tened en cuenta que los eclipses son como un pelotazo eléctrico: suben la energía y luego se produce el apagón. De ahí que se puedan interpretar como un aceleramiento —subidón de energía— pero también que conlleven algún tipo de pérdida —oscuridad porque la luz se va.

¿A quién afectará? Pues muy sencillo: a los que cumplan por la fecha, no me cabe duda. Y que tendrán que asumir algún tipo de cargo o responsabilidad o tomar una decisión entre asuntos familiares y profesionales. También aquellos que tengan puntos sensibles alrededor de ese grado 20 —los Capri y los Cáncer; y en mucha menor medida, los Aries y los Libra.

Os advierto que una Luna en Cáncer tan afectada nos volverá muy nostálgicos, nacionalistas, melancólicos, echando de menos a los que no están y con la escopeta cargada; que vivan los reproches y las emociones mal digeridas. Las parejas, melindrosas. Los hogares, complicados. Volubles. Cuidaos de las indigestiones.

Justo además, el día del eclipse, Urano despierta en Tauro, en el grado 2. Nos interesa que despierte para que deje ya en paz a esos toritos del 21 o 22 de abril. Esos ya se aprendieron la lección y ya andan divorciados, en orgías o meditando en templos fucsias.

Finalmente nos despedimos el domingo 12 con otra gran pelotera. Vayamos por partes:

  • Mercurio se une a Saturno, en Capri, en el grado 22. Luego se une a Plutón, en el grado 22 también. Sigue trayendo noticias, trabajo duro, cierto pesimismo y voluntad. Pensamiento crítico. Y las rodillas o articulaciones doloridas.
  • Y un pelín más tarde, siempre el domingo, Saturno se une a Plutón. Siempre en el grado 22 y siempre en Capricornio. No os voy a contar muchos rollos porque esta conjunción ya la hemos destripado en mogollón de boletines, en el especial de Saturno en Capricornio, etc. etc.

Tened en cuenta, eso sí, que se trata de un área capricorniana —la de alrededor del grado 22 que está muy, muy, muy sensible. Afecta, de nuevo, a los Capris, pero también a los que tengan por ahí el Ascendente o algún planeta personal.

¿Y sabéis por qué? Porque luego, cada vez que algún planeta importante pase por ahí, se activará la zona y traerá reminiscencias de sus significados de esfuerzo, limitaciones, caída de estructuras, despertares de demonios, terapias y volcanes —cosas de Plutón, todas estas últimas.

Esto implica, por ejemplo, que cuando Marte pase por allá, por Capri, o cuando Júpiter ande por allá, notaréis de nuevo estos efectos.

Y ya está. Aquí me planto. El resto me lo preguntáis por acá o en las consultas.

***

Me despido con noticias lindas: todo apunta a que daré un taller en Berlín durante el mes de marzo y a que regreso a Madrid para dar una charla astrológica con Bárbara Mezo, esta vez a finales de enero.

Os paso los detalles en cuanto esté ya todo ultimado, pero iros guardando las fechas para participar, para reservar vuestras consultas y para los abrazos cósmicos.

El resto lo sabéis de memoria. Que os doy las gracias por vuestros cachondeítos y guiños. También lo sabéis: podéis seguirme por las redes, por facebooktwitter, instagram y youtube.

Feliz semana, feliz eclipse, feliz conjunción y esas cosas.

Emilio P. Millán


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cuando envías un comentario estás aceptando la política de privacidad de Mochila Astrológica.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Una idea sobre “Boletín Astrológico: del 6 al 12 de enero 2020

  • eugenio

    Esperando un ascenso en el trabajo.
    Urano tránsito MC, además, de trígono de Júpiter en tránsito por mi casa V
    La conjunción Saturno-Plutón en mi casa VI.
    El sol y mercurio harán trígono a Júpiter natal en casa X (Además, harán trígono a Urano-Plutón natales casa II) Uf, cuánto trígono.
    Venus en tránsito por mi casa VII en conjunción a mi sol-mercurio-venus natal y en trígono a mi luna natal.

    ¿Falta algo más para conseguirlo? A que me despiden 🙂