Aprendiendo Astrología con Pepa Sanchís

Aprendiendo Astrología con Pepa Sanchís


Me honra mucho poder presentaros en esta entrevista a Pepa Sanchís. La admiro, la sigo, me apunto encantadísimo a cada uno de sus cursos y no es para menos, pues Pepa tiene una trayectoria de lo más linda y completa.

Si no, andad atentos: es licenciada en Filología Clásica de la Universidad Literaria de Valencia, diplomada en francés por la Escuela de Idiomas y catedrática de Latín, que pronto entenderéis que es una de sus grandes pasiones.

Además es uno de los referentes más importantes en el mundo astrológico hispano, sobre todo en lo que a Astrología Clásica se refiere. Ha recibido la mención de honor del premio internacional de Astrología de Gracentro, suma más de un centenar de traducciones y publicaciones y ha impartido cursos en París, Lyon, Barcelona, Bucarest, Madrid y Buenos Aires, ¿alguien da más?

Claro, Pepa no sólo sabe de Astrología sino que también la enseña y la enseña muy bien. De hecho, lo que pretendía ser una pequeña entrevista acabó convirtiéndose en una fabulosa clase sobre el cosmos, sus normas y sus significados.

Pero mejor no me enrollo y os dejo con nuestra charla. Poneos cómodos, desconectadlo todo y agarrad papel y lápiz para vuestros apuntes porque no vais a parar de aprender.

***

[MOCHILASTROLÓGICA]: Pepa, llevaba mucho tiempo con ganas de entrevistarte pero nos ha costado lo nuestro sincronizarnos, ¿cosas de tener cartas muy mutables?

[PEPA SANCHÍS]: Hombre, más que tener las cartas muy mutables es que yo hago tantas cosas y estoy tan pluriocupada o pluriempleada que no tengo tiempo para nada. No es dispersión geminiana, porque lo que hago, lo hago a fondo pero sí es verdad que cubro demasiadas actividades.

[MA]: Escribes, traduces, hasta hace poco enseñabas en Latín en un instituto y, por supuesto, realizas una importantísima labor en el campo astrológico. ¿Por qué la Astrología? ¿Cómo empieza esa conexión?

[PS]: Pues es una cosa bastante curiosa porque yo, desde niña, desde que recuerdo —y eso que tenía una mente muy racional, una educación muy cartesiana— ya leía los horóscopos. Leía por ejemplo cosas sobre mi signo, sobre Piscis, pero no puedo decirte bien cuándo exactamente empezó.

Aprendiendo Astrología con Pepa Sanchís

Luego intenté hacer Astrología con quince años: me compré unas revistas, pero claro, ahí decía que para hacer una carta necesitabas las efemérides y no sabía dónde conseguirlas… Vivía en un pueblo pequeño y no se me ocurría ir a Valencia a por las efemérides, así que lo dejé.

Desde niña, desde que recuerdo ya leía los horóscopos.

En la universidad, resultó que una chica hacía Astrología y me dije ¡ostras, esta es mi oportunidad! Ella empezó a explicarme. Hacíamos las cartas a mano, no te lo pierdas. Así me piqué un poco… Tenía unos amigos de Játiva que vivían en Valencia, un matrimonio de astrólogos —Carmen Navarro y su marido—, los visitábamos y me piqué todavía más.  Pero luego estaba haciendo la carrera, tenía que preparar oposiciones, me casé, tuve un niño… todo esto y… pues… la vida te atrapa.

Hasta que con treinta y siete o treinta y ocho años, con el niño mayor, y el Urano de mi carta directo por secundarias, esa misma amiga me dijo: Estoy dando clases de Astrología en Valencia con Tito Maciá, ¿te apetece venir?  

Me animé. Como soy catedrática de Latín y la gente buscaba desesperadamente alguien que lo tradujese, en seguida me acapararon y ¡pum! me pusieron a traducirlo.

A partir de ahí, me salió mucha gente que quería que tradujera para ellos, y me vi mezclando mis dos pasiones: el Latín y la Astrología. Por tanto, ha sido sido una impronta personal pero también el destino me ha ido llevando hacia ello.

[MA]: La verdad que la Astrología llevaba todo el siglo XX reviviendo un auge muy interesante. Se había integrado a la cultura popular a través del horóscopo de los periódicos y revistas y estaban todos esos autores tipo Dane Rudhyar, Howard Sasportas, Linda Goodman, Stephen Arroyo…  Ellos defendían un enfoque más espiritual y psicológico del arte de leer las estrellas.

Y sin embargo, tú te alejas de esta corriente para decantarte por la Astrología Clásica. ¿Es ese amor por el Latín?

[PS]: Sí, claro, es la relación entre el Latín y la Astrología lo que me lleva a la Astrología Clásica… Yo empecé como todo el mundo: leyendo libros de Alan Leo… en fin, lo que había en las librerías. Pero claro, era un periodo de mi vida en que tampoco tenía mucho tiempo y, por tanto, tampoco leí mucho de esa Astrología moderna.

Quizá mi recorrido podía haber sido distinto si luego no me hubieran metido a traducir a los clásicos…Traducía textos de Morin y yo con Morin tengo mucha afinidad: ambos tenemos la Luna en el grado 16 de Piscis, ¡y nada es casualidad! Encontré en su obra un razonamiento muy lógico y a mi me gusta la lógica.

Hay en la Astrología Clásica un aspecto de utilidad: yo si fuera a un astrólogo no iría para que me diga cómo soy porque ya sé cómo soy. No voy a pagar 80 euros para que me digan que tengo mal genio. ¡Pues claro que lo tengo! En cambio, sí que quiero tener —y eso es lo que me lleva a la Astrología Clásica— como un parte meteorológico, un parte meteorológico vital.

Para mí la Astrología es como un parte metereológico. Quiero saber cuándo vendrá la lluvia y cuándo hará sol.

Por ejemplo: si te vas de viaje, miras qué tiempo va a hacer, si llueve o hace frío y así te organizas. Para mí la Astrología es algo funcional, es decir, quiero tener mi parte meteorológico personal. Saber cuándo vendrá la lluvia y cuándo hará sol. ¿Que es tiempo de Saturno? Pues no pasa nada: leo más, me dedico a temas filosóficos y a cosas de Saturno. Lo que no voy a hacer es meterme en proyectos que tenga repercusión económica porque sé que la voy a fastidiar. ¿Son tiempos de Urano? Pues lo que toque. ¿De Júpiter? Pues lo que corresponda.

[MA]: Empezaste a formarte con Tito Maciá…

[PS]: Sí, lo que pasa es que ese era un grupo que ya llevaban un tiempo funcionando y lo habían dado todo. Menos mal que me pusieron a traducir a Morin y, entonces, sí que pude, a mi ritmo, poquito a poco, ir asentando las ideas.

Sin embargo, tenía todavía las ideas un poco desorganizadas… Piensa que era un popurrí entre lo que traducía y las cosas que cogía en las clases de Tito. Lo bueno es que por traducir a los antiguos, me invitaron a estar en una lista de Astrología francesa. Era una lista con astrólogos fantásticos, entre ellos, Denis Labouré.

Cuando vi que Denis anunciaba un curso de Horaria en Saint Etienne, me apunté. Me compré mi billete de avión y me fui yo solita y, por cierto, me aburrí como una ostra, que allí se cenaba muy pronto y a las ocho ya estaba en la habitación sin televisión ni nada… Pero el curso fue muy bueno.

Digamos que Denis fue el que me puso los punto sobre las íes. Gracias a él pude organizar todo ese conocimiento disperso que traía, todo ese picoteo. Luego le compré un curso de Revolución Solar. Denis tiene una mente muy pedagógica, es un gran astrólogo con unos conocimientos muy prácticos, que eso es difícil de encontrar hoy día. Ha sido y es mi gran maestro.

[MA]: Aquí nos leen muchos aficionados a la Astrología pero no todos han oído hablar de la Astrología Clásica. ¿Cómo resumirías sus principales diferencias respecto a la Astropsicologia o incluso a la Astrología más contemporánea?

[PS]: Como mencionaste antes, la Astrología de la actualidad se ha orientado mucho a la parte psicológica. Eso está bien. Si lo piensas, la Astrología siempre ha funcionado a la par con la «medicina». Los médicos de antes sabían de Astrología pues les resultaba muy útil para reconocer el temperamento y a partir de ahí deducir el tratamiento del paciente: no era lo mismo un tratamiento para el resfriado de un colérico que para un melancólico. Las dosis eran distintas y se adaptaban a las personas. Por tanto que un psicólogo use la Astrología me parece un gran apoyo para la terapia.

Ahora bien: que el astrólogo o la astróloga se dedique sólo a hacer Astrología Psicológica me parece menos acertado. Con una consulta puedes decirle a una persona cómo es o lo que debe hacer pero no lo vas a cambiar, y ni siquiera ese es el objetivo de la Astrología.

Luego de la Astrología moderna me molesta la excesiva multiplicación de elementos: planetas, dos mil aspectos —porque ya todos son aspectos: que si novil, quintil, biquintil, que si no sé qué—, los puntos medios, los asteroides… Hay tantas cosas que, bueno, una carta sólo tiene 360 grados, ¡no cabe todo! Y claro, así los astrólogos no se ponen a hacer predicciones porque es que, con tantos datos, no pueden.

La Astrología moderna se me asemeja a un enfermo de cáncer. Ha desarrollado demasiadas células. Los astrólogos modernos se han puesto a multiplicar todo y además factores negativos. Fíjate que la Astrología Clásica es muy equilibrada: tienes dos maléficos y dos benéficos y luego los otros con cierta ambivalencia. Pero es que todo lo que han inventado en Astrología Moderna es malo: que si Lilith, malo; que si Priapo, peor, porque es un sátiro; que si el Sol negro, el Sol verde… siempre son patologías. Y acaban haciendo una Astrología de la patología. Todo es disfuncionamiento. Eso es como yo veo la Astrología Moderna.

La Astrología moderna se me asemeja a un enfermo de cáncer. Ha desarrollado demasiadas células.

¿La Astrología Clásica? Me gusta por la sobriedad. Es verdad que hay muchas técnicas y pueden ser farragosas pero, si comparas con la profusión de técnicas que usan en Moderna y aún así no saben predecir… Las técnicas de Clásica sí sirven para hacer pronósticos. Y como te digo, me interesa una Astrología funcional para saber cómo van a ir la cosas: sé que no voy a poder cambiar el destino pero, al menos, me organizo dentro de mis posibilidades.

La Astrología Clásica me parece te permite conocer tu salud, a nivel del temperamento y saber qué te conviene comer, qué deporte a practicar, cuánto dormir… Y por supuesto es práctica para aprender a adaptarte a las energías según el momento en el que estás. No intentar ir en contra de ellas sino fluir.

En fin, la Astrología Clásica me parece más sencilla, más profunda y más funcional.

[MA]: ¿Y qué pasa con los polémicos Nodos? ¿Ese Nodo Norte y ese Nodo Sur? ¿Qué tienes que contarnos al respecto?

[PS]: Los Nodos… esa es otra también. Hay un astrólogo francés, Dane Rudhyar, que estuvo muy mezclado en los ambientes hippies de San Francisco y todo eso y el hombre se sacó por ahí lo de los Nodos: que si el Nodo Sur es lo que llevas de otras vidas y el Nodo Norte hacia donde te diriges… Y claro, eso no lo puedes demostrar de ninguna manera porque ¿a ver quién recuerda sus vidas anteriores, si es que las hemos vivido? ¿Y quién sabrá cuáles serán sus vidas futuras?

Entonces el hombre con una raya de ácido se inventó esto y esa teoría ha tenido un éxito tremendo. Yo lo hablé con astrólogos de Astrología Védica —donde se habla mucho del karma— y les pregunté: ¿Los Nodos tiene que ver con el karma? Y me dijeron: No, toda la carta tiene que ver con el karma. Los Nodos no son más que los otros factores, ni muchísimo menos.

Lo hablé también con una astróloga argentina que había estudiado Astrología Tibetana con lamas y obtuve la misma respuesta.

A partir de ahí no he encontrado material y, por tanto me fui a la Astrología Védica. Tenía un librito de Denis sobre Astrología Védica y ahí sí que había alguna explicación sobre los Nodos. El Nodo Sur lo explicaba por su carácter crítico, su relación con las heridas, las hernias, pus y el Nodo Norte con energía nuclear o de otro tipo, centros de peregrinación, excesos, ese punto magnético, carismático pero también un poco fuera de lugar.

Claro, con esto ya tuve una base para comenzar a estudiar. Como hago mucha Horaria, pues fui comprobando que las cartas me verificaban esto. Por ejemplo: preguntar por una vivienda y que el regente de la casa IV, que es la vivienda, saliera conjunto al Nodo Sur y que la vivienda tuviera una pared que tapara la luz… Pues, esto demuestra que el Nodo Sur funciona de esa manera.

O con la Astrología Natal también. Recuerdo que tenía una amiga argentina que se iba a operar y tenía el Ascendente progresado conjunto al Nodo Sur. Se lo comenté. Le dije: Mira, dicen que el Nodo Sur son hernias, pus, virus, infecciones, microbios. Ella me dijo que no me preocupara y se operó. Fíjate que el médico se dejó una gasa dentro y casi la mata de una septicemia. Tuvieron que abrirla, sacarle la gasa, una historia…

Otro amigo con el mismo caso, le avisé y me respondió: Tranquila, es que he empezado a trabajar en un laboratorio y precisamente analizo virus y microbios. ¡Estoy rodeado de microbios!

Pepa Sanchís, tiene Sol y Luna en Piscis y Ascendente en Géminis

[MA]: Volviendo a tu carta, pensaba en el Géminis de tu Ascendente y en esa necesidad tuya de comunicar, de propagar, de compartir… De hecho, antes de asistir a tus cursos ya te había leído y mucho pues circulan un montón de artículos tuyos por la red. Hasta seguía una vieja página que tenías, Bedaweb, y que ya no funciona. Prima Luce es, pues, una apuesta relativamente joven en tu carrera. ¿Nos cuentas cómo surge y quiénes la incorporáis?

[PS]: La idea era difundir la Astrología Clásica a través de una web ágil y moderna. También quería trabajar con mis alumnos para hacer una trabajo de equipo. Por eso, además de mí, también colaboran Consuelo Inchaurtieta —que me parece una gran astróloga, muy inteligente, muy brillante— y María Fernanda —que es también muy buena editora, pero se ha enfocado más en los tratamientos con diapasones y música.

Porque el objetivo de Prima Luce no era sólo la Astrología, sino también un concepto de vida, de perfeccionar el ser humano como algo global. La idea inicial era esa: agrupar a personas que están en la misma onda astrológica y que tiene los mismos intereses de investigación y un patrón de honestidad intelectual.

[MA]: Allí continuas tu labor como articulista con especiales estupendísimos, desde esas Newsletter sobre los temperamentos  —indispensables para entender la Astrología Clásica— a los análisis de los ingresos o cuartas para Astrología Mundial. Y luego están los cursos online de Astrología, que me dieron la oportunidad y el gusto de poder conocerte.

Decía el escritor de ciencia ficción Robert Heinlein, «When one teaches, two learn” o “Cuando uno enseña, dos aprenden”. Así que imagino que disfrutarás enseñando: ¿Qué te has llevado de tus años de maestra?

[PS]: La enseñanza es un poco mi vida: me ha servido de mucho dar clases de Latín a adolescentes para luego dar clases de Astrología a adultos. Una aprende a detectar que muchísimas veces damos las cosas por sabidas, y no es así; hay que ser muy pedagógico, desmenuzarlo todo mucho…

Y la frase que comentas es muy acertada. Cuando yo empecé con la Astrología no sabía demasiado… Tenía los conocimientos dispersos y entonces convencí a los compañeros de instituto para que dieran clase conmigo durante las horas libres. Así que me reunía con los profesores y yo —que no tenía ni puñetera idea— tuve que obligarme a hacer mis apuntes, daba las clases y así aprendí sobre la marcha.

Con mis clases de Astrología busco siempre mejorar, nuevos enfoques para que se aprenda.

Una vez sabes enseñar, da igual la materia que enseñes. Quiero decir: enseñar es un una forma de expresión, una forma de abordar el conocimiento. Yo soy muy Penélope: hago y deshago y vuelvo a deshacer. Piensa que he dado clases de Latín durante treinta y cuatro años y hasta en el último año he estado renovando mis apuntes. La gente me decía: ¿Sigues buscando textos nuevos?

Es algo de mi carácter. Y con mis clases de Astrología pues busco siempre mejorar, nuevos enfoques para que se aprenda y, como te repito, nunca dar las cosas por sabidas.

[MA]: Yo he asistido a muchísimos de tus cursos y he decir que siempre me lo paso bomba. La mayoría se enfocan en técnicas predictivas tradicionales, desde la Astrología Horaria al uso de las Profecciones y Señores del Tiempo para la Revolución Solar. Esto me hizo recordar a algunos autores como Frawley, que defienden que el orden de aprendizaje de la Astrología debiera ser el siguiente: Horaria, Eleccional, Natal, De Monarcas y Mundial. ¿Qué opinas de esta clasificación?

[PS]: No estoy de acuerdo. Bueno, la Horaria está claro que es la primera pues es la más sencilla de todas y el banco de pruebas, es decir, te permite ver qué funciona y qué no. Pero no puedes hacer Eleccional sin haber hecho previamente Natal.

Por ejemplo: Júpiter es el planeta benéfico pero no para todo el mundo. Si una persona tiene a Júpiter en caída en la casa VIII o en la XII, tú no puedes una carta eleccional donde Júpiter salga como el planeta más reforzado y es que para esa persona Júpiter no es bueno.

A mí me pasa lo mismo. Si hago una eleccional para mí procuro afortunar o reforzar a Mercurio o a Venus, que son los planetas que tengo mejor en mi tema. No se me ocurre darle preeminencia al Sol o a mi Júpiter, que están bastante mal.

Lo que quiero decir: tienes que conocer muy bien el tema natal de una persona antes de poder luego hacerle algún tipo de carta eleccional. Además has de conocer muy bien las técnicas de prognosis.

Recuerdo, por ejemplo, una de mis primeras eleccionales: se trataba de un joyero que me pedía una eleccional para un negocio por internet que quería montar. Claro, miré su tema y vi que el Medio Cielo iba a cuadrarse con Saturno. Le dije: Te puedo hacer la eleccional pero no va a funcionar, porque la progresión de Saturno es muy limitante. Y efectivamente, al final no tuvo clientela. Y eso que la eleccional era buena pero claro, el natal manda sobre la eleccional.

Piensa que la carta eleccional más bonita puede ser un tema de éxito para Fulanito pero de fracaso para Menganito.

Así que el orden de Frawley me parece equivocado. Yo diría que sería: primero, Horaria; después, Natal; luego, conocer todas las técnicas de prognosis antes de empezar con la Eleccional. La Astrología de los Monarcas no deja de ser una carta natal, claro que en los políticos hay que darle más importancia a Marte, Júpiter y Saturno porque ellos encarnan un colectivo. Finalmente, la Astrología Mundial sí tiene que ser la última porque es la más complicada.

[MA]: La verdad que, con todos mis respetos, sigo encontrando la Astrología Horaria muy compleja. Está llena de normas, almutenes, traslaciones de luz… En fin: muy hermosa pero muy jodida. ¿Algún consejo para los torpes como yo… ? ¿Práctica y más práctica?

[MA]: Sí, claro, práctica. De hecho yo empecé con la Astrología Horaria porque no creía en ella, es la rama de la Astrología en la que menos creía. Pensaba: Esto no puede ser, haces una pregunta y ¡ya! ¡ya tienes la respuesta! Sin tener que mirar tu tema natal ni nada.

Así que me puse a comprobar si funcionaba. Lo que hacía entonces era formular la pregunta, hacía un «copia y pega» del tema, abría un archivo word, copiaba el tema y me obligaba a hacer un análisis por escrito. Escribía cuatro cosas… no la desarrollaba muy a fondo pero guardaba el archivo.

Después, cuando ya tenía la solución, volvía a abrir ese archivo y miraba en qué había acertado, en qué equivocado y por qué. A veces hay temas a los que no he encontrado la solución hasta después de muchos años.  Y cada cierto tiempo vuelvo a esos temas porque siempre descubro nuevos matices.

Así que oblígate a guardar los archivos y repásalos. Hay que repasar, volver a replanteárselos. Y así poco a poco aprendes.

[MA]: ¿Cada día hacer una pregunta?

[PS]: No. Hay que preguntar cuando uno realmente esté movido por una necesidad, por una urgencia.

[MA]: Claro que para difícil, la Mundial. Con esa ni me atrevo. Hace ya un par de años entrevisté al Estrellero, de la página, El Rincón de los Estrelleros, que es todo un especialista en sus análisis de las cartas de países. Tú también publicas a menudo artículos con perspectiva mundial: ¿Qué dificultades te plantean?

[PS]: Bueno, el problema de la Astrología Mundial reside en que se trabaja con Configuraciones Universales que pueden ser muy parecidas en países distintos. Sin embargo, en cada país dará un resultado diferente.

Recuerdo que en el 2005, para el ingreso en Aries, Marte estaba partil sobre la cúspide de la casa VII en España, Francia y el Reino Unido. Y, claro, los tres países tuvieron una impronta de Marte: en España hubo incendios muy mortíferos, en Francia fue la rebelión de sectores más pobres, sobre todo el sector magrebí, que ardieron miles de coches, y en Gran Bretaña se produjo el atentado de julio del metro de Londres.

Entonces ves como el mismo planeta en la cúspide de cada país ha dado un resultado distinto. De hecho, a veces, el evento sólo se produce en un país y no en los demás; o adopta otra forma. Las Configuraciones Universales son tan amplias… Y luego tienes que conocer bien el tema del país, pero con países tan antiguos como España o Francia… es que son países tan antiguos que no tienen ni tema.

También se puede trabajar con el tema del presidente. Por ejemplo: si tienes un eclipse en casa X en Europa, pues piensas que si alguien convoca elecciones seguramente perderá. ¿Pero quién? Tienes que mirar los presidentes que convocan elecciones ese año y, además, tienes que mirar cuál de ellos es el que queda más afectado por ese eclipse.

[MA]: Implica trabajar con muchísimas cartas delante…

[PS]: ¡Efectivamente! La Astrología Mundial es extremadamente complicada. En realidad, para hacer Mundial te tendrías que dedicar sólo a eso y sólo a un país. Y trabajar a pleno rendimiento tus ocho horas diarias porque es que hacen falta tantos temas… Piensa que para escribir los artículos de Mundial que ves en Prima Luce, igual estoy una semana. Porque aparte de lo que escribo, estoy mirando más temas, miro este, miro el otro… y me paso toda la semana cotejando cartas de países.

La próxima conjunción a finales del 2020 viene con mucha tensión. Hay varios indicios de una crisis económica muy gorda.

[MA]: Puestos a conjeturar, ¿qué te parece el panorama  general del mundo? ¿Hacia dónde nos movemos… astrológicamente?

[PS]: A ver… Soy bastante pesimista. Es evidente que la próxima conjunción de Júpiter y Saturno en Acuario a finales del 2020 viene con mucha tensión. Hay varios indicios de una probable crisis económica, una crisis económica muy gorda.

[MA]: Se da en los primeros grados de Acuario, ¿verdad?

[PS]: Sí, y trae malos aspectos de Plutón, de Marte… Y en un signo como Acuario que ya sabes que es bastante revolucionario.

En realidad, si nos damos cuenta, todavía no hemos salido de la última crisis económica. La anterior crisis fue una crisis sistémica y se le ha puesto parches, pero esos parches no han resuelto los problemas.

De manera que, por un lado,  tenemos esa amenaza de crisis económica que me parece bastante probable, en el 2020 pero más en el 2021, sobre todo a partir de la lunación de enero…

Y por otro lado nos encontramos en un cambio de ciclo: estamos pasando de tierra a aire. En realidad ya en 1981, con la conjunción de Júpiter y Saturno en Libra, entramos en el ciclo de aire, lo que pasa es que de por medio se producen dos conjunciones de tierra, tanto en el 2000 como en el 2020.

Pero sí, ya estamos en el ciclo de aire, ya se han sembrado las semillas. Un ciclo de aire es un ciclo de la información, donde la información es más importante y ya lo estamos comprobando. Hoy en día los dueños del mundo son los dueños de la información.

Mira, en los ciclos de tierra son los productores los que tienen el poder pero en  el ciclo de aire son los que manejan los productos, los que venden, los que hacen el intercambio… esos son  los más poderosos.

No deja de ser un reto porque la humanidad no había vivido hasta ahora un momento en que la información fuera tan exhaustiva. Antes podía tenerse información, pero es que hoy en día es que saben lo que piensas antes de que lo pienses. Estamos todos extremadamente controlados.

Me preocupa bastante… Cuando ves por ejemplo lo que está haciendo China, ese carnet de buen ciudadano, piensas: Esto se puede implantar. Si no oficialmente, de una manera oficiosa. Si eres muy crítico con el gobierno, pues tienes menos puntos; si eres persona protestona, también te quitan puntos… Y resulta que, dependiendo de esos puntos, la persona podrá o no viajar por el país. Podrá tener empleos o no. Podrá recibir un préstamo de un banco o no.

Y claro, si esto se aplica, y creo que más pronto o más tarde se hará —ya que nos tienen controlados a través del móvil, ordenador y demás— pues pueden arrinconar a esas personas más discordantes y privarles de sus derechos.

Creo que este ciclo de veinte años que inauguramos a partir del 2020 es, por sus configuraciones astrológicas, muy autoritario. Trae una cuadratura de Marte y una conjunción de Plutón. ¿En qué va a enfocarse ese autoritarismo? Pues hay que tener en cuenta que dónde cae esa línea más importante, en el Medio Cielo, es en el continente americano, aunque el líder va a ser China…

Estamos viendo una sociedad en la que existe un control extremo y los EE.UU. están usando este poder para imponer sus políticas. Ya no se imponen por las armas… La extraterritorialidad, por ejemplo: si haces una transacción en dólares, aunque sea fuera de los EE.UU. tú ya caes bajo su legislación y te puedes demandar aunque vivas en China y comercies con uno de Alemania.

¿Cuál será la capacidad de reacción y rebeldía de la población ante tanto control y sometimiento? Pues no lo sé. Lo que sé es que los ciclos de Acuario son, en general, muy revolucionarios.

[MA]: Es que Acuario tiende a los extremos, tanto de izquierdas como de derechas…

[PS]: ¡Claro!

[MA]: ¿Y qué te parece la conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio del próximo enero? Se habla mucho al respecto en las redes…

[PS]: No me preocupa porque Saturno es el manda. Saturno pone límites, está en su signo, está domiciliado y Plutón es un planeta que necesita límites. Plutón es el instinto básico, lo primario y tiene tendencia a ser muy agresivo y muy visceral, se mueve por las tripas, de una forma muy irracional, algo mafioso. Así que Saturno le ponga límites me parece muy positivo.

Además, está bien apoyado por el sextil de Neptuno en Piscis. La veo como un marcar límites a ciertos sectores abusivos. Y también teniendo en cuenta que venimos de varios años de la cuadratura Urano-Plutón, que sí que era peligrosa, que ha dado tantos odios, tantos movimientos separatistas… Saturno pone orden.

No me preocupa [la conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio] porque Saturno es el manda.

[MA]: Se nos acaba el tiempo, Pepa y tengo tantas preguntas por hacerte… ¿Qué es lo que crees que más te ha aportado la Astrología?

[PS]: La Astrología ha cambiado mi visión del mundo. Lo ha cambiado todo. Con la Astrología comprendes que el universo es significativo: el universo no son piedras que van por ahí rodando, el universo tiene sentido.

Entonces, a partir de ahí te interesa descubrir el sentido de ese universo y ver que tiene un orden. La palabra cosmos significa orden. Ahí está la trascendencia: ya uno no piensa que la vida es pura casualidad, que todo es absurdo, sino que hay una trascendencia detrás. Te ves como formando orden de este orden cósmico.

Uno puede ver la parte negativa y pensar que no pinta nada. O la parte positiva: ya que formo parte de ese orden, algo podré aportar y lo que consiga mejorar, es una mejora para todos. Como dice una amiga mía: Tú trabajo es el trabajo de todos. Si cada individuo mejora, mejora al colectivo, mejora al conjunto.

[MA]: Una consulta que nunca olvidarás…

[PS]: Una horaria muy rara. Un consultante que me preguntó si su madre había intentando asesinar a su padre. Era una horaria un poco complicada de contestar porque, además, los padres todavía vivían…

[MA]: ¿Qué aspecto es el que menos te gusta de tu carta?

[PS]: Hombre, el que menos me gusta es la cuadratura de Saturno al Sol y a la Luna. Pero al mismo tiempo, poco a poco aprendes a verlo de otra forma y bueno… llegas donde llegas porque tienes lo que tienes. Entonces me parece que está bien. Al final le he encontrado muchas cosas positivas a esas cuadraturas.

[MA]: ¿Y el aspecto que más te gusta?

[PS]:  El sextil de Venus con Mercurio. Claro, como Mercurio es regente de mi Ascendente, Venus está en casa X… pues en un un aspecto de facilidad que me ha dado mucho en esta vida. Muchísimo.

[MA]: Vamos a acabar con un juego de asociaciones rápidas. Sin pensar… Dime el nombre de un libro.

[PS]: «Los hermanos Karamazov» de Dostoyevski. Para mí es El Libro.

[MA]: Una película.

[PS]: De pequeña me impactó mucho «El manantial de la doncella» y… de mayor me gustó «La vida de los otros».

[MA]: Un color.

[PS]: ¡El rojo!

[MA]: Un animal.  

[PS]: Los gatos.

[MA]: Un país.

[PS]: Hombre, mi corazón está en Francia.

[MA]: Un signo del zodiaco.  

[PS]: Todos son buenos. No tengo preferencia por ninguno… Me llevo muy bien con los mercuriales, con los Virgo.

[MA]: Y una canción.

[PS]: De Led Zeppelin, «Starway to Heaven». Esta también es La Canción.

***

Pepa Sanchís participará junto a Consuelo Inchaurtieta en el próximo Congreso Ibérico de Astrología de San Sebastián. Su ponencia se llama El Tema Natal y sus promesas y tendrá lugar el sábado 15 de Junio a las 15:45 horas.

Un día antes, y también para el Congreso, María Fernanda Canal impartirá un taller de Terapia de sonido con diapasones pitagóricos y planetarios.

Finalmente, os animo a visitar la página Prima Luce donde encontraréis mucha información sobre Astrología, con buenísimos artículos de Pepa y detalles sobre sus cursos.

 

 

 

 

 

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