Tiempos fogosos. Trinos de fuego a finales de julio y principios de agosto.

Boletín Retrasado y Astrológico: del 22 al 28 de julio 2019


Supongo que ponerse a escribir un Boletín un miércoles con este retraso —que no  retrogradación—— os puede parecer una poquísima falta de vergüenza de mi parte. ¡Pues sí! ¡No tengo vergüenza! ¿Y qué?

Bueno, en realidad lo que sucedió fue que participé en un festival en Polonia dando unos tallercitos y, allí, la conexión era mínima. El plan había sido publicar la crónica galáctica unos días previos, pero no hubo manera —y al regreso tampoco con los preparativos de mis vacaciones.

Entre tanto —es verdad— no habéis parado de escribirme por FB, Instagram, Email, Paloma Messenger, así como Vía Telepática para preguntarme cómo andaba, cuándo volvía, si me encontraba bien… Vamos, que sois unos bonicos. Así que por ustedes, bonicas y bonicos, va este Boletín mega retrasado.

¿Y de qué va la semana? Pues la semana va de mucho de lo que os adelantaba cuando hice los vídeos sobre el verano: julio pintaba algo convulso y agosto remontaba entre trígonos de fuego y la energía leonina, expansiva, creativa, generosa, autocentrada.

No es para menos, pues vais a ver cómo los planetas poco a poco van desplazándose hacia el signo más monárquico del zodíaco. De hecho, ayer 23 de julio, coincidiendo con el cumpleaños de Daniel Radcliffe —aka Harry Potter, con una carta natal suuuuuper leonina— vivíamos el ingreso del Sol en Leo.

Así es, desde ayer y hasta el 23 de agosto, los leoncios van a tener la oportunidad de festejar su cumple y de desquitarse un poco del año y medio pasado cuando los eclipses les dieron su caña de España. Tiempo para sentirnos espontáneos, para viajar a lugares veraniegos, para sentirnos estrellas de cine, para tener —como decía Andy Warhol— nuestro pequeño ratito de fama.

Por supuesto, a los que no tengáis nada importante en Leo pues este tránsito quizá os pesa sin pena ni gloria —de todas formas nunca viene mal echarle un vistazo a la casa que os ocupa el signo. Tampoco viene mal leerse el especial leonino. Porque ellos lo valen. Porque son entusiasmas. Motivadores. Unos grandes profesores del zodiaco.

Luego el jueves 25, y coincidiendo con el cuarto menguante en Tauro, tendremos dos aspectos bien interesantes. Mucho. Primero la conjunción entre Mercurio y Venus y en el grado 26 de Cáncer. Recordad que Mercurio sigue retrógrado, con lo cual trae noticias del pasado, emailes que por fin son respondidos, personas que de pronto vuelven a dar señales… También reencuentros con amantes y familiares y su pelín de nostalgia y su gusto por regresar a esos sitios donde se amó la vida, que así lo cantaba Chavelita Vargas, entre otros.

Como los cangrejos son un pelín emocionales, con Venus y Mercurio de por medio puede haber facilidades para expresar los sentimientos, amor por la lectura, necesidad y placer en el conectar desde una intimidad, desde el cariño, desde el cuidado. Visitas y salidas con hermanos. Familiares cariñosos y besucones. Vecinas perfumadas que nos ayudan a subir las bolsas de la compra. Y el barecito de la esquina con un menú del día exquisito.

Eso por un lado.

Y por otro tenemos el trígono entre Marte y Júpiter, desde Leo a Sagitario, en el grado 14. Es lo que os decía —sobre todo de este agosto—: que viene con mucho trígono de fuego. Cuando un trígono de fuego se da entre planetas buenrollistas y afines, pues obtenemos vitalidad, optimismo, proyección en el futuro, ganas de actuar y el ego se dispara, se hincha, se siente que vale —y eso nos encanta.

Este Marte y Júpiter armonizados nos podría ayudar a emprender planes de estudios, viajes, asuntos legales, contactos con maestros, con extranjeros, práctica de deportes, valía, dotes de mando y ganas de impartir justicia. De entrada, Leo y Sagi son arquetipos bastante honrados si el ego o la fe no los ciega. El problema es cuando se ponen a conquistar nuevos imperios y  a cargarse indígenas en el nombre de Jesusisto de mi Vida o de Karl Marx. Entonces no.

Finalmente el domingo 28 tenemos a otro planetita más en Leo, yeah. Venus, amoroso, seductor, placentero, ingresa en los reinos leoninos, añadiendo más fuego a la carta del cielo.

A mí este Venus, de entrada, no me molesta —de hecho, no me molesta ningún Venus; ni en Aries, ni en Virgo, ni tampoco en Escorpio, a los que los antiguos otorgaron cierta mala fama—pero es cierto que el planeta y signo no comparten muchas características.

Pensadlo: Leo es un arquetipo caliente y seco; Venus, un planeta templadito y húmedo. Por otro lado, es cierto que a Leo le encantan los temas amorosos —se le relaciona con el corazón— pero también os digo que sus enamoramientos pueden ser una pura historia de proyección y narcisismo; vamos, que se enamoran de sí mismo, o se enamoran del amor.

En cualquier caso, de una u otra manera, Venus ingresa en Leo, que como signo fijo y fogoso, otorga voluntad para seducir y para mantener la llama, capacidad creativa, gusto por el brillo y las lentejuelas, que antes muerta que sencilla, y una risa y generosidad muy contagiosas. Durará hasta el 21 de agosto —entonces pasará a Virgo— y viene a poner coquetos a todos los leoncitos y, por extensión, a los otros dos signos de fuego, Aries y Sagi. Aprovechadlo, mis mochileritos y mochileritas.

Y para terminar, y porque me sale la vena de profe, una aleatoria lista de famosetes y famosillas con Venus en Leo —más o menos agraciados: Madonna, Witney Houston, la Madre Teresa de Calcuta, Michael Jackson, el Dalai Lama, Coco Chanel, Tolstoi y la Reina de España, nunca operada, inmaculada, incorrupta, Leticia.

***

Y esto es todo por hoy, que no es poca cosa. Aunque quizá podemos añadir una nota más: voy a estar por Málaga una semanita y, si bien parece que la idea del curso de Astrología no cuajó, ya se me está apretando la agenda con consultas astrológicas. A lo que voy: si queréis una lectura de la carta, o una revolución solar o que simplemente os ponga a parir astrológicamente, enviadme un mensajito para que os cuadre un hueco. El resto consistirá en ponerse hasta arriba de pescao y amorenarse de cuerpo entero.

Lo demás sí que os lo sabéis. Podéis seguirme por las redes, que le deis a los Likes, que me tenéis por facebook, twitter, instagram y youtube aunque a veces no me asome ni para saludar. Ah, y que os suscribáis a la newsletter, así os llegan los boletines y el resto de artículos que voy subiendo. 

Os abrazo telepáticamente. Nos vemos pronto, muy pronto.

Emilio P. Millán

(Foto. Fte: www. pinterest.es).

 

 

 

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