El Oberbaumbrücke durante este verano berlinés

Boletín Astrológico: del 10 al 16 de agosto 2020


Chicos, chicas, chiques, ¿cómo estamos? ¿Todo bien? ¿Alles gut?

Tengo un poco la impresión como de que os tengo olvidados pero de verdad que no. Os sitúo, que eso siempre ayuda: anduve de vacaciones, me alejé un poquito de las redes y las consultas que me hacía falta; y ahora de vuelta a Berlín hay todo un jaleo de trabajo, más consultas, vuelta al cole, actividades, amigos y amantes que cuidar. Y lo de vuelta al cole va muy en serio, que aquí en Alemania en la segunda semana de agosto ya estamos dando clases. Faenita.

Además, como tengo una carta entre cardinal y mutable, todo este jaleo saturnino me sigue pasando factura. La semana pasada, antes de que Mercurio cambiase de signo —perdón por el despiste de ayer de Instagram— se opuso a Saturno, desde Cáncer a Capricornio y se me rompió el téléfono, un programa de Astrología con el que trabajo, el módem de Internet y así de oca en oca.

No he sido el único con problemas de esta índole. He oído de máquinas de café rotas, vitrocerámicas, ordenadores que exhalaban su último suspiro y tuve una consulta de una señora que venía de quedarse atrapada en un ascensor tras una visita a su hermano (os recuerdo, Mercurio son los medios de transporte, viajes cortos, los hermanos… y en Cáncer con más motivo podía afectar a la familia o un aparatito de la cocina).

Sigo. Y esto me parece relevante. Dentro de unas dos semanas viviremos la primera cuadratura de Marte a Saturno. Se está hablando ya mucho de esto —es un aspecto que ya adelanté hace mucho tiempo en el especial de Saturno en Capricornio— y que por supuesto por estas fechas cobra mucha importancia .

Vamos a tener dos cuadraturas y la segunda, ya a finales de septiembre, nos traerá a Marte retro, para que duela más y nos quedemos con la copla. Pero lo que quería indicar es que, si bien aquí en el Boletín se menciona cuándo se producen los aspectos exactos, ya sabéis —y lo sabéis mucho aquellos que hacéis cursos conmigo— que los planetas tienen un orbe y que, de acuerdo con ese orbe, los efectos de sus posiciones y periplos se sienten antes.

En resumen, que ya podemos ir de alguna manera notando esta cuadratura y esta tensión. Por supuesto dependerá de vuestras cartas. La mía, cardinal y del último decanato, pues respira y hasta toquetea el aspecto con un simple abrir y cerrar de mano.

Así que bueno, aguantad un poco si notáis ciertas curvas durante las próximas semanas en el ambiente. Y no hagáis como yo que me pongo hasta el culo de café.

Y ahora sí, vamos con el análisis de la semana. Voy a intentar, además, a lo largo de la semana, redactar un especial sobre la cuadratura. Lo intentaré. Versprochen, que dicen por acá.

Pero eso. Yo quería hablaros de la semana. Comencemos con el lunes 10 de agosto y con la cuadratura del recién estrenado Mercurio en Leo y Urano en Tauro, todo, por cierto en ese grado 10 que ya os adelanto que dará más que hablar durante el 2021.

De nuevo tenemos a Mercurio activo y Mercurio —acabo de mencionarlo— son las noticias, el pensamiento, la mente, los viajes, los hermanos, el comercio, las carreteras y demás. Hasta el sistema nervioso e incluso las venas, por esto de que por ahí circula la sangre. Urano son las interrupciones y los cortocircuitos así que también podemos esperar algún problemita de comunicación u aparatos con bombillas que se funden —Leo, como domicilio del Sol es fuente de luz—y, por supuesto, cambio de planes. Hoy digo carne. Y mañana pescado.

Quizá  los más afectados les suponga un cambio de turnos, de horarios, de dieta, de rutina. Y aquello que se había estructurado —cosas de Saturno— llega Urano y se lo pasa por el forro de la chaqueta. Así mismo puede dar fricciones —cuadratura— con el jefe —Leo— y cabezonería —signos fijos— de no querer adaptarnos a ciertas estructuras.

Dicho queda.

Más cosas y bastante importante, la del jueves 13 y la cuadratura entre Marte en Aries y Plutón en Capricornio que no es moco de pavo y en el grado 23, que es el mismo grado donde se juntaron Saturno y Plutoncito allá por enero (de nuevo, fechas acá).

Hace ya unas semanas os contaba por Instagram eso de que El cielo tiene memoria, es decir, que hay partes del cielo que se quedan sensibilizadas y, cuando otro planeta pasa por allá, las reactiva, saca fuera todos los recuerdos y experiencias anteriores. Lo mismo pasa con esta cuadratura.

Viene a rescatar experiencias y sensaciones y desafíos —sobre todo los signos cardinales del último decanato, sobre todo los Aries, Cáncer, Libra y Capricornio que cumplan sobre el 15 de su mes— que pudieron vivirse a finales del 2019 e inicios del 2020

En función de vuestra carta. En función de la casa que transiten. En función de lo que aspecten. En función de lo que Marte y Plutón signifique para cada uno y una y une de vosotros, vosotras, vosotres y vosotrxs. ¿De acuerdo?

Pero eso, que no es una cuadratura fácil. Da mala leche, da mucha enfrentamientos con la autoridad, da celos y paranoia —que para eso está Plutón involucrado—, da obsesión, sexualidad —Marte anda por ahí. Es más —y sin ponernos muy dramáticos— algunos astrólogos modernos hablan de este aspecto como el aspecto del violador. Y ojo que la violación no tiene por qué ser solo carnal.

Por supuesto, y esto también es importante, aquellos y aquellas que ya tengáis a Marte y Plutón en aspecto en el natal, notaréis mucho más esta cuadratura. Hasta aquí puedo leer. Pero me parece interesante tenerla en cuenta porque prácticamente engancha con la cuadratura al final de la semana que viene con Saturno. Si esto trae más virus, pues yo no sé decirlo porque no hago Astromundial pero tendremos que ver cómo se desarrollan estos dos siguientes meses que ya he adelantado a menudo que no serán sencillitos.

Finalmente, agregar, que por temas de regencias, este Marte en Aries anda muy domiciliado y fuerte y, además, recibe por exaltación —algo así como que manda sobre él— a lo que se encuentra en Capricornio. Así que hay ganas de jaleo o de trabajar y emprender con mano dura y voluntad.

Creo que, como Aries tiende a la impaciencia y a querer todo para ayer y luego le falta constancia, esta primera cuadratura sí puede sacar un buen par de ovarios o de huevos para aguantar más el tirón. Grado 23, repito. Grado 23.

¿Qué más?

Pues nada más y nada menos que oooootro planetita retro en el cielo. Será el sábado 15 de agosto. Esta vez le toca a Urano. Uranito en Tauro. Uranito, Uranito que se pasará sus siete años a base de terremotos, revoluciones bancarias y ajetreos a los toritos bravos.

Mucha de la teoría os la sabéis —si me seguís, sobre todo—: las retrogradaciones de los planetas gordos, pesados, transpersonales no son tan importantes. Vamos, que no tenemos por qué notarlas ni llevarnos las manos a la cabeza. Que Urano retrograde ahora pues ni fu ni fa.

¿Pero qué es importante? Pues por ejemplo es importante analizar en qué grado retrograda un planeta —más relevante en planetas rápidos, pero en este caso concentrémonos en Urano. ¿Y en qué grado retrograda? Sí, ¡yeah!, en el grado 10. Como veis vamos sumando puntos a esa zona fija del horóscopo… ¿os dais cuenta?

Andará retro hasta el 14 de enero del 2021 que despertará sobre el grado 6.

Y por último…

Pues por último nos despediremos de la semana el domingo 16 con un muy bello trígono entre el Sol y Marte. Es bello o más bien poderoso por esto de implicar a dos signos de naturaleza masculina y a dos planetas también con mucho power for the people. Me refiero al trígono entre el Sol en Leo y Marte en Aries, con buenas recepciones, confianza, intuición, emprendimiento, autoestima y ganas de comerse el mundo brillar.

Un aspecto cojonudo para estos tiempos un tanto perversos y necesitados de expresividad —Leo—, confianza —Aries, Leo— e iniciativa —Marte. Incluso de cierta espontaneidad y menos miedos, que es una cosa muy de los signos de fuego.

Chim-pón.

 

***

Queridos, queridas, querides. Ese fue el super boletín de la semana. Un placer escribiros, leeros, todas esas cosas.

El resto ya lo conocéis…

Cuidaos. Disfrutad del día a día y, por supuesto, no os olvidéis de regalarme unas estrellitas y unos likes y toda esa mandanga astrosocialnetwork… ¡qué pesados! Por cierto que el otro día me dejaron un comentario precioso y muy acertado sobre mis lecturas astrológicas y me dio pie a concretar como la Astrología no sólo sirve para autoconoceros sino que también predice y mucho. Os lo dejo acá por si queréis leerlo. Tanto en Instagram. Como en FB. Quien quiera consultas, pues que se anime a escribirme pero ya ando prácticamente todo el mes de agosto reservado, encantado y feliz.

Ya sabéis que podéis seguirme por mil redes:  facebooktwitter, instagram y youtube. Y recordad que siempre podéis encargarme un super coaching astrológico que me sale divino.

Os deseo muy feliz semana.

Emilio

Imagen de Nikolaus Bader en Pixabay

 

 

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