Gatos jugando

Clasificación de casas, cuadrantes y hemisferios en Astrología


Los que me seguís, sabéis que tengo la intención de ampliar los temas en el blog y explicaros cada casa astrológica una por una. El tema es muy extenso así que hoy vamos a empezar por algunos aspectos requetebásicos para el análisis de cualquier tema natal: la clasificación de las casas, los cuadrantes y los hemisferios.

Digamos que en la Astrología vais a encontrar detalles y técnicas muy complejos que no hay por donde agarrarlos, pero es verdad que luego tiene su parte muy intuitiva y visual. Por eso en mogollón de ocasiones, en cuanto le muestro la carta al consultante, este logra reparar en algunas características importantes: Es que lo tengo todo arriba, me dicen. O Es que no tengo nada en el lado derecho. O Las líneas forman un cuadrado o Eso parece una cometa… Estas apreciaciones espontáneas no hacen sino subrayar el carácter juguetón y vivo de la Astrología. Y aunque el consultante no conozca los términos utilizados ya está de alguna manera desenmarañando la carta por sí mismo.

Los sistemas de casas en Astrología (la domificación)

A ver. Partimos de la idea de que si estáis leyendo esto seguramente habréis visto alguna que otra carta natal. Sabéis que se trata de un círculo -símbolo de la unidad, de lo completo, de lo cíclico y lo perfecto- que aparece dividido en doce cajitas o sectores llamados casas.

Las casas hay que aprendérselas, resultan imprescindibles para la comprensión de cualquier tema y os prometo que las iremos desmenuzando en los próximos meses. Para que os hagáis una idea de su importancia, podríamos reducir el esquema de cualquier análisis astrológico a esta obra de teatro: Los planetas son los actores; los signos son los disfraces que se ponen y las casas representan el escenario donde actúan. Por eso nunca será lo mismo tener a Mercurio en Escorpio en la casa 9 que tenerlo en Libra en la casa 12 o en Tauro en la 1. Nada que ver.

Sigo. Esta división del círculo en doce sectores no es arbitraria. Obedece a unos cálculos trigonométricos donde se tienen en cuenta la posición y la hora de nacimiento del nativo de acuerdo a un sistema -el llamado sistema de casas o domificación.

Existen muchísimos de estos sistemas y podéis jugar con ellos en cualquier programa astrológico: está el método Regiomontano, el método Placidus, el de casas Koch -muy usado por la escuela Huber-, el de Porfirio, el topocéntrico… La mayoría de vosotros posiblemente conoceréis vuestra carta de acuerdo al sistema de Placidus, el más popular a día de hoy. Sin embargo, como os digo, merece la pena que sepáis que existen otros sistemas y que de acuerdo a esto os puede cambiar un buen tanto la carta y la área de actuación de los planetas, interceptando signos o liberándolos.

Os pongo el ejemplo de Angelita Merkel con tres sistemas de domificación:

 

La carta de Angelita Merkel con el sistema Placidus

La carta de Angelita Merkel con el sistema Placidus

 

Angela Merkel casas Koch

Aquí con el sistema Koch. Los ejes -casa 1, 4, 7 y 10- coinciden pero no el resto de las casas. El Sol -por ejemplo- ya se encuentra dentro de la casa 8 junto a Urano y Júpiter.

 

Ángela Merkel y el sistema Regiomontano

Aquí con el sistema Regiomontano. Como veis, aquí las dimensiones de las casas también varían y mucho.

Por cierto que a cada línea divisora que delimita una casa se le conoce como cúspide. Así, oiréis hablar de la cúspide de la casa 1, de la casa 2, de la casa 3, etc. Tenéis que aprender este término porque se usa mucho y vais a leerlo en cualquier manual de Astrología, ¿ok? Repetid conmigo: cúspide, cúspide, cúspide.

Una vez entendido que se puede dividir el círculo de acuerdo a diversos sistemas, vamos a echarle un vistazo a la clasificación de las casas. Ya veréis qué fácil y qué revelador.

La clasificación de casas por elementos o trinidades

Digamos que aunque la carta natal se ordene como le de la gana y te salga el Ascendente en tierra o en agua o con Ofiuco como regente, algunos autores defienden ciertas analogías entre las casas y los elementos. Así, de esta manera vamos a encontrar casas de fuego, tierra, aire y agua, denominadas trinidades y resulta interesante comprobar si el nativo tiene planetas acumulados en alguna de estas casas.

  • La trinidad de fuego. Corresponde a las casas 1, 5 y 9. Los nativos con muchos planetas en estas casas son dinámicos, espontáneos, intuitivos, reactivos y con un puntito egoico. Da dotes para el mando y para hacer un poco lo que a uno le salga de las narices.
  • La trinidad de tierra. Corresponde a las casas 2, 6 y 10, conocidas por algunos como casas de materia o sustancia. Aquí el individuo quiere seguridad, estructura y concreción. Todo se planea. Todo se evalúa. Nada de ir como los locos saltando de un sitio a otro.
  • La trinidad de aire. Corresponde a las casa 3, 7 y 11. Claro, aquí tenemos a nativos nerviosos y con muchísimo trato social. Se ponderan las relaciones, la necesidad de intercambiar ideas y un abuso de la lógica y lo abstracto. Pienso luego existo. Me relaciono luego existo.
  • La trinidad del agua. Corresponde a las casas 4, 8 y 12 que se conocen también como casas kármicas o de finales. Casas jodidas. Casas profundas -de hecho muchas consultas que recibo son de gente con estas casas ocupadas. Aquí se pondera lo emocional, lo místico, lo que no es tangible. Y de oca en oca y tiro porque me toca. 

La clasificación de las casas por modalidades: Cardinales, cadentes y sucedentes

Esta clasificación me parece todavía mucho más interesante. Guarda afinidades con las cualidades astrológicas: cardinal, fijo y mutable. Veámoslas.

  • Casas cardinales. Estas son las casas 1, 4, 7 y 10. Fijaos en lo que os digo: estas son las 4 casas más relevantes del horóscopo, corresponden con los ejes o cuatro puntos cardinales y, de hecho, tienen hasta un nombre específico. Así, a la casa 1 se la llama Ascendente; a la 7, Descendente; la 4 es el Fondo del Cielo o Imun Coeli (IC) y la 10 es el Medio Cielo o MC. Un nativo con mucha carga en estos ángulos será emprendedor, tendrá cualidades para el mando y se la pasará de objetivo en objetivo. Los planetas ubicados en estas casas ordenan sobre el resto de planetas y sobre la vida del nativo. Os cuento además que el orden dentro de las casas angulares es el siguiente: 1, 10, 7 y 4. Así un planeta en la 1 es más poderoso que el que ande sobre la 10 y el que ande sobre la 10 será más fuerte que el que esté en la 7, etc. Aquí también os conviene tener en cuenta que un planeta a pocos grados de la cúspide de la siguiente casa  -fijaos, ya estamos usando lenguaje astrológico- ya afecta sobre esta. Así, podéis mirar el ejemplo que os pongo aquí abajo. Urano está en la casa 9 pero tan cerquita de la casa 10 que también afecta sobre esta y domina toda la carta.
Urano dominante

Urano anda tan cerca del MC o casa 10 que podemos decir que actúa sobre esa casa.

  • Casas sucedentes. Corresponden con las casas 2, 5, 8 y 11. Son las siguientes casas en relevancia dentro de la carta y tienen analogía con los signos fijos. Son casas enfocadas en la estabilidad, contención, profundidad y mantenimiento del status.
  • Casas cadentes (de caída, de caer). Aquí tenemos el resto de casas, es decir, la 3, 6, 9 y 12. Tienen similitudes con el el elemento mutable y darán al nativo variabilidad, adaptabilidad y dispersión. Se le consideran las últimas casas en relevancia; de hecho, hay muchos autores piensan que lo mutable es sinónimo de debilidad pero no voy a entrar en debates con esta afirmación bastante discutible.

Por último y, aunque no se ajuste a esta clasificación por modalidades, merece la pena mencionar que la Astrología Tradicional diferenciaba entre casas Felices -la 5, la 9 y la 11- y casas Desgraciadas -la 6, la 8 y la 12.

Los ejes cardinales y la importancia de los cuatro cuadrantes

Bueno. Como habéis visto, de acuerdo con la clasificación anterior, las casas que se llevan la mandanga son las casas cardinales -1, 7, 4 y 10- y que estas tienen nombres específicos: Ascendente, Descendente, Fondo del Cielo y Medio Cielo.

Los 4 cuadrantes

Los 4 cuadrantes y puntos cardinales, del libro “Las casas astrológicas” de Bruno y Luise Huber

El trazo de las cúspides de estas casas divide el círculo en cuatro quesitos o cuadrantes y parece muy revelador ver si el nativo tiene concentración en alguno de estos sectores, equilibrio o desequilibrio. Fijaos:

  • El primer cuadrante abarca desde el Ascendente o casa 1  hasta el final de la casa3. Este cuadrante está muy enfocado en el yo. Algo así como el cuadrante de Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. La persona se concentra en sus necesidades, impone sus intereses, tiene carisma y le cuesta cooperar.
  • El segundo cuadrante empieza en la casa 4 o IC y abarca hasta el final de la 6. Aquí el interés empieza a ponerse en los otros y se padecen dilemas en torno a la independencia y la adaptabilidad a los demás. Es un cuadrante flexible, con movimiento, trabajador.
  • El tercer cuadrante abarca desde del Descendente o casa 7 hasta la  casa 9. Los planetas aquí se concentran demasiado en lo de afuera, en el otro, en lo que está más allá. Este es un cuadrante muy cooperador y sociable pero de haber sobrecarga el nativo se volverá dependiente y correrá el riesgo de olvidarse de quién es.
  • Por último el cuarto cuadrante abarca desde el Medio Cielo o casa10 hasta la oceánica casa 12. Aquí de nuevo se refuerza lo social pero el individuo juega e intenta moldear y dejar su grano de arena. Si el primer cuadrante es Yo y el mundo; el cuarto cuadrante es El mundo y yo.

Los ejes y los hemisferios. Planetas diurnos y nocturnos. 

Por fin llegamos a la última división en la carta para la que de nuevo vamos a tener en cuenta las casas cardinales. Atentos:

Si trazamos una línea del Ascendente al Descendente -como una línea del horizonte- se nos divide la carta astral en dos hemisferios: hemisferio diurno y hemisferio nocturno.

  • El hemisferio diurno (de las casas 7 a 12) muestra a los planetas por encima del horizonte y representa objetividad, sociabilidad y necesidad de mostrarse. Los antiguos lo consideraban una señal de poderío y, de hecho, no es lo mismo nacer a medianoche y con el Sol en la casa 4 que al medio día y con el Sol en la casa 10. La segunda opción es la que parte el bacalao. También es verdad que la gente que tiene todos los planetas por arriba del horizonte a veces va como una moto, que si gente, planes, trabajo y la casa sin barrer.
  • El sector delimitado bajo el horizonte se denomina hemisferio nocturno (de las casas 1 a 6) y es un área subjetiva , íntima, low profile. Un nativo con muchos planetas aquí abajo podrá vivir ensimismado, autosuficiente, refugiado en su cueva, ajeno a las noticias o a las normas sociales. Perseguirá sus metas pero no le gustará compartirlas. La fama quizá se la traiga floja.

Por otro lado, si dibujamos una línea desde el MC al IC -un meridiano- dividiremos la carta en dos mitades, una mitad oriental y otra mitad occidental. Estas mitades también revelan características del nativo. Atentos.

  • La mitad oriental -que incluye al Ascendente y va de la casa 10 a la 3- simboliza el Yo y de nuevo encontramos independencia, inflexibilidad, impulso, acción, persecución de objetivos. También inestabilidad, competición y voluntad.
  • La mitad occidental -que incluye al Descendente y abarca de la casa 4 a la 9- representa una renuncia del Yo e implica dependencia, flexibilidad, adaptación, cooperación y reflexión.

Conclusiones

Como veis, existen muchas maneras de reordenar o dividir la carta en función de las casas, los cuadrantes, los hemisferios y mitades. De un simple vistazo a un tema natal uno ya puede sacar pequeñas conclusiones: ¿es el nativo extrovertido?, ¿pasa mucho tiempo en casa?, ¿le cuesta cooperar?, ¿depende demasiado de los otros?, ¿le interesa el renombre o causar un impacto sobre los demás? Y así, etc, etc.

Por supuesto conviene subrayar que no hay un cuadrante mejor que el otro, ni una trinidad más importante, ni un hemisferio o una mitad que se lleve el premio. Sí es cierto que las casas cardinales y sus planetas dominan mucho la vida del nativo. Pero al final en el equilibrio radica la felicidad.

Así de pronto un consultante con todos los planetas en el hemisferio nocturno quizá pueda y necesite relacionarse con alguien que tenga los planetas sobre el horizonte. O una persona cuya carta sea muy fija pueda beneficiarse de la flexibilidad de alguien con una carta donde predominen los planetas en casas cadentes.

Os animo por tanto a revisar vuestra carta y la de los que os rodean. ¿Qué despierta vuestro interés? ¿Hay equilibrio? ¿Están los planetas repartidos por toda la carta o apelotonados en una sola sección? ¿Predominan las casas cardinales, las sucedentes o las cadentes? ¿La mitad oriental o la occidental? Si os apetece compartir vuestras experiencias o plantear alguna duda, ya sabéis que dónde dejar vuestros comentarios…

***

Ya sí me despido. Muchas gracias por leer. Por compartir. Por preguntar. Por opinar. Por vuestros Likes. Por volverme a compartir. Por hacerme mucha publicidad. Recordad que también podéis seguirme en facebook, twitter e instagram. Y si no, por telepatía.

Hasta muy pronto. Nos seguimos leyendo.

Emilio

 

 

(Imágenes Fte. “Las casas astrológicas” de Bruno y Louis Huber; boomsbeat.com)

 


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7 ideas sobre “Clasificación de casas, cuadrantes y hemisferios en Astrología

  • Rut

    Otro comentario ^^’ Buscando buscando, sobre mi Sol en libra (un poco deprimida de verle tan poca presencia en mi carta), he encontrado que significa en qué casa se sitúa. Resulta que mi Sol se encuentra en la octava casa, y venus el regente de mi libra está en escorpio. Y ha sido como O_O Guau. Tiene… un sentido sorprendente xD Mercurio también se encuentra ahí, mientras que escorpio está en mi novena casa (tu ves, mis casas están desplazadas de su signo por una posición arriba en casi todas, es de locos xD) y en este momento estoy sintiendo como que el cielo me ha trolleado porque estoy estudiando Estudios de Asia Oriental y siempre he tenido un nivel alto de interés en las culturas extranjeras y estoy escribiendo una historia que lidia muy fuerte con la religión y las reencarnaciones y es como. WTF xD Así que lo siento por soltarte este rollo, estoy segura de que lo habrás encontrado situaciones así en tu trabajo como astrólogo a cientos pero… Ha sido tu artículo el que me ha llevado a darme cuenta de esto. Gracias, supongo? XD

  • Rut

    Muchísimas gracias!! Ha sido muy interesante poder comprender con un poco más de claridad esto de las casas, explicando como tu explicas de forma muy entretenida y cercana. Me ha hecho darme cuenta (de nuevo) de la gran influencia de Acuario en mi carta. Es mi luna y ascendente, situado en urano y neptuno en la casa 1. Potenciado al extremo xD

  • María Dolores

    Claridad por fin¡¡¡¡ Es curioso ver en mi carta astral cómo destaca una fijeza rotunda en los signos (disfraz del actor) donde tengo los planetas (actores), pero situados en casas cadentes (escenario). Aquí he comprendido mejor, gracias a tu exposición, el esfuerzo improbo que llevo toda mi vida intentando consolidar, mantener, pero que los numerosos cambios que he tenido me obligan a adaptarme continuamente…así de crudo lo he visto…uf.
    Gracias Emilio

    • Mochilastrológica Autor

      Hola, María Dolores. A ver, los signos fijos van a persistir, darle duro, intentar mantener un status quo, una situación, un calidad o poder. Lo que pasa es que las casas cadentes pueden, como bien dices, desestabilizarlo un poco —la cosa se diluye, se pierde, se difunde y esparce.

      Pero bueno: al final estamos todos llenos de contradicciones. También hay personas con signos de agua en casas de aire. O signos de fuego en casas de tierra. Y así cada uno de nosotros somos ese lío tan rico y tan jodido.