La Gran Conjunción de Júpiter y Saturno en Acuario pero también un Mercurio cojonudo y una cuadratura de Marte.

Boletín Astrológico: del 21 al 27 de diciembre 2020


¿Pues qué queréis que os diga si ya está todo contado? Bueno, tampoco es eso… Lo que pasa es que la semana pasada se agitó tanto el cosmos —cual coctelera— en una especie de preparativo para la Gran Conjunción de este próximo lunes 21, que el resto pareciera ya casi como insignificante. Y ojo, que no lo eso, que todo cuenta, como os detallaba en este post chachipirulístico. Venga y venga Acuario pero a nadie le amarga los recién estrenados Venus en Sagi y Mercurio en Capricornio, ¿a que no? Y mucho menos en la próxima semana con los regentes de ambos recién arrejuntados y en no tal mal estado cósmico.

Y por cierto, que el especial de Júpiter en Acuario está por caer —cosas del directo y que las recién estrenadas vacaciones hacen que vaya con un pelín de retraso (pero vamos, que me va a quedar de rechupete y os encantará como de costumbre).

De esta semana, ¿qué os puedo contar? Quizá más que de esta semana, me gustaría hacer una llamada a la que estamos por despedir y también preguntaros si andáis notando algún pelín de estrés o algún énfasis en asuntos que ya se movieron allá por finales de marzo —esto no lo digo yo por arte de magia, sino porque así se manifestó en mis últimas consultas y porque el cosmos tiene memoria y porque vuelve a activarse el lugar donde se produjo una configuración universal entre Saturno y Marte todos esos meses atrás. Echad memoria. Buscad notas, recetas, facturas o asomaos a vuestro diario. Finales de marzo. Por allá anda la clave.

Por lo demás pues semana con Gran Conjunción —esto es, Júpiter y Saturno conjuntos en Acuario y toda la mandanga de que si cambio de conciencia, cambio de elemento, nuevo guión, todos uno con la tierra, el agujero de Nefertiti y la galaxia de Jose Luis Perales. Cada uno y cada una que le ponga el nombre que quiera pero que sepáis que en Astrología se llama Gran Conjunción.

Además, tendremos aspectos lunares como cada semanita, estreno de estación —invierno o verano, según se tercie— y repetimos cuadratura desde Marte a Plutón, de Aries a Capri, que no es poca cosa. Para que los cardinales del último decanato no terminen del todo de relajarse.

Y ahora sí. Al lío.

Lo hacemos este estupendísimo lunes 21 de diciembre, día estrella de la semana por lo que todos sabemos: yes, la conjunción entre Júpiter y Saturno en el gradito 0 o 0´29 si os queréis poner exactos —y muy cerquita de donde se unieron los malotes allá por finales de marzo. Eso por un lado y no me voy a explayar más al respecto.

¿Qué más cosas suceden este super día? Pues tenemos el ingreso del Sol en Capricornio, esto es, el estreno de un signo cardinal —cardinal que implica inicios, giros, emprendimiento— y el estreno de una estación, invierno o verano. Como contaba en la merendola cósmica, desde tiempo antiguos los días de ingresos cardinales se han usado como días portal o días mágicos o días donde no viene mal meditar sobre la energía venidera de los próximos meses.

Para el ritual no faltan manuales pero lo mismo os vale una velita encendida, un poco de incienso, sacar alguna carta del Tarot, lo que os de la gana. ¿Sobre qué se me medita o qué se siembra en estas fechas? Pues tenéis que pensar que Capricornio es signo frío, de cierto recogimiento, reflexión, desprendimiento de algunas cosas —como el árbol que se queda con lo mínimo— y que está muy relacionado con las cumbres y con el paso del tiempo. Así que no viene mal soltar cosas por estas fechas, estudiar, respetar a los viejos y plantarnos objetivos un poquito a largo plazo que impliquen responsabilidad y esfuerzo continuo.

Claro, tenemos la particularidad de que Saturno, regente de Capricornio, ya anda en Acuario. Eso nos va a permitir que los tres meses venideros, con Saturno muy fuerte y presente, tengan un puntito un pelín más social, más intergaláctico, un poquito menos serio, más colectivo y con algo más de contacto humano. Se puede planear a largo plazo. Pero también se puede pensar en algo que aporte al grupo o donde no siempre se trabaje a solas, que es algo muy saturnino. Pero sí, época para empollar. Y para la Astrología a tope Vicentín.

Así que ritualito al canto. Ritualito y felicidades a los Capricornio, a mis carita de sieso queridísimos y queridísimas y queridísimes. A esos labios finitos y cortarollos. A esas carnecitas enjutas, trabajadoras, responsables, protectoras, asustadizas. Tenéis retorno solar hasta el 19 de enero.

¿Qué más? Pues atentos a los accidentes, las violaciones, los actos de violencia y a la mega mala hostia. Suena muy mal, lo sé. Ok. Entonces: atentos a los cabreos. Y atentos por ejemplo a los que andéis con la Luna en Aries por el grado 24. Digo la Luna pero me valdría a lo mejor cualquier otro planeta personal por la zona y signo cardinal. Lo que pasa que Aries sobre todo.

Y os cuento por qué. La Lunita el lunes 21 ingresa en Aries y nosotros como que ni fu ni fa, pues es algo que hace todos los meses. Recorre todo el zodiaco y en algún momento pues tiene que ingresar en Aries. Es lo que hay.

Pero es que además, el miércoles 23, Marte le cuadra a Plutón, desde Aries a Capricornio, que siempre es molesto, obsesivo, violento, peleón, no entra en razones, y a ver quién puede más. ¿Y quién anda además por la zona? Pues eso, la Luna —y ya sabemos que la Luna siempre es disparadora de eventos. Así que el miércoles o incluso el martes, acordaos de seguir respirando. Las mujeres y los hogares muy cabreados. Discusiones familiares. Cortes. Accidentes. Dolores de cabeza. Y que conste que yo lo avisé.

Para la noche del 24 la Luna ya andará en Tauro —buena Luna para las comidas y el juntarse en familia— pero no caminará tan alejada de Urano: se me ocurre una cena rica, a pesar de la situación, pero con imprevistos y con tecnología implicada, por esto de Urano. La familia unida —o dividida o cortocircuitada— de la mano de Zoom, Skype, Whatsap y otras alquimias eléctricas.

¿Más cositas? Pues ya el día de Navidad, fun, fun, fun, o sea el 25 de diciembre, tenemos el trígono divertido entre Mercurio en Capricornio y Urano en Tauro justo por donde la Luna pasó. Buen momento para hablar con abuelos y abuelas y viejitos y viejitas y personas mayores. También se pueden tratar asuntos de dinero o materiales. Os recuerdo, además, que tras el eclipse en Sagi y toda la mandanga, y ese Mercurio en Sagi que se unió al Sol luego, es momento de que fructifiquéis o bajéis a tierra todos esos planes que os rondan la mente. Tiempo de poner fechas límite. O de pensar a largo plazo y dejarse de abstracciones. Urano os ayudará. Sobre todo si está en trígono.

Y lo digo con mucho cariño y ganas, porque el domingo 27 —y ya casi el unes 28 para este lado del charco— el Sol desde Capri también la hará trino a Urano allá donde anduvo Mercurio. Es decir: esas ideas que barajamos y que queremos que arraiguen y permanezcan pueden ser premiadas o recibir algún tipo de mérito o reconocimiento. O cuanto menos, van a vivir una especie de empujoncito de resistencia y tesón que merece ser tenido en cuenta.

Mercurio son los viajes —para los antiguos Mercurio y la Luna eran los verdaderos significadores de los viajes por su carácter movible— y con los aspectos de la semana nos invitan a «viajar», puede que sin movernos, puede que a través de la tecnología, puede que una visita al campo o al padre o a un lugar distinto —Urano— o soleado o lujoso —Sol.

También puede ser un momento idóneo para mover asuntos de papeles, de escritura, para transacciones y cuerdos o para apuntaros a mi próximo taller de Astrología. Chimpón.

***

Y otra vez fue. Qué gusto.

Del resto Lo de siempre. Que podéis seguirme por mil redes:  facebooktwitter, instagram y youtube. Todo eso pero también un gran FELIZ NAVIDAD. O feliz Hakuna Matata. O el nombre que queráis llamarlo. Que para religiones y tradiciones, pues colores.

El resto es daros más y más gracias y enviaros un mega abrazo cósmico. Nos vemos en las consultas —el año que viene, que ya sabéis que ando completo—, en los talleres de enero, en algún evento gratuito que espero llegue pronto y, por supuesto, por telepatía.

Feliz semana. Feliz Gran Conjunción. Feliz ritual. Feliz feliz.

Emilio

 

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