Llega Sagi, indomable, contestón, confiado e inconstante.

Boletín Astrológico: del 16 al 22 de noviembre 2020


Justo anoche anduve de rituales, akelarres, tiradas del Tarot de Thoth y vino tino y hoy, domingo, recién estrenada la Luna Nueva o novilunio, novilunio, aquí me tenéis con los detalles de la próxima semana.

Espero que esta que acabamos funcionara en condiciones —el mes de Escorpio siempre implica sus desafíos por esa naturaleza fija, profunda y peleanta del arquetipo. Recordemos que su regente antiguo, Marte, se ha pasado dos meses retrogradando en Aries —uno de sus domicilios— y que justo recién acaba de despertar.

Vamos, que el cielo está muy, muy, muy directo —al menos, los planetas personales y sociales lo están y eso implica cierto aceitaje de la maquinaria cósmica: todo se mueve mejor, el motor anda engrasado, cada pieza en su sitio y todos avanzan, cada uno exigiendo que se le escuche y dialogando o discutiendo con el otro, es decir, aspectándose.

Ya sabéis que siempre os digo que no os creáis nada de estos Boletines  —os animo, como siempre, a bajar esa información y cotejarla con vuestra carta, experimentándola por vosotras, vosotros y vosotres mismos. Esto es —de nuevo me repito—: que ni un tránsito ni una cuadratura ni una Lunita Nueva os tienen por qué cambiar la vida ni cada cosa de ahí arriba nos afecta a todos de la misma manera.

En cualquier caso, esta última lunación, este novilunio, novilunio, llegaba con calderito incluído, rabos de lagartija y mucha brujería a lo Temporada de Huracanes de Fernanda Melchor. Como todo novilunio es tiempo de siembra y Marte recién se espabiló en Aries, puede ser un buen momento de emprendimiento y por supuesto de trabajar con constancia, pasión, hasta obsesión y un tanto estrategas y viscerales. Es decir: Escorpio.

Dice además la tradición que cada Luna Nueva alcanzará a ver sus resultados dentro de seis meses, es decir —y para este caso— cuando allá por abril o mayo se produzca la Luna Llena o plenilunio, plenilunio en el signo de Escorpio.

Como además, la rueda del horóscopo no se detiene, tanta energía Escorpio se va irá diluyendo en las próximas semanas: tenemos ingreso solar en Sagitario con sus correspondientes lunaciones, su Mercurio en destierro y los eclipses de oca en oca y tiro porque me toca.

Además, y esto ya lo sabéis todos, todas y todes, Saturno ya va dando sus últimos coletazos y Júpiter también, ambos en Capricornio. Estamos, pues, en una etapa de mucho ajetreo cósmico —pandemia mediante— como habéis podido notar. Ya sabéis que yo no hago Astromundial pero es verdad que estas nuevas configuraciones van a resultarnos más llevaderas que toda esta pelotera del 2020.

Y ahora sí, el Boletín.

Lo estrenaremos el mismo lunes 16 con la cuadratura entre Venus y Júpiter, desde Libra a Capricornio, en el archiconocido grado 24 y que podría incitarnos al derroche, a una inversión precipitada, a un rifirafe con la jefa o una suerte de jugueteo con sabor agridulce. Venus y Júpiter son los benefactores del zodiaco y sus aspectos armoniosos —¡su conjunción!— se considera un punto de fortuna para el nativo.

En este caso, Júpiter no anda tan católico y encima tenemos cuadratura. Pero quizá con un poquito de tiento pueda usarse esta cuadratura para algún asunto estético, artístico, plástico, de diálogo o relaciones, siempre que no caigamos en la indulgencia —la cara perezosa de Venus— ni en la exageración —cosas de Júpiter.

Luego es interesante que el martes 17 vivamos una oposición entre Mercurio en Escorpio y Urano en Tauro, casi grado 8. A mi me vienen ideas de déjà-vu pues —si bien Mercurio anda directo, todavía se encuentra en sombra y se trata de un aspecto que ya vivimos un par de semanas atrás. De manera que creo que se retoman contactos o ideas o personas o asuntos que andaban por ahí pendientes y que necesitan un borrón y cuenta nueva, quizá, o soluciones alternativas más radicales o diferentes… Vete a saber con esa oposición de Urano. Ambos regentes, los de Tauro y Escorpio, se encuentran domiciliados y directos así que puede tener que ver con relaciones o asociaciones.

Además, esta oposición puede darnos tensión nerviosa, hiperactividad mental y algún calambrazo en los desplazamientos. Mercurio son los jóvenes y los periodistas y los vientos: desde vientos huracanados a chavalillos con ganas de camorra o enganchados a aplicaciones y jueguecitos de la maquinita.

Luego el jueves 19 el Sol en Escorpio le hace un sextil a Saturno en Capricornio. En realidad, este sextil no es para pegar cohetes y, además, ya estaba muy presente en el novilunio, novilunio —pues el Sol y la Luna en Escorpio dibujaban aspectos amplios a Neptuno en Piscis, pero también a Júpiter, Saturno y Plutón.

Total, que tampoco es el mega aspectazo que no haya podido ser ya estrenado o al menos proyectado —con un ritual, con unas notitas, con una vela encendida, lo que queráis— en los días previos.

En cualquier caso, todavía estáis a tiempo de plantar vuestra semilla. Es lo que explicaba ayer en el akelarre: como el novilunio es fijo —Escorpio, Escorpio y más Escorpio— implica asuntos de estabilidad, de producción que pueda ser sostenida a lo largo del tiempo a las duras y a la maduras. Y claro, Saturno, siendo señor del tiempo pues siempre ayuda a que las cosas aguante… Eso sí, quien quiera resultados rápidos con esta lunación o con este aspecto las lleva crudas…

El sábado 21 nos llegan dos cambios planetarios. Fijaos. Venus ingresa en Escorpio y claro, ya no mola tanto ir a la peluquería y las relaciones se ponen más intensas y magnéticas y con ganas de drama. Por supuesto, Venus siempre endulza incluso en Escorpio, así que es cojonudo para los escorpianos y para nuestra casa ocupada por Escorpio.

Tendremos este Venus intenso pero con un par de aspectos lindos —al menos, de Neptuno e incluso del combo Capricornio— hasta el 15 de diciembre.

Además, el sábado el Sol sale de Escorpio ¡e ingresa en Sagitario! Claro, después de las profundidades y las aguas estancadas y fecales y ciénagas y putrefacción y dedito en la llaga y envidias y pasiones y retorcimientos y cirugías y sombras y días de los muertos, después de todo eso, Júpiter nos abre la escotilla a la luz del día, nos saca del boquete y nos regala kilómetros de pradera, fe y risotadas.

Eso. Sagitario. Nos encanta Sagitario y siempre se nota este salto en el horóscopo. Lo que pasa, eso sí, que como Júpiter anda todavía con la mascarilla puesta —es asustón este Júpiter en Capricornio— pues los Sagis van a seguir sin poder correr, sin poder confiar, ¡sin poder viajar! tanto como acostumbran. Les toca paciencia —que no tienen— y esperar un poco más. Este año todavía cumplirán con su regente algo retraído y torpe.

Pero bueno, felicidades a esos Sagi. A esos centauros y centauras y centaures. A esos brutos y brutas. ¡Y brutes! A esas caderotas anchas y esas bocas grandes. A esas cartucheras. A esos pisotones. Al gurugueo. Al salir de la zona de confort. Y esas proyecciones divinas.

Hasta el 21 de diciembre. Aquí os dejo, como siempre, su super especial.

***

Y otra vez fue. Qué gusto.

Del resto ¿qué os voy a contar? Lo de siempre. Que podéis seguirme por mil redes:  facebooktwitter, instagram y youtube. Y recordad que siempre podéis encargarme un super coaching astrológico que me sale divino y que la gente lo flipa tanto que incluso años después me escribe para agradecerme esto o aquello o para confirmar que esta o aquella predicción acabo por cumplirse. Obviamente yo no suelo acordarme de todas las predicciones ni análisis que hago pero me satisface mucho saber que hago bien mi trabajo y, por supuesto, que estoy ayudando a un montón de gente.

Eso sí, me gustaría comentar que por estas fechas ando a tope de consultas o, sería mejor especificar, de trabajos un poquito más complicados —rectificaciones, revoluciones solares, estudios de árboles genealógicos— y con eso y los mega talleres ando retrasándome un poco en responder vuestros correos y peticiones. Sedme pacientes, por fa, pues tengo la agenda muy completa hasta enero y, además, me gusta hacer bien mi trabajo y los estudios astrales. Que hacer una carta en condiciones, esto también lo repito, lleva su tiempo y concentración.

Y hasta aquí puedo leer.

El resto es daros más y más gracias y enviaros un mega abrazo cósmico.

Emilio

Imagen de Alexas_Fotos en Pixabay

 

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