Virgo, separando trigo de la paja

Boletín Astrológico: del 9 al 15 de septiembre 2019


A ver por dónde empiezo… y es que voy con prisa, pues aún tengo que corregir un relato para el evento de Berlin Liest —donde espero veros a unos pocos, en persona o en holograma.

Aunque quizá podía empezar con eso: con la prisa. La prisa de la semana que se acaba y de también de la que estrenamos con este Boletín. Sabéis que por las redes me he divertido mucho colgándoos a esos personajes de los Autos Locos: Pierre Nodoyuna, Penélope Glamour, el profesor Locovitch y demás, y es que me servían para ilustrar el telediario cósmico, con tanto planeta aspectándose, tanta cuadratura y oposición, con sus llamadas a la acción, dispersión, reajustes, accidentes y malentendidos.

Claro, pues esta semana es un poco más de lo mismo, una prolongación de la energía de la anterior, con cierta dosis de locura e hipersensibilidad —no olvidemos que trae una Luna Llena— pero también con cambios de signos y de temas a tratar. Vamos a ir perdiendo mutabilidad en el cielo y preparándonos para el ingreso del Sol en Libra y el cambio de estación.

Pero ojo que todavía queda tiempo para seguir limpiando la casa, adelantando trabajo, tirando trastos viejos, sintiéndonos pachuchos o inspirados, más extasiados que Santa Teresa y llevarnos finalmente el gran batacazo por tanto optimismo angelical.

Y ahora os cuento por qué, que es bien fácil. Sirva como ejemplo el primer aspecto de la semana, el del martes 10, con la oposición entre el Sol en Virgo y Neptuno en Piscis, en el grado 16.

Esta oposición ya la vivimos la semana pasada, de la mano de Venus y de Mercurio, siempre en Virgo y siempre a Neptuno en Piscis, dos arquetipos opuestos: el orden versus el caos, la razón versus la intuición, la discriminación versus la inclusión. Fijaos que Virgo separa, divide, compartimenta; y a Piscis todo le vale o, como cantaban los Calle 13, Se vale to-to.

Aparte, y bien consciente de que repito, siempre os digo que Neptuno es super puñetero y nada como una neblina suya para perderte en el camino o no poder librarte de una mancha, de un herpes o de un pensamiento absurdo y misterioso. Luego, en defensa de Neptuno podemos decir que se relaciona mucho con las artes, con lo sublime, con lo espiritual, con algunas drogas muy ricas y con el amor universal. (Tiene tanto amor para todos que por eso a los neptunianos o piscianos se les acusa de infieles, que lo mismo da la carne que el pescado, que el perrito o el gato porque… eso, se vale to-to).

En cualquier caso, quedaos con esta idea de los posibles significados neptunianos —podéis repasar más regencias en el artículo de Piscis— porque será una constante durante esta semana y la próxima.

Sigamos.

El siguiente aspecto lo vivimos el jueves 12 con una cuadratura entre Marte en Virgo y Júpiter en Sagitario, también más o menos sobre el grado 16. Recordad que Júpiter tiene una naturaleza expansiva: aumenta los significados y experiencias del signo que atraviesa, la casa que os transita en vuestra carta, y también de los planetas que contacta.

Claro, aquí conviene luego analizar qué tipos de contacto realiza. Simplificando mucho, los trígonos y los sextiles serían expansiones armoniosas; mientras que las cuadraturas y las oposiciones traerían exageración. Luego las conjunciones hay que mirarlas un poquito más con lupa.

Pero a lo que vamos: en este caso tenemos una cuadratura, de Marte a Jupiter, por cierto, mal recibida. ¿Y esto cómo lo leemos? Pues, por ejemplo, como un Marte exagerado, o demasiada energía, demasiada acción, demasiado pensamiento o discriminación —claro, Virgo es un signo mental—, demasiada prisa —Marte va muy rápido, demasiado impulso, demasiados campos —Virgo es mutable— donde actuar… Algo así como mucho lirili pero poco lerele. O también como un sarpullido. Una erupción.

El viernes 13 es un día muy lindo, en cuestiones de aspectos —y ojo que esto no garantiza que cualquiera no pueda tener su super día de mierda semanal. Pero eso, que astrológicamente es lindo. Primero tenemos el trígono entre el Sol y Plutón, desde Virgo a Capricornio, llenito de fuerza de voluntad, agarrando bien el timón, resistente. Fijaos que como Virgo depura, rediseña su cotidianidad e intenta llevar un estilo de vida saludable, este aspecto puede ser el empujón idóneo para por fin dejar el cigarrito de las mañanas o el bazuko de los findes.

Tenemos además una preciosa conjunción entre Mercurio y Venus en Virgo, en el grado 28. Y aunque Venus está en caída, Mercurio anda fuerte y saca al planeta del pozo. Es una conjunción chachi piruli pues embellece la comunicación, el pensamiento y de pronto todos nos convertimos en unos cojonudos poetas.

El sábado 14 es el plenilunio, plenilunio, plenilunio. Está Luna Llena se da en Piscis, opuesta al Sol en Virgo, no podía ser de otra manera, y en el grado 20. Además, se encuentra muy cerca de Neptuno, que justo recibe una oposición a Marte.

¿Y esto cómo se traduce?, me preguntaréis. Pues esto es más de lo mismo de ese dilema Virgo versus Piscis que ya hemos mencionado arriba. Claro, Neptuno es muy pesado y empapa todo con su energía, hablándonos de conexiones sutiles, de intuiciones potentes, de una vida onírica arrolladora. Pero también puede nublar el intelecto. Intoxicarnos. Dejarnos con un buen resfriado. Pensad también que Marte está enfrente, con ganas de camorra y con prisa: de manera que podemos contar con mucha hipersensibilidad, una Luna alterada, llorona, con ganas de llorar, de ayudar o que le ayuden.

Por favor, no olvidéis tampoco la fuerte conexión de Virgo y Piscis con la salud, la limpieza, el soltar y dejar ir. Virgo minimiza en el mundo físico; Piscis debe desprenderse en lo emocional. Son dos arquetipos con mucha carga dentro de la rueda del zodiaco, en serio. Un lío. Un coñazo. Por eso yo respeto tanto a estos signos y a la gente que lo tiene muy marcado en su tema natal.

Lo interesante es que el mismo sábado, y para redondear la semana, Mercurio y Venus cambian de signo, ingresan en Libra. De nuevo aquí es importante echar mano a las regencias: Mercurio en Libra se encuentra peregrino, es decir, ni fu ni fa; pero Venus en Libra se encuentra domiciliado, contentísimo, disfrutón, diplomático, seductor.

Así que, bueno, después de toda esta limpieza, desinfección y organización de inicios de septiembre —y de la que todavía falta un poco, es decir, toda la semana próxima— vamos a ir dando paso a los eventos, las visitas al museo, la atención a la apariencia, el compartir con el otro y el interés por asuntos sociales, políticos e intelectuales.

Mercurio se paseará por Libra hasta el 3 de octubre y Venus hasta el 8 de ese mes.

***

Nada, eso es todo. Lo demás ya os lo sabéis…

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Os abrazo telepáticamente desde Berlín. Nos vemos en un rato en la lectura, ¿no?

Emilio P. Millán

 

(Foto. Fte: https://negativespace.co)

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