La Luna Llena en Cáncer o plenilunio, plenilunio y la necesidad de pertenecer.

Boletín Astrológico: del 28 de diciembre al 3 de enero 2021


Estuve leyendo de nuevo sobre la técnica Pomodoro: ¿la conocéis? Es algo así como un método para concentrarse y ser más productivo. Pones un cronómetro por 25 minutos, lo das todo al 200 por ciento y luego te das una pausita de cinco minutos —cronómetro al canto— para hacer el idiota por Facebook, Instagram o lo que te de la gana. Cuando acaba, pues cronómetro otra vez por 25 minutos y a seguir dándole duro.

Yo tengo mis días: hay veces que me levanto el boletín en una hora y otras que me distraigo con cualquier musaraña —no necesito redes para perderme en memorias y paisajes por la ventana. Es verdad que la conjunción de Saturno y Júpiter en Acuario debería de alguna manera potenciarnos cierto estudio —Júpiter— concentrado y a largo plazo —Saturno. Además, si tenemos en cuenta que Mercurio anda bien productivo por Capricornio —cuyo regente, ya lo sabemos, es ese Saturno— pues pareciera el momento idóneo para las maratones enfocadas, estudiosas, materialistas y prácticas. Donde la distracción brilla por su ausencia y todo minutito tiene su funcionalidad.

Pero bueno, vamos al Boletín de la semana. Por cierto, ¿alguien ha tenido la oportunidad de ver la conjunción el firmamento? En cielos claros ha sido muy molona de ver. También habréis comprobado que, conjunción aparte, los mortales aquí abajo seguimos trabajando, con legañas en las mañanas y mala hostia si el estómago anda vacío. Tanto bombo y tanto bombo… Anda. Anda.

De todas formas, será muy interesante ver cómo se desenvuelve todo este próximo año que estrenamos —una buena manera de saber al respecto será siempre seguir mis boletines, leeros los especiales de Saturno en Acuario y de Júpiter en Acuario —primera parte, la segunda va en camino— y, por supuesto, apuntarse a mis talleres y encargarme uno de mis super coachings.

Claro que yo quería contaros de la semana… Semana tranqui de aspectos, tiernita, por la Luna Llena, plenilunio, plenilunio —y un poquito guasona, nerviosa, excitante, modernilla; cosas de Urano. Además, la semana presenta un par de aspectos interesantes de Venus y de Mercurio.

Bien.

Estrenamos la semana el miércoles 30 con el plenilunio, plenilunio, que ya toca —de hecho, la Luna anda ya hermosa en estos días de cielo claro y camino a llenarse. Rebosará en el grado 8 de Cáncer —y por supuesto opuesta al Sol en Capri en ese mismo grado. Una Luna domiciliada, claro, está en el signo de los cangrejitos y muy linda, de las más lindas que hemos vivido últimamente en estos periodos convulsos.

Lunita de familia, de recuerdos, de nostalgia, de madres, hechizos, brujitas, chamanas, tradiciones, pachamamas, cocinas, maternidad, leche, embarazos, álbumes de fotos e historias del pasado. La Luna siempre es pasado por su carácter circular; pero en Cáncer, pues más.

Nos va a tener un poco llorones y nerviosillos por las fechas, un poquito más sensibles, con ganas de cuidar y de que nos cuiden y como que puede hacer una entrada en el año un pelín melancólica; sólo un pelín, que luego es una Luna que se recupera y que se crece en fiestas y reuniones y creando hogar. Algo así como llorones pero fuertes y muy intuitivos y muy magos y magas.

Le dibuja un sextil requete chachi a Urano en Tauro. Desde la tecnología a las novedades y a un seguir las tradiciones de una manera distinta. Buen sextil, buena recepción. A lo mejor tendría en cuenta también la oposición a la que va camino con Mercurio en Capricornio: asuntos de hermanos, desplazamientos, viajecitos, pequeñas discusiones a nivel familiar o con familias políticas. Objetos y comunicaciones que se retrasan. Mensajes —Mercurio— de gente del pasado. No cabía otra. 

Pues esa es nuestra Luna Llena, plenilunio, plenilunio y será la que más matice el final de año. Vamos, repetid conmigo, porfa, que siempre mola, todos y todas y todes a la vez: plenilunio, plenilunio…

Ojo, no, también conviene tener en cuenta la cuadratura, del mismo miércoles pero unas horas más tarde, entre Venus en Sagitario y Neptuno en Piscis. Aparte con el Nodo Sur por ahí involucrado: desengaños amorosos, un romance que termina, una enfermedad venérea de raro diagnóstico, un empacho de dulces, regalos que desaparecen, objetos bellos y obras de arte que se pierden en la niebla. Una mujer muy guapa que enferma. Un perfume que ya no está donde debía. Un viaje o unas vacaciones que ese día se tuercen. Grado 18 de Sagitario. Grado 18 de Neptuno.

Claro, todo esto de las pérdidas, virus y demás son cosas del Nodo Sur. Incluso sin tenerlo en cuenta, sí conviene andarse con ojo en temas de enamoramientos y promesitas. Viajes de parejitas que no suceden. Amoríos de Navidad algo fantasiosos. Ojito. Bajadlo a tierra, de la mano de Mercurio en Capri. E incluso desapegaos un poquito y añadidle libertad, de la mano de Saturno en Acuario y de Júpiter en Acuario.

El último aspecto de la semana lo viviremos el lunes 1, estrenando el año 2021 —que no el año astrológico, querides, el año astrológico lo estrenamos con el ingreso del Sol en Aries. En ese día viviremos un sextil de Mercurio en Capricornio a Neptuno en Piscis. También en el grado 18.

Es curioso, porque la cuadratura de Venus como que es un coñazo —y yo venga a pediros que clavéis bien los pies en el suelo—, pero es cierto que este sextil también tiene su punto romántico y habrá ganas de poesía y de hablar de lo místico y lo espiritual.

Semana linda para la meditación, lo artístico o para lo místico con tanto Neptuno —y hasta con el Nodo. Lo mismo os apetece poner una velita o un algo —hasta una estampa de un santo, que eso es muy cangrejero— para el plenilunio, plenilunio. Os servirá para contactar con las raíces, los ancestros, los que estuvieron antes que nosotros y nosotras y, si todo es circular, pues es muy probable que regrese.

***

Y otra vez fue. Qué gusto (técnica Pomodoro incluida).

Del resto Lo de siempre. Que podéis seguirme por mil redes:  facebooktwitter, instagram y youtube. Todo eso pero también un gran FELIZ AÑO NUEVO. O feliz Hakuna Matata. A fin de cuentas, esto del año nuevo obedece a un calendario impuesto y los musulmanes viven en el 1441 y los budistas en el 2561. Así que para años, colores.

El resto es daros más y más gracias y enviaros un mega abrazo cósmico. Nos vemos en las consultas —el año que viene, que ya sabéis que ando completo—, en los talleres de enero, en algún evento gratuito que espero llegue pronto y, por supuesto, por telepatía.

Feliz semana. Feliz Año Nuevo Gregoriano. Feliz ritual. Feliz plenilunio, plenilunio. Feliz feliz feliz.

Emilio

Imagen de S. Hermann & F. Richter en Pixabay

 

 


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cuando envías un comentario estás aceptando la política de privacidad de Mochila Astrológica.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Una idea sobre “Boletín Astrológico: del 28 de diciembre al 3 de enero 2021