Del zodiaco constituyente, Kabaleb y la Cábala

El zodiaco constituyente de Kabaleb


El zodiaco constituyente lo aprendí de una de mis primeras maestras de Astrología, una Escorpio, ascendente Géminis con un Urano muy poderoso —vamos, la horma de mi zapato. Ella estudiaba Cábala y me puso en contacto con la obra de Kabaleb, que si no se inventó este zodiaco, lo extrajo de sus incansables lecturas o le llegó comunicado por algún canal estratosférico. En fin. La cuestión es que siempre andaba con ganas de escribiros este artículo pero que como tiendo a dispersarme pues no había manera.

Dejadme que os ponga un poco en contexto:

Kabaleb nació en Girona en 1927 y su verdadero nombre era Enrique Llop Sala. Estudió periodismo y, siendo opositor del régimen franquista, acabó exiliado en París donde se puso hasta arriba de conocimiento, entre lecturas en bibliotecas, charlas en cafés, y que si encuentros con filósofos, cabalistas y rosacrucistas. Luego a la vuelta a España fundó la ETU (Escuela Trascendentalista Universal— allí estudió mi maestra), y se lió a escribir libros, a cual más esotérico.

Confieso que no soy ningún experto en su figura y obra —podéis encontrar mucha y mejor  información en esta página, llevada por los propios hijos— pero lo que sí os puedo asegurar es que Kabaleb es —o era— requetebien conocido en los círculos místicos de la península. Tiene un porrón de títulos que versan sobre Astrología, Cábala, Ángeles, Tarot, Plegarias, Evangelios, todo bien mezclado pero no agitado y, a veces, en mi opinión, un tanto apocalípticos y vaporosos —también es cierto que me he tragado peñazos mucho mayores, a lo Madame Blavatsky o el infumable de Dane Rudhyar.

En cualquier caso, Kabaleb tiene cositas chulas y una de ellas es el llamado zodiaco constituyente, super fácil de usar y con una lógica bastante creativa.

Veréis: todos conocéis el zodiaco normal, ese que empieza en Aries y concluye en Piscis. Bien, pues lo que Kabaleb propone es un zodiaco ordenado por elementos a los que asigna determinadas edades, en bloques de siete años cada uno. De esta manera, primero van los signos de fuego, luego los de agua, después los de aire y, por último, los de tierra.

Os dejo aquí el esquema para que lo comprendáis mejor:

 

ZODIACO CONSTITUYENTE

Aries, hasta los 7 años.

Leo, de 7 a 14 años.

Sagi, de 14 a 21 años.

 

Cáncer, de 21 a 28 años.

Escorpio, de 28 a 35 años.

Piscis, de 35 a 42 años.

 

Libra, de 42 a 49 años.

Géminis, de 49 a 56 años.

Acuario, de 56 a 63 años.

 

Capri de 63 a 70 años.

Tauro, de 70 a 77 años.

Virgo, de 77 a 84 años.

 

Según Kabaleb, esto implica que, de acuerdo a nuestra edad, atravesamos una determinada etapa dentro del zodiaco con sus correspondientes analogías: así, una persona de 24 años se encuentra en la fase de Cáncer y puede enfrentarse a situaciones donde la familia, la pertenencia o la maternidad cobren relevancia. De los 28 a los 35 se potenciaría la sexualidad y cierta crisis. Entre los 35 y los 42 podrían aparecer las primeras enfermedades (cosas de Piscis). Y en la etapa de Libra un replanteamiento de las relaciones y los consecuentes divorcios.

En fin, posibles lecturas.

Kabaleb, que se lo leía todo y escribía todavía más.

Lo interesante es que Kabaleb da un paso más allá y afirma que cada nativo vivenciará estas fases de acuerdo a su carta natal —esto que siempre os digo, que cada carta es un mundo— según la cúspide que ocupe el signo así como los planetas y sus aspectos.

Volviendo al ejemplo de esa persona de 24 años, si tiene a Cáncer en la casa X y, además a Marte y Urano en el cangrejo, sus experiencias cancerianas deberían ir relacionadas con el trabajo, la imagen social y alguno de los progenitores —casa X— así como cargar algún toque sexual, emprendedor o violento —por Marte— y también novedoso o disruptivo —cosas de Urano.

O por utilizar mi carta, con cuarenta tacos a la espalda, me encuentro en la etapa de Piscis y resulta que tengo a Mercurio en ese ese signo y en la casa III. Esto reincide en temas de escritos, viajes cortos, hermanos o lo espiritual. Lo espiritual por Piscis, claro —o hermanos yoguis o cursillos musicales o excursiones a lugares sagrados— pero sin perder de vista asuntos de cuidados a otros, médicos o enfermedades —la otra cara de Piscis y, en mi caso, con más motivo, al estar Mercurio en caída y rigiendo mi casa VI.

Veis, entonces, que el sistema se complejiza y uno puede trabajar con regencias y con los aspectos que recibe la cúspide y los planetas presentes, descubriendo así cierta energía, color, sal y pimienta que aderezan los distintos años en la vida del nativo. De esta manera podemos pensar que a una persona con muchos planetas en un signo le aguardará mucho ajetreo durante los años correspondientes a esa fase. O que alguien con Venus en Capricornio pueda vivir amores y alegrías a la vejez. O un Sol en Acuario cierto reconocimiento al cumplir los sesenta. Siempre, siempre, siempre, en función de cada carta.

Al final, supongo que lo que más me gusta de Kabaleb es su trabajo multidisciplinar —como dice una amiga mía: “Si es que todo es lo mismo”. De vez en cuando hasta repaso su Curso de iniciación cabalística a la Astrología y el Tarot. Fijaos que el orden de su zodiaco constituyente, basado en los cuatro elementos, coincide con la secuencias usadas en muchas escuelas tarotistas: primero están los bastos —elemento fuego—; luego, las copas —agua—; a continuación, las espadas —aire— para concluir con los pentáculos —tierra.

Para Kabaleb el fuego y el agua son los elementos más conectados con el origen y la divinidad, mientras que, a medida que avanzamos por el zodiaco constituyente, el ser se acerca más a su condición de humano. De hecho, el fuego es un elemento aniñado, que se cree Dios —pensemos en Leo o en Sagitario— mientras que la tierra ya está madura y simboliza el paso del tiempo. Entre un elemento y otro hemos pasado por el misticismo emocional de los signos de agua —a lo Cáncer o Piscis— y por la intelectualidad fría de los de aire, a lo Géminis o acuariano. La culminación llegaría con Virgo, según Kabaleb, el signo más evolucionado o, como decía mi maestra, el que termina de barrer la casa, cierra la puerta y se acabó.

Y esto es todo por hoy. De momento. Ahora os toca a vosotros. Contadme. ¿Conocías a Kabaleb? ¿Os interesa la Cábala?¿En qué punto del zodiaco constituyente se encuentra vuestra vida? Buscad la casa, los planetas de ese signo y compartid y opinadme. Me encantará oir vuestras experiencias, resolver vuestras preguntas y leeros, siempre leeros.

Varas, Copas, Espadas y Pentáculos de una de mis barajas —la mágica y oscura de Crowley. Porque, como dice una amiga: «Al final, todo es lo mismo»

***

Como veis, hoy nos pusimos esotéricos, cabalísticos y chachipirulísticos. Recordad que podéis seguirme por toditas las redes, que si facebook, twitter, instagram y youtube. Que vivan los Likes y las adicciones a la tecnología. Por supuesto, los más orgánicos y mágicos podéis leerme cuando más os venga en ganas y contactarme en sueños o telepáticamente. Os abrazo fuerte. Nos seguimos leyendo.

Emilio P. Millán

 

(Foto. Fte: destinoytarot.com; y https://almadellops.com)


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3 ideas sobre “El zodiaco constituyente de Kabaleb

  • Carmen López Martí

    Me encantas, chaval. ¿Sabes?, yo estoy a punto de cumplir 58 años hacia la mitad de junio. Mi signo solar es Géminis, mi ascendente es Leo (pues nací a las 9:20 horas en Barcelona, España, un día soleado de junio de 1961). No conocía a Kabaleb pero, tomando en cuenta que la astrología (como otras disciplinas esotéricas) se expresan por medio de una buena y muy coherente interpretación hermenéutica para poder ser útil, es obvio que existen diversas formas de poder acceder a esa interpretación. La de Kabaleb hace mucho sentido y te comento que, desde hace un buen rato, estoy yo tratando de encontrar una forma que me acomode para interpretar mi propia carta y llegué a la conclusión de que, teniendo a Urano en conjunción apretada a Marte en mi casa 1, puedo asumirme como una persona «uraniana» y, por lo tarto, se me ajusta muy bien los ciclos de siete años tan propios de Urano. Ahora bien, mi lógica me llevó por el siguiente derrotero a la hora de darle una personalidad a cada septenio: seguí, de manera simple, el orden numérico de las doce casas zodiacales. La primera correspondería a energía de Aries, la segunda a energía de Tauro, la tercera a la energía de Géminis, y así seguían el resto de las doce casas. Ahora bien, mi casa 1 está ocupada por Leo siendo los rasgos leoninos los que que más abundarían en esos primeros siete años de mi vida. Ahora estoy en mi noveno septenio, mismo que sería ocupado por Sagitario y que en mi carta está mayormente ocupado por Piscis. Sagitario sería la generalidad, lo que comparto con otras personas de mi generación pero el aspecto pisciano de esta parte de mi vida es muy particular de mi carta y, por lo tanto, muy mío. Recuerda que el primer retorno de Saturno (el que cierra tu primera edad, por decirlo de alguna manera), se suele dar entre los veintiocho y los veintinueve años y son los que correspondes a tus cuatro primeras casas en tu carta. La segunda edad astrológica que es la de tu adultez responsable, concluye con tu segundo returno de Saturno que yo lo viviré, de manera puntual, hacia finales del próximo año. Cuando yo cumpla sesenta años, ya estaré transitando por lo que se conocería como la tercera edad, en términos astrológicos, que espero vivir en plenitud de salud y conocimientos. Pocos aun hoy, alcanzan a vivir su tercer retorno de Saturno para lograr iniciar su tránsito vital por la cuarta edad, así que se nos hace difícil poder hablar de ella pero yo estoy realmente emocionada de encontrarme en el punto existencial en el que me encuentro (aunque te confieso que no ha sido nada fácil llegar hasta aquí). No sé si te parezca loca esta respuesta pero considero, a partir de mi propia experiencia, que los septenios se apiñonan alrededor de un «leit motiv» particular para cada individuo. Te voy a poner un ejemplo: yo viví en España los dos primeros septenios de mi vida más parte del cuarto pues salí, con toda mi familia, a radicar a otro país. De hecho, llegué a México hacia finales de mi cuarto septenio y aquí me quedé (no así mis padres que siguieron su periplo viajero arrastrando a parte de la familia hasta Guatemala). En marzo de 1988, cuando yo estaba camino de cumplir mis 27 años (y de empezar a sentir la energía de mi primer retorno de Saturno), me separé de mis padres y empecé a vivir una nueva y caótica etapa de mi vida en la cual tuve que aprender, a la manera saturnina, que significaba vivir de manera independiente a la familia. A los 42 recién cumplidos, me gradué de esas lecciones y pude empezar a disfrutar de lo que significaba ser libre y autosuficiente. Ese septenio, el de mis 42 a mis 49, fueron los mejores años de mi vida. Después llegó la menopausia y ahora estoy tratando de recuperar esa sensación perdida de desarrollo, autonomía y libertad que me está costando lo que no está escrito (gajes de tener un Saturno natal retrogrado en la casa 6 ocupada por Capricornio)

  • MGM

    Hola Emilio, me encantó tu artículo! Llevo unas semanas estudiando cábala por mi cuenta y de repente me aparece tu post en Facebook; ¿casualidad? No lo creo. Siempre me ha apasionado la astrología, en primer lugar fue la mitología en la infancia, y hace unos años llegué hasta la cábala y sentí que resonaba conmigo al 100% y que era muy fácil integrar sus códigos con los de la astrología, estoy muy de acuerdo con lo que dice tu amiga de que «todo es lo mismo». No ha sido hasta ahora que me he puesto en serio a estudiarla, gracias y por culpa de mi procrastinador y al mismo tiempo ansioso de conocimiento ascendente en Sagitario. Por lo que veo yo estoy en la etapa final de Cáncer y tengo la luna y marte en ese signo en casa 8 a lo que añadimos mi sol natal en Escorpio. Me encaja bastante: durante este tiempo he sufrido pérdidas materiales importantes, alguna que otra muerte psicólogica, y aún estoy en proceso de deshacerme del cordón umbilical emocional familiar y una gestión de mi sexualidad mucho más espiritual. Quería preguntarte si en tu página hay algún buscador y si tienes algún post con libros recomendados! Muchas gracias por compartir tu conocimiento!

    • Mochilastrológica Autor

      Hola, María, gracias por el coment —me encantó ese «procrastinador/ansioso de conocimiento sagitariano» y lo entiendo muy bien, porque es mi Ascendente.

      Por lo demás, soy muy novato con la Cábala: leí libros y fragmentos de Kabaleb cuando empecé con la Astrología pero de eso hace ya muuuucho tiempo. En casa aún tengo el CURSO DE INICIACIÓN CABALÍSTICA A LA ASTROLOGÍA Y EL TAROT, que es el que menciono en el texto. Muchos de los libros de Kabaleb están disponibles online para descargarse sin costo: él creía en la difusión del conocimiento así que no tendrás problema en encontrarlo.