Boletín Astrológico: del 29 de junio al 5 de julio 2020


Acaba de derramarse oooooootro tormentón apoteósico en Berlín.

Digo oooooootro con tantas oes como cuando digo que ya tenemos oooooootro planeta retrógrado en el cielo, oooooootro eclipse u oooooootra tensionsita con Saturno o Marte involucrados. Noticias cotidianas. Del día a día.

Lo que pasa es que aquí en Alemania los inviernos son —o más bien eran— bastante crudos y te pasas buena parte del año esperando la llegada del verano para que finalmente diluvie medio julio y la otra mitad de agosto. Pero es lo que hay. Si te la pasas aguardando a que llegue el día perfecto sin nubes ni lluvias ni bochorno pues mejor mudarse a otro país. Lo recomendable es guardar un paraguas o un chubasquero en la mochila astrológica y contar con un poco de flexibilidad e improvisación porque, como decía una maestra mía, el momento más perfecto que tenemos es el ahora; otro no existe.

Esta introducción metereológica viene a cuento de las analogías que se hacen entre la Astrología y los partes meteorólogicos. Eso de que la Astrología es una forma de conocer el tiempo que nos viene —por no mencionar lo práctico que resultaba para los reyes combinar este conocimiento con sus cosechas, cobros y ganancias.

Digamos que si uno sabe que va a llover, pues echa el paraguas en la mochila. O no. Lo mismo le gusta la lluvia. Se pone a bailar en los charcos. O monta una fábrica de barquitos de papel. Eso cada uno a vuestro gusto.

Esta semana, por ejemplo, viene muy, muy, muy colorida y con algunos aspectos que cada uno podrá usar de una manera más o menos creativa —en función de su libre albedrío y también de su carta. Ese es el margen por el que todos nos movemos.

¿Os apetece analizarla? ¡Vamos!

Lo primero que vamos a encontrar es la conjunción del martes 30 entre Júpiter retrógrado y Plutón en Capricornio —también retrógrado. Esta es la segunda conjunción que vivimos entre ambos, siendo la primera la del 4 de abril y la última la del próximo 12 de noviembre.

¿Que si son importantes? Pues sí, claro. Pensad que Plutón rige los inframundos, el subconsciente, la manipulación, la visceralidad, la muerte, los instintos de supervivencia, las mafias y hasta los secuestros y Júpiter, que suele hablarnos de la justicia y el dinero, se encuentra en Capricornio en caída, y tiende a la expansión de aquello que toca.

O sea, que el aspecto puede dar lo mejor de Plutón —esto es, una voluntad de la hostia y una gran necesidad de llegar al meollo de cualquier cuestión— o lo peorcito de Plutoncito, y ahí que cada uno y cada una se las apañe con las combinaciones.

Aparte, ambos andan retro y se juntan en el grado 24, no muy lejos de donde se produjo la conjunción entre Saturno y Plutón de primeros de año y por donde pasaron los Nodos y por donde bla-bla-blá. Vamos, que el grado está calentito.

¿A quién afecta? Pues ya lo sabéis, a los Capri sobre todo, pues lo viven por conjunción. Y luego a los Cáncer y finalmente a los Aries y Libra. Nada nuevo. Cosas corrientes del día a día cósmico.

Además, el martes también viviremos un sextil entre Mercurio retrógrado en Cáncer y Urano en Tauro. Urano, al menos, no anda retro y el sextil lo vivimos también a principios de junio —claro, es lo que tiene cuando un planeta se pone retro, que al moverse hacia atrás alcanza a planetas que ya había adelantado y se repiten aspectos.

Mercurio y Urano en armonía dan pensamiento original, algo excéntrico, entre colectivo e individualista, caprichoso y hasta brillante. Siendo Cáncer el domicilio de la Luna y Tauro su exaltación, podíamos concluir que serán las áreas femeninas o familiares las que más puedan beneficiarse de este sextil.

Además, merece la pena estar atento a este Mercurio porque sólo un día después, el miércoles 1 de julio, se une al Sol, ambos en Cáncer y en el grado 9.

Mola tener al Sol y Mercurio en conjunción —aquí siempre os cuento que existe cierta polémica entre los autores que defienden el aspecto y los que lo critican por nublar o cegar o quemar la mente (eso de que la proximidad del Sol achicharra las neuronas).

Yo soy de los partidarios de que el Sol y Mercurio conjuntos otorgan agilidad comercial, o de comunicación o viajes y movimiento —Mercurio junto a la Luna como antiguo significador de los viajes— y que suma más que resta.

Además, ese mismo día el Sol también está en sextil a Urano en Tauro. Reforzando lo comentado previamente sobre las mujeres, la familia y hasta la alimentación. Ideas nuevas. Chispazos de genialidad. Y viajes, meneos, letras, entradas y salidas para los nativos que cumplan por la fecha.

Atentas y atentos a las propuestas que os llegan. A las negociaciones.

Además —además, además, además— justo el jueves es el día en que Saturno sale de Acuario y regresa a Capricornio. Recordad que Saturno todavía tiene que darnos un par de tirones de orejas desde el signo de la cabra de las montañas y que lo hará en este periodo hasta que el año termine.

Nos despediremos de la semana con el eclipse, ¿o qué os creíais? Un eclipse que es, por cierto, una Luna Llena o plenilunio, plenilunio.

Este plenilunio, plenilunio nos enfrenta al Sol en uno de los signos más tiernos y sensibles del zodiaco con una Luna en destierro o, lo que es lo mismo, en Capricornio: con dificultades para expresarse emocionalmente, con un peso exagerado de responsabilidad y con tendencia a haber tenido padres o madres que se la pasaban trabajando y donde, mejor calladitos que están más guapos, y mucho menos llorar que eso es cosa de quejicas.

Pues eso. Eclipse, Luna Llena, Plenilunio, plenilunio. Y la tirantez o el resultado o lo que sale a la luz o lo que florece o la cosecha que llega o la sorpresa o lo que aparece de la chistera se moveré en vuestras casas Cáncer y Capri y alrededor del grado 13 de ambos signos.

¿Que si este eclipse es bueno? Pues la verdad que ahí anda. Saturno, regente de la lunación, anda retro, como hemos comentado, recién ingresado en Capri y camino de Plutón. Tiene un sextil lindo a Neptuno, que siempre suaviza los contornos y, hasta si me apuras, un sextil fuera de signo con Marte en Aries.

En fin. Un eclipse un tanto seco. No muy de echar cohetes. Recordad que los eclipses tienen vigencias hasta que se produzca su contraparte. En este caso, los efectos del eclipse durarán hasta el 30 de noviembre.

Mirad qué sucede y sacad vuestras propias conclusiones.

 

DAS END

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Y ahora el corta y pega:

Que me encanta que me sigáis por las redes como por facebooktwitter, instagram y youtube. ¡Que me regaléis estrellitas en las opiniones de Facebook! Animáos, escribid allá vuestra lindas palabras en el este apartado. Y recordad que siempre podéis encargarme un super coaching astrológico que me sale divino.

Contadme cómo estáis. Qué tal el invierno o el verano. Qué tal van las vacaciones para las que los tengan. O los próximos planes. Son tiempos extraños para la lírica pero los planetas siguen girando, que no os quepa duda.

Nos leemos pronto, nos vemos en los talleres, en las consultas, en los parques, en los lagos, en sueños o por telepatía; abrazos, abrazos.

Emilio

 

(Foto. Fte: https://unsplash.com/)

 

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