Tranquila semana con novilunio, novilunio

Boletín Astrológico: del 25 de noviembre al 1 de diciembre 2019


Exhausto, feliz y muy poco sostenible, aquí ando de nuevo redactando el Boletín en el aeropuerto. Era eso, o esperar a aterrizar en Berlín en unas horas. Tras un finde frenético: consultas y el taller; amigos y más amigos; vino y cenas y hasta una entrevista muy espontánea que podréis ver muy pronto.

Ya desde aquí mis mil gracias a Bárbara y a todos los asistentes el sábado, el domingo o ambos días a nuestras jornadas astromochileras. Hicimos fotos muy gamberras. Sabemos que os lo habéis pasado en grande y que habéis aprendido un montón.

Pero claro, los astros se siguen moviendo y —mientras montamos el próximo evento— habrá que seguir destripando los entresijos cósmicos: los de esta semana que nos toca, ya con la punta del pie en el mes de diciembre, ya casi despidiéndonos del 2019.

Es una semana relativamente tranquila: tiene sus aspectos, sí, pero no de la envergadura de la semana pasada —que si recordáis, incluía a un Marte ingresando en Escorpio, a un Mercurio retro que despertaba y a una bellísima conjunción de Venus y Júpiter en Sagitario. Bien, esta semana nos trae una Luna Nueva —novilunio novilunio—, un Neptuno que se espabila y un Venus que se vuelve currante y práctico. Eso y aspectos armónicos, esto es, sextiles y trígonos.

¿Empezamos? Are you ready? Seid ihr bereit?

Pues nos vamos a plantar ya en el martes 26 y la Luna Nueva del mes. Sí, el novilunio, novilunio, que se da en Sagitario —no podía ser de otra manera— y en el grado 5, y que más allá de sus habituales connotaciones de inicios, reseteos, semillas que se siembran en temas sagitarianos, no tiene mucho que añadir. Sol y Luna se dan el besito, Júpiter como regente ya anda a finales de Sagi y a punto de cambiar de signo y eso, poco más. Quizá relevante para los que cumplan por la fecha y es que pueden sentirse arropados por la familia o melancólico o sensibles o con un año por delante con mucha popularidad

Justo el mismo día, Venus sale de Sagi y de esa conjunción tan linda del domingo, e ingresa en Capricornio. Si Venus son los gustos, aficiones, forma de relacionarnos y la manera de pasarlo bien, cuando está por Capricornio hace al nativo trabajador, de estética masculina y práctica —el pelo corto es muy de este Venus—, ambicioso y con necesidad de desplegarse profesionalmente. Habrá un gusto —Venus— por las cosas eficientes y bien hechas —Capricornio. También puede dar cierto talento para el mando, con suavidad gracias a Venus, pero dirigente, sin duda alguna.

Este tránsito dura hasta el 20 de diciembre y viene a endulzarle la vida a los Capri, claro está, y también podría regalarle un cachito de pastel a los Tauro y a los Virgo, pero más a los toritos por temas de regencias. Así que enhorabuena a los Capri y enhorabuena a los signos de tierra. Un tránsito de Venus no te da el amor de tu vida, a no ser que se sumen otros muchos aspectos. De todas formas, puede ser interesante prestarle atención al sextil a Neptuno que se dará en dos semanas. Romántico como el solo.

Hablando de Neptuno, el miércoles 27 despierta en el grado 15, casi el 16 de Piscis. Lleva la tira retrógrado; ahora le toca andar unos meses hacia delante y luego volver a adormentarse, que es lo que le gusta a hacer a Neptuno. No soy muy experto en las retrogradaciones de los planetas gordotes —esos alejados del Sol como Urano, Neptuno y Plutón— y tampoco os voy a contar una milonga sobre cómo en los próximos meses vais a poder materializar vuestros sueños más húmedos. Así que por ética mochilera, hasta aquí escribiré.

Luego, un día más tarde, el jueves 28 Mercurio le dibuja un trígono a Neptuno, desde Escorpio a Piscis. Fijaos que Mercurio ahora anda directo y con este Mercurio o con cualquier planeta personal —esto es, también Venus y Marte— sí que se notan las retrogradaciones o si el planeta anda directo. A lo que voy: igual que  las últimas tres semanas fueron un poco despistadas y desordenadas o necesitadas de (re)orden, ahora es el momento de enviar currículums, cuentos a concurso, firmas de papeleos y encargos por internet. Este Mercurio con aspecto a Neptuno es sobre todo emocional: habrá una manera de captar la realidad a través del sentimiento, de intuiciones, de visiones o de llegar a conclusiones un tanto mágicas y quizá poco prácticas. Buen día para terapia y para verbalizar lo inverbalizable —algo de lo que Escorpio y Piscis saben muchísimo.

Ese mismo día, nuestro Venus que apenas ingresó a Capricornio, le dibuja un trígono a Urano en Tauro, romántico pero ambicioso, diferente, de muy buen gusto pero extravagante: como darse un baño spa en el ático de un rascacielos en Tokyo o Moscú viendo caer los copos de nieve.

Finalmente el sábado 30 Mercurio le hará un sextil a Saturno, desde Escorpio a Capricornio. O sea, más de lo mencionado dos párrafos arriba: papeleo, trámites, conversaciones, contratos, acuerdos, aumentos de sueldo, gestiones en el trabajo y a dialogar y dialogar con el jefe o con el abuelo.

Y esto es todo, mochileritos y mochileritas: perdonad que no me extienda pero mi avión ya está por cerrar el embarque. Ha sido un gusto de Boletín y un gusto de taller en Madrid. Tanto que ya estamos pensando en repetirlo… muy, muy pronto. Os iremos contando.

***

Ahora sí, ya sabéis que me toca daros las gracias por vuestros cachondeítos y guiños. Como bien sabéis, podéis seguirme por las redes, por facebook, twitter, instagram y youtube. Lo creáis o no, estoy subiendo vídeos mensuales a Youtuberrrrlll y me hace ilusión que sí, que haya gente que me ve.

Feliz viaje,

Emilio P. Millán

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