Ríos y Cáncer, hermosa similitud

Boletín Astrológico: Semana del 24 al 30 de junio 2019


Vale. Tengo el típico boletín que el toro me pilla y a mediodía del lunes todavía ni lo he redactado (como ejemplo sirva el castizo informe de la pasada semana). Y luego otros que redacto sin prisas, con tiempo de sobra, y ahora me levanto y me preparo un cafelito, bicheo esta carta, enciendo, apago la radio, pego una minicabezada  y así voy hilvanando las líneas.

Bueno, pues este boletín es de este tipo: ando escribiéndolo de sábado, si bien no lo publicaré hasta mañana, y en un hedonista estado somnoliento. Tranquilo. Felicísimo.

Claro, me pasó que entre el ajetreo madrileño —siempre ajetreo, Madrid es puro ajetreo—, los contactos + los nuevos contactos, el trabajo pendiente en Berlín y las configuraciones planetarias, estaba ya a jueves y tenía el whatsApp y la bandeja de email a punto de un Big Bang.

¿Y sabéis lo que hice? Me adelanté a las cuadraturas y oposiciones que está recibiendo mi carta —tan cardinal, ella— y el viernes, a media tarde, apagué el teléfono, me junté de rituales y akelarres con unas brujas y hasta este momentico de sábado, desayuno mediante, no he vuelto a mirar el móvil. A ver: que no son ni doce horas desconectado; pero es que a veces la mejor manera de desacelerarnos, de paliar esta frustración Marte y Saturno (e incluso Marte y Plutón), es tan sencilla como desprenderse del teléfono.

Puestos a seguir tirando del hilo os cuento que aquellos que sintáis que andais super enganchados a los Likes, a las selfies y al reconocimiento externo, tendréis muy pronto la oportunidad dorada de reconducir estos hábitos. Me refiero a que pronto Mercurio retrograda y lo hace en un signo tan egocéntrico y necesitado del aplauso como Leo. Ahí va dicho.

Pero bueno, basta ya de enrollarme y vamos a darle duro a la semana.

A ver, la semana es un aburrimiento y más si la comparamos con la anterior, pero es lo que tiene el cosmos: que unas veces es montaña rusa y otras no corre mínima brisa. Esto no quiere decir que no podamos sentirnos agitados. La oposición de Marte y Mercurio a Saturno y Plutón anda bien activa; es más, esos grados se sensibilizaron tanto que con el paso del Sol o de la Luna por la zona, se rescatarán tensiones y temas, según cada carta natal. Vamos, lo que os conté durante la charla en Madrid: que julio viene calentito y con curvas.

Tiene mucho, muchísimo sentido: el próximo 2 de julio nos llega un eclipse y, dos semanas más tarde, otro eclipse más. Así que no hace falta sacar sobresaliente en álgebra para prever cierto meneo cósmico. ¡Y qué rico está un meneo, verdad?

Luego, si desmenuzamos los aspectos, el primero lo encontramos el mismo lunes, el lunes 24. Ese día Venus, desde Géminis, le dibuja cuadratura a Neptuno —ya retrógrado— en Piscis. A ver, Piscis se lleva divino con Venus pero a Géminis no le hace tanta gracia la nebulosa de este planeta transpersonal. Aparte, ya sabéis cuánta rabia le tengo al señor del tridente: muchas promesas en al aire, vaguedad, ambigüedad y hoy te digo A pero mañana te digo Z o lo mismo ni te digo nada porque es que me he olvidado de ti o me he enamorado de otra persona. Siempre lo digo: ojito con los contactos de Neptuno, en especial en los temas natales, y es que es tan puñetero que te las mete dobladas, o te mangonea, o te pega el trampazo y ni te has enterado de tan sibilino o despistado o indefinido.

Con esta cuadratura debiéramos andarnos cuidadosos ante posibles encuentros románticos —¿encuentros del pasado, ya que Neptuno anda retro?—; intentar no idealizar al personal, no imaginarnos que algún tiempo o relación antigua fue mejor.

La cuadratura también nos genera problemas para enfrentarnos a las relaciones con desapego. Da un bloqueo considerable entre mente e irracionalidad. Compras absurdas. Regalos que luego desechamos. Neptuno rige la música, la meditación, lo artístico y sublime, que es lo mejor que podemos hacer cuando el nubarrón nos ataca y no hay narices para decidir pues todos los frentes parecen válidos y exquisitos. Así que mejor no calentarse mucho el trono a principios de semana —de hecho, la Luna también anda en Piscis—; no obligarnos a descartar ni esto ni lo otro, intentar prometer poquito, creernos aún menos lo que nos prometan y a bailar. Sobre todo ponerse a bailar.  

Luego el siguiente evento nos llega con un cambio planetario: el jueves 27 Mercurio sale de Cáncer e ingresa en Leo. Hasta aquí todo bien: quiero decir, Mercurio ingresa en Leo una vez al año y todos contentos. Lo que pasa durante este 2019 es que además retrogradará en este signo, en pleno mes de julio, aderezando la temporada de eclipses. En cualquier caso, ya os daré las fechas pertinentes.

Dicen algunos astrólogos modernos —esos que otorgan regencias a los transpersonales, y le dan exaltaciones, detrimentos y toda la marimorena— que Mercurio en Leo anda en caída. Y puede entenderse si tenemos en cuenta que  Leo es un signo de fuego y el fuego es subjetivo y encima algo infantil y bien centrado en sí mismo.

Pero bueno, también podemos pasarnos por el forro estas nuevas teorías y enumerar las características de este Mercurio en Leo, que hace a sus nativos categóricos, divertidos, creativos, un poquito soberbios, con muchas ganas de llegar la razón, cabezones, con dotes para la enseñanza, para mandar y para sentar cátedra. Porque ellos lo dicen. Porque ellos lo valen.

De momento, el ingreso de Mercurio en Leo vienen a agilizar la vida de los leoncitos del primer decanato —esos que cumplen entre el 22 y el 31 de julio. Tampoco le vendrá mal a los otros signos de fuego, Aries y Sagi. Luego, desde un clima más general —y sobre todo cuando retrograde— quizá traiga al escenarios asuntos sobre la autoestima, la necesidad de aplauso, temas pendientes con el padre, con los hijos y hasta con el corazón. Pero lo que os digo; ya os lo comentaré mejor en los siguientes boletines.

Fijaos que el resto de la semana pasa sin pena ni gloria, con aspectos lunares y la Lunita sale de Aries, ingresa en Tauro y para el finde ya anda guaseando en Géminis. Sin embargo, el jueves 27 tendremos el último aspecto cuando el Sol en el cangrejito dibuje un sextil cachondo a Urano en Tauro. Ya he comentado otras veces que Cáncer y Tauro tienen su buen rollismo porque uno es domicilio de la Luna y el otro la exaltación; hay afinidades entre ambos signos. Así que el sextil cae bien pintado.

Y mola con más motivo porque —entre tanto eclipse, Marte, Saturno enfrente y tal— se agradece como agua de mayo este lindo aspecto. Ojo, que tampoco se trata de cargarles ahora a todos los cangrejito con la cruz de que tienen que andar de crisis; de hecho, muchos no lo están, sobre todo aquellos que cumplen entre el 21 de junio y el 5 de julio. Esos que se monten en el sextil uraniano ¡y a soltarse la melena! ¡Ahoi!

***

Y nada, eso es todo: por cierto que se me ocurre que sigo buscando colaboradores para que contéis alguna cosita por aquí, por la página. Que si Tarot, que si Medicina Tradicional China, que si cómo preparar kéfir y germinados en casa; lo que os apetezca pero siempre afín a la filosofía cósmica mochilera. Y también se me ocurre que sigo buscando otros puntos de Spain is different donde poder dar charlitas, cursos, talleres y hokus pokus. En Barcelona sois unos pocos y en Mallorca también, así que podíamos juntarnos a darle duro antes que acabe el verano, ¿no?

Aparte, os cuento lo de siempre, que podéis seguirme por las redes, que le deis a los Likes, que me tenéis por  facebook, twitter, instagram y youtube aunque a veces no me asome ni para saludar. Ah, y que os suscribáis a la newsletter, así os llegan los boletines y el resto de artículos que voy subiendo. 

Os abrazo telepáticamente. Nos vemos muy prontito.

Emilio P. Millán

 


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11 ideas sobre “Boletín Astrológico: Semana del 24 al 30 de junio 2019

  • Sebastián

    Hola Emiliano, me encantan tus posteos, pues son completos y van al punto. Y así como lo muestras estamos antes procesos gigantes a nivel personal y también a nivel mundial. Aquí en Argentina nos toca de lleno. Mira, estudio tarot desde los 18 años, si te apetece puedo colaborar con artículos o con lo que necesites.

    Saludos.

    • Mochilastrológica Autor

      Jaja, tengo colegas que me llaman Emiliano y siempre me divierte. Se supone que Argentina es Cáncer —siempre en busca de la madre, esa Evita Perón— y, claro, los eclipses dan de lleno y encima elecciones pronto y tal. Ojalá para bien.

      Y claro que sí: me encantaría que alguien redactara algún artículo sobre Tarot. Anímate, hombre.

  • eugenio

    Ay, Emilio, que desde hace tres semanas estoy bloqueado, ay, que he conocido a alguien (una géminis), ay, que tengo que terminar cosas. Mi mercurio exaltado (mira que me hace gracia la palabra) se ha cortocircuitado y parece que esté en exilio y/o caída. Sigo con lo del tarot, a trompicones, mezclándolo con otras cosas: con el estrés del trabajo y su nuevo programa, con el router, hoy, más colgado que un chorizo., que no sé si me dará tiempo a enviar este mensaje antes de que se vuelva a colgar. Y escribo aquí antes que padecer el síndrome de la hoja en blanco que se llena de corazones y de nubarrones, de líneas que se entrecruzan.
    PD: espero el especial última semana de agosto, con un stellium de cinco planetas, en trígono a mi medio cielo (y éste en conjunción con Urano)
    PD 2: ya que recomendaste un libro sobre la iniciación a la astrología, ¿recomiendas alguno para los arquetipos youngianos? Tenía uno, pero creo que lo dejé y lo que es peor, ahora no me acuerdo a quién. 🙂
    PD 3: Si es en BCN la reunión, cuenta conmigo

    • Mochilastrológica Autor

      Eugenio, tan acuariano, tan participativo. Siempre un gusto leerte y ¡qué lindo un cortocircuito amoroso de vez en cuando! A ver… agosto pinta más lindo que julio y no es que julio pinte mal, sino que con Mercurio retro y todo esa tanda de eclipses pues quizá se sienta muy intenso, potente, incluso enamoradizo.

      Respecto a las recomendaciones sobre Jung… Bueno, no soy muy junguiano —¿o jungiano?— pero en casa tengo, entre otros, «Jung para la vida cotidiana» o el hermosísimo libro de Sally Nichols, que incluso encuentras en Pdf, «Jung y el Tarot».

      Y sí, hay que ir ya a Barcelona, ¿no? Se aceptan propuestas, locales, todo este tipo de cosas.