Belleza y simetría, foto de Ronny Tertnes

Libra: relaciones, belleza y el difícil equilibrio


Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza, 
Oscar Wilde

 

Hace poquito menos de un año, allá por noviembre, publiqué el primero de mis especiales sobre los arquetipos del zodiaco, Escorpio. Ahora, once meses después, casi completé el horóscopo y me desajusta y emociona haber llegado al último de los especiales. Siento como si con Libra cerrase un ciclo -no el del zodiaco, ese nunca termina, pues tras la disolución pisciana resurge la chispa de Aries; pero sí el de estos artículos que han ido creciendo, madurando y complejizándose a lo largo de los meses.

Por tanto anduve retrasando este texto, dudando mucho, al más puro estilo libriano. Además, Libra, como signo de aire, no se deja encasillar fácilmente. Detrás de su fachada cooperadora y amable encierra un buen montón de dilemas.

Inteligente, esteta, enamoradizo, frío y conspirador si se tercia, este signo oscila en una agotadora búsqueda del eterno equilibrio. Casi nada. Fijaos en la elegancia, dualidad y distanciamiento de su símbolo, la Balanza, el único inanimado del zodiaco.

Así pues habrá que vencer las dudas y enfrentarnos a la tarea de analizar a Libra. Necesitamos, para ello, colocar lo bueno y lo malo en los platillos de su Balanza. Sin excedernos ni un ápice. Ni un gramo más ni un gramo menos. Hasta que cada parte pese exactamente lo mismo. ¿Y sabéis por qué? Porque de esa tensión fugaz, de ese brevísimo instante, surgen la belleza, la armonía, la justicia y -cómo no- el misterio del equilibrio.

Breve clase de Astrología sobre Libra

A ver, a ver, comencemos la clase… ¿Quién me clasifica Libra por elemento, polaridad y modalidad? Hmmm… ¡cuántas manos levantadas! ¡En efecto! Tenemos a un signo de aire, masculino y cardinal.

Como siempre, esta simple enumeración ya nos revela información básica y requeteimportantísima sobre el arquetipo. Así, sabemos que los signos de aire se sienten a gusto en el universo de las ideas: teorías por aquí, abstracciones por allá, necesidad de socializar, intercambiar pensamientos y estimularse intelectualmente de manera desapegada y objetiva. Y al loro con todo esto porque, como veremos luego, Libra es un signo muy vinculado al amor y a la búsqueda de pareja pero sin desestimar su elemento.

Entonces conviene recordar que el aire es de naturaleza fría y racional. Y aunque Libra será capaz de perderse por uno, dos, venticuatro amantes, también actuará con mucha ironía, cortante y afilado cual espada, y pondrá fin a una relación si así, tras mucho reflexionar, lo estima. Adiós muy buenas. Se acabó lo que se daba. Eso sí, ipso facto reemprenderá una nueva búsqueda del otro.

Aparte, como signo cardinal y masculino, Libra goza de su poderío. No dispone de la flexibilidad geminiana ni de la improvisación anárquica de Acuario, los otros signos de aire. Libra es estratega y le gusta mandar o, para matizarlo un poco, necesita imponer su voluntad. Lo que pasa es que su voluntad depende de un pacto, de un acuerdo con el otro. Así, los librianos resultan excelentes mediadores, diplomáticos y expertos en salirse con la suya sin que nadie proteste ni se sienta herido.

Gran parte de la riqueza y complejidad libriana radica en que, a pesar de sus características proactivas y de liderazgo, dispone de un planeta regente muy suave y femenino. ¿Quién se lo sabe? Sí, así es… Venus, la diosa romana del amor, la Afrodita de los griegos, la Isis egipcia, la Ishtar mesopotámica. Fijaos que los antiguos consideraban a Venus el benéfico menor y, en la carta natal, representa nuestra búsqueda de armonía, nuestros valores y gustos, la forma de disfrutar, de relacionarnos y de seducir.

Venus Anadiomene, de Tiziano

La Venus Anadiomene, de Tiziano, se exhibe en la National Gallery de Edimburgo, Escocia. Este arquetipo se relaciona con el signo de Libra.

Así, el libriano va a ser un nativo de agradables modales, refinado sentido estético y un puntito hedonista. Pero no tiene el carácter disfrutón primitivo de Tauro -con quien comparte a Venus como regente. Antes que en los sentidos, Libra basa su goce en conceptos abstractos. Para que lo entendáis mejor: Tauro puede acudir a un bar de barrio donde sirven un delicioso y nutritivo potaje. Libra es un poquito más pedante o snob y prefiere un restaurante temático con una banda de música jazz y comida super bien presentada y conceptual aunque no sepa una mierda.

Por supuesto, debido a su regente, Libra invierte mucha energía en asuntos amorosos pero aquí también difiere de Tauro: su ideal de pareja no es posesiva ni apasionada, sino que obedece -o aspira a obedecer- a unos principios de equidad.

Además, como a Venus se le conecta con la energía del dinero, encontramos en Libra a un arquetipo gastón, aficionado a las compras y con cierta tendencia al despilfarro o dificultades para ahorrar.

Conviene analizar la posición de Libra dentro del mandala zodiacal. Anterior a él descubrimos a Virgo, un signo precavido, reservado, inteligente, que se acopla a un sistema mayor al que sirve. Con Libra damos un paso más y nos adentramos en el mundo de las relaciones. Fijaos que Libra representa ya a un ser desarrollado, que conoce el ego y sus limitaciones; el valor de la familia, la importancia del trabajo. Pero sobre todo Libra representa al ser preparado para asociarse.

Todavía se entiende mejor si analizamos a su opuesto, Aries. El Carnero representa el ego, el yo, el yo y el yo y todavía más yo. Se la pasa siguiendo su deseo, preguntándose continuamente qué es lo que quiere con una naturalidad muy desconsiderada a lo que le rodea. Por tanto Libra simboliza el otro, el tú , el tú, el tú y todavía más tú. Y aunque, por supuesto, también sigue su deseo, como dijimos, se supedita al otro y es que este signo ya es lo suficiente maduro como para comprender que vivimos incompletos y necesitamos del prójimo si queremos ser felices.

Libra y la casa VII o Descendente. Pareja, socios, enemigos declarados. 

Sé que os debo un especial sobre las casas astrológicas, que es un asunto hermosísimo, extenso y fundamental para el análisis de una carta. Hasta que lo prepare aprovecho este especial libriano para  presentaros algunos conceptos básicos.

Sabéis que el zodiaco se clasifica en doce signos. A su vez, la rueda del horóscopo -que parece más o menos un clásico reloj- se divide en las denominadas doce casas o escenarios de la vida. Así, cada casa vibra con una energía concreta, tiene sus propias regencias y conceptos asociados.

Bien. Pues para facilitar el estudio de la Astrología, de una manera muy simplista y grotesca, se tienden a equiparar los signos con las casas. Esto es mucho más complejo y, por supuesto puede conducir a errores, pero la historia quedaría más o menos de la siguiente manera: la casa uno o Ascendente equivale a Aries, la casa dos a Tauro, la casa tres a Géminis, la casa cuatro a Cáncer, la casa cinco a Leo, etc.etc.

Si seguís contando llegaréis a la casa siete y a Libra. Esta es una de las casas más importantes de la carta natal ya que marca el denominado Descendente. ¿Y qué significa esta casa?, me preguntaréis. Pues viene a representar a todo lo que no sea yo, o sea, el otro, el de enfrente, el socio, la pareja, el contrincante y los enemigos declarados, que a menudo -fijaos qué bonita es la Astrología- suelen nuestras propias exparejas a las que hemos dejado de amar o viceversa.

Casas astrológicas.

Las casas astrológicas. El Ascendente o Aries y el Descendente o Libra (fuente Astrointernacional).

Así, cuando en una carta natal veáis mucho planeta en Libra o en la casa VII, nos estará informando de un sujeto para el cual la pareja o el asociarse constituye un tema fundamental de su vida. No sólo eso: estos planetas indicarán qué energía le llega al sujeto desde el otro. Nos darán pistas de cómo son sus parejas, sus socios, la gente con la que se relaciona.

Pero claro, si entendemos la carta como una representación completa de la esencia de la persona, resulta que aquello que el individuo percibe del otro, no es más que un reflejo de una parte suya, reconocida o no. Y esto es muy interesante porque en Libra y en la casa VII -al igual que en el Ascendente- es donde más se aprecian los mecanismos de proyección psicológica. Y ya no sigo más por aquí para que no os estalle la cabeza.

En cualquier caso, el libriano tenderá a interpretar el mundo como un baile entre complementarios, donde todo ser resulta incompleto por sí mismo. Se la pasa buscando pareja o, dicho de otra manera, buscando la manera de completarse a través de los otros.

Desde luego, el zodiaco le otorga de un montón de cualidades para su tarea: así, los Libra son muy agradables, ocurrentes, comprensibles, cordiales; saben escuchar y, sobre todo, seducir. Fijaos que este arquetipo capta en seguida los valores y necesidades del otro; es más, modifica su conducta para poder complacer a los demás, de ahí que a veces se le tache de frívolo, falso, oportunista y un poquito intrigante. Y algo de cierto hay en estos adjetivos porque, que os quede muy claro, Libra no tiene ni un pelo de tonto.

Libra y el equilibrio: ¿defecto o virtud? 

Es muy bonito Libra. Tiene una constelación de estrellitas que no son muy brillantes ni sencillas de reconocer en el firmamento. De hecho, durante muchísimo tiempo formaron parte de la constelación del Escorpión.

Entre los mitos de la Balanza destaca la historia del juicio de Paris. Paris era un príncipe pastor de Troya al que le cayó un marrón muy grande: Resultó que, para poner fin a una disputa, Papá Zeus le pidió que escogiera entre tres diosas a la más bella. Las tres estaban muy buenorras, eran un tanto arpías y usaron todas sus armas para engatusar a Paris. Digamos que se lo pusieron muy pero que muy difícil y Paris lo pasó francamente mal hasta que se atrevió a expresar su opinión. No os voy a arruinar el final de la historia pero lo importante de este mito es comprender qué complejo resulta emitir un juicio correcto que, además, agrade a todas las partes. Y este constituye uno de los dilemas más jodidos del nativo de Libra.

Otro mito muy lindo lo vincula con Anubis y, sobre todo con Maat, diosa egipcia de la justicia. Ambos se encargaban de evaluar el destino de los muertos y lo hacían con la ayuda de una balanza. En uno de los platillos colocaban el corazón del muerto y en el otro la pluma de Maat o Pluma de la Verdad: si la balanza se equilibraba, el individuo había obrado correctamente; si no, algo había hecho mal y, por tanto, debía pagar por sus consecuencias. Fijaos entonces que Libra es un signo muy vinculado con las leyes -de hecho, puede ser un estupendo abogado-, así como con su cumplimiento y consecuencias. Libra es un signo justo: le duelen los abusos, los atropellos y la parcialidad. No sólo eso, Libra entiende que cada acción conlleva una consecuencia y por eso meditan y meditan y meditan y dudan y dudan y dudan.

Libra vive debatiendo, socializando, estudiando diferentes puntos de vista para conseguir formarse una opinión objetiva y equilibrada de cualquier asunto. Detesta los extremos y aspira al camino de en medio, una vía bien complicada ya que, si se decanta por cualquier opción, invalida automáticamente el resto.

¿Qué sucede entonces? Pues que Libra se bloquea. Retrasa interminablemente la toma importante de decisiones. Y como buena Balanza, donde todo lo que sube, baja, atraviesa tremebundos vaivenes, períodos activos de optimismo con etapas de tristeza y desidia. Y un día Libra anda por las nubes y se come el mundo y al siguiente es el signo más descorazonado del mundo.

Gracias a su imparcialidad y su empatía hacia todos los puntos de vista, a Libra se le considera no sólo un signo de justicia; también es el signo de la paz. Es el árbitro del zodiaco, el gran conciliador, el anfitrión capaz de reunir en su casa a dos partes enfrentadas y conseguir que estas lleguen a un acuerdo. Y cuidado que, en su afán por sembrar la paz y la armonía, puede volverse muy guerrero…

Por último volver a recordar el espléndido buen gusto de estos nativos y su estrecha conexión con la belleza y el arte. Libra necesita rodearse de ideas, de personas, de objetos bonitos… y, de alguna manera, es un signo muy vinculado con las apariencias que prefiere no enfrentarse a sus emociones más oscuras. Escurrirá el tema. Sonreirá y fingirá no haberse dado cuenta de nada. Así, ajenos a sus propios patrones internos, repetirán, una y otra vez la misma historia con diferentes socios y parejas. Una y otra vez.

El significado de los planetas en Libra

En toda carta natal, los planetas que se encuentren en Libra vibrarán en consonancia con lo expuesto en este artículo. Habrá necesidad de asociación, tendencias estéticas y búsqueda de equilibrio. En el caso del Sol, se dice que está en caída, pues no otorga independencia al individuo, sino que le hace buscar continuos aliados para alcanzar sus objetivos. Se trata de nativos amables, seductores y grandes propulsores de la paz.

La Luna también posee muy buen gusto, aunque hace al individuo más dudoso e influenciable. Una maestra me decía que esta es la Luna de antes muerta, que sencilla: la persona invierte mucha energía en ponerse guapa, aunque sea para bajar cinco minutos a la frutería o a sacar al perro. Además, a menudo he encontrado esta Luna polarizada: el individuo rechaza cualquier arreglo, le importan tres pitos las apariencias y, sin embargo, está rodeado de gente bonita y que tienen muy en consideración lo estético.

En el caso del Ascendente, las experiencias le imponen al individuo el aprendizaje de la energía libriana. Así, estos individuos sienten que las circunstancias los fuerzan a actuar como mediadores de conflictos. Fijaos que Libra rige leyes y separaciones: por eso aparece en nativos que ya de críos declararon en tribunal o que vivieron un temprano divorcio de sus padres.

Mercurio en Libra también es muy indeciso, aunque rápido, sociable y encantador. Grandes mediadores. Fantásticos conversadores. Inteligentemente frívolos. De Venus en Libra se dice que está domiciliado, es decir, el planeta anda en su salsa. Es un Venus genial, disfrutón, aéreo, sutil, un maestro de las relaciones, capaz de encontrar pareja y socio profesional en la misma persona. ¿Necesitáis un relaciones públicas? Busca a alguien con esta posición. Indica talento para alcanzar acuerdos y hábil manejo del dinero. Armonía en pareja.

Marte en la Balanza, por su parte, anda en exilio, o sea, un tanto jodido. Implica nerviosismo mental, más duda e indecisión. Personas que desean imponer su ideal de paz o justicia a toda costa. Debates mal sonantes. Discusiones en pareja. Para amar, he de pelear. De todas formas, pueden dotar de una muy buena capacidad de convicción sobre los otros, aunque les falle el tacto suave de los librianos.

Júpiter en Libra protege en las asociaciones y otorga un respetuoso sentido de la justicia. Claro que mejor aún se encuentra Saturno en la Balanza, donde se halla exaltado: aquí el individuo deja atrás la duda y gana en sabiduría y reflexión. Justos. Ecuánimes. Grandes jueces. Consultores de pareja.

Como Libra es un arquetipo vinculado con las relaciones, el paso de los planetas transpersonales por el signo ha ido modificando nuestro modo de emparejarnos y de vivir de dos en dos. Urano atravesó Libra de 1968 a 1975, Neptuno de 1943 a 1957 y Plutón marcó toda una generación desde 1972 a 1984. Esto se ha traducido en una mayor libertad y apertura en las relaciones, emancipación de la mujer, legalidad del matrimonio homosexual y, por supuesto, divorcios a todo trapo.

¿Vamos con la lista de los Libra más famosos? Son un montón de gente, a menudo, muy guapa. Por comenzar con el cine, tenemos a Maribel Verdú, Catherine Denueve, Kate Winslet, Paco León, Julia Andrews, Brigitte Bardot, Monica Bellucci, Mastroianni y Groucho Marx. Almodóvar es Libra y mi queridísmo Antonioni también. En la música reconoceréis a Pavarotti, Bruce Springteen, Sting, Sergio Dalma, Julio Iglesias y Eminem. Y en el deporte a Martina Navratilova, Serena Williams y a Zlatan Ibrahimović, del Manchester.

La notte, de Antonioni.

Mastroianni -Libra- y Moreau -Acuario- en La notte, una película del libriano Antonioni.

Si pasamos al mundo de la literatura encontramos a Oscar Wilde, Rumi, F. Scott Fitzgerald, Capote, William Faulkner y a uno de mis escritores favoritos, Antonio Tabucchi. Y quedan muchas figuras importantes. Pensemos en Caravaggio, Nietzsche, Ghandi, Putin, Margaret Thatcher, Paz Padilla…

Entre las profesiones librianas destacan las que conecten con la belleza, la armonía y la imagen: decoradores, floristas, estilistas, modistos, peluqueros, comerciantes de arte, comisarios de una galería… Como seres sociales, necesitan del continuo contacto con los demás, de ahí que puedan ser geniales relaciones públicas, organizadores de eventos, representantes, embajadores y diplomáticos. No olvidemos su conexión con las leyes: Libra es abogado, árbitro y juez -junto con Sagitario. Como signo de pareja trabaja como excelente consultor/ terapeuta matrimonial. También puede realizarse como asistente social y en cualquier campo que le permita establecer valores de de justicia y equilibrio.

Libra rige los contratos, los acuerdos, las firmas y las relaciones internacionales. Rige eventos, cenas, inauguraciones. Galerías de arte, peluquerías, desfiles de moda, mesas redondas y restaurantes conceptuales. Signatura los tribunales, las bodas, el fiscal, las declaraciones, la división de bienes y el divorcio. Por supuesto, rige al socio, al otro, a la pareja, al contrincante, al que tengo enfrente, a mi espejo,

Los pesos y balanzas, las columnas, los bustos y templos de arte clásico pertenecen a Libra. Las plumas. La moda. Las fotos de las revistas, el maquillaje, el qué dirán. Las leyes. Las multas. Junto con Capricornio rige el mármol, hermoso y frío.

Entre las gemas librianas encontramos el cuarzo rosa, el zafiro y el jade. Y entre las flores, los narcisos, las rosas y las azucenas. A Libra le gusta el rosa, el verde, los colores pastel. En el cuerpo signatura los riñones, las glándulas suprarrenales, la espalda baja, la vejiga y el sistema vasomotor. Las curvas y redondeces. También los hoyitos del mentón y en las mejillas. La diabetes. La celulitis. La cistitis. El lumbago. Todos de Libra.

Rige la reflexión, la indecisión -junto a Géminis y Piscis- y los veredictos. La consecuencia de cada una de nuestras acciones. El camino de en medio. Los suspiros de amor. La mano izquierda. Las conspiraciones. La adulación. Las teorías del arte. La simetría. ¿Se os ocurre algo más?

Aquí van ya las felicitaciones para esos magníficos Libra: está mi mamita querida y mis primas Ángeles y Gracita. Están Fernan, Pedrito, Jaime, Eduardo, Lola y Ada. Por ahí andan Fran, Livi nove nove nove, Edison y Edita. Piluca de San Lucar, mi querida Smelly y mi sobrina adoptada, Ana Paula. Los brasileños Filipe y Ariana y el medio argentino Álvaro, con ese hoyito en la barbilla. A todos estos y a los que falten, un muy feliz retorno solar.

Durante un mes y hasta el 23 de octubre, el Sol viajará por este hermoso arquetipo, invitándonos a reflexionar sobre el mundo de las relaciones, a abrirnos al otro y a disfrutar de toda la armonía que nos rodea. Aprovechad este período. Compartid con el otro. Sin mucho lío emocional, eso ya le tocará al siguiente signo.

Y ya sí que se acabó.

Que tengáis muy buena semana. Acordaos de compartirme, como buenos librianos. De opinar, de apuntaros al newsletter, de darle al lindísimo like…

Muchísimas gracias.

Emilio P. Millán

 

 

(Fuente foto portada: Ronny Tertnes)

 

 

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Responder a Dee Ailf Cancelar respuesta

5 ideas sobre “Libra: relaciones, belleza y el difícil equilibrio

  • Dia

    Emilio,
    Es la segunda vez que te escribo. Claro, aquí mencionas las características generales de los Libra. Pero cuando tienes otros aspectos natales, te cambia toda la historia.

    Reflexionando mi sol, mercurio y plutón en libra casa 12, no soy la típica libra, no ando en la fiesta llena de amigos.(mi cumple este 14 de octubre). Soy muy privada y misteriosa con mis cosas. Pero eso si, puedo ser peleonera, mandona y defender a capa y espada algo. Además es cierto, puedo dejar a más de uno con enojo por mis eternas dudas en todas las cosas; lo cual significa que sopeso para bien o mal cualquier camino a tomar.

    Lo de las parejas que comentas, resulta más interesante. Sí, me siento incompleta sin pareja. Pero es tan complicado porque se supone que hay que sentirse completo en la vida sin nadie al lado. Pero mi caso es que dependo y me apego mucho a las personas, aunque también me encanta mi interioridad y privacidad. Los cáncer me persiguen. El último, en un viaje de regreso de Roma hablé con un chico muy simpático y sentí hermosa su energía. Me son tan familiares ya que no aguanté las ganas de preguntarle por su signo, y sí, resultó cáncer. (¿Será por mi cáncer en marte y júpiter casa 9?

    Y bueno, creo que me gana mi ascendente, luna y urano en Escorpio, casa 1. Quizá mi segunda profesión debería haber sido de detective además de que me hace esforzarme totalmente en conseguir lo que me propongo. Otro síntoma es lo celosa y posesiva de forma inimaginable que puedo ser.

    Un abrazo para ti

    • Mochilastrológica Autor

      Hola, Diana, gracias por comentar.

      Como bien dices, aquí se analizan los arquetipos puros y, por supuesto, estos no existen al cien por cien, sino que se mezclan y se integran con un sinfín de factores. Lo que pasa que hay que empezar por lo sencillo, por lo básico: elementos, triplicidades, modalidades y signos.

      Tú no eres sólo tu sol, tú eres la totalidad de tu carta. De ahí que se represente como un círculo, es decir, una figura completa con un centro y un contorno equidistante a dicho centro. Y claro, entran en juego otros aspectos, como bien comentas, entre ellos, Luna y AScendente. Por no hablar las casas -tu sol en casa XII- y los aspectos entre los planetas.

      De nuevo mil gracias y nos leemos muy pronto.

      Emilio

    • Dark Angel

      Hola, al parecer tienes muchos signos de agua en tu carta. Yo también nací un 14 de octubre, y tengo luna y ascendente en cancer y la mitad de mi carta astral está rodeada de agua 😶… También me parezco mas a la descripción del signo cancer que la de libra. Creo que no sólo el signo solar influye, sino hay que ver toda la carta para determinar la personalidad.

  • Dee Ailf

    ¡Muchísimas gracias por este hermoso artículo de Libra! Soy libra, del 8, y me alegra mucho ver lo bien que captas la dicotomía libriana duda-decisión amor-lógica, sin tampoco dejar de lado el hecho de que a veces los libras nos podemos poner muy guerreros para defender lo justo.
    Yo en primaria tenía una cierta fama de buscaproblemas (pero les caía bien a los profes eso sí XD) porque me metía en cualquier berengenal para mediar o defender a quien yo veía que lo necesitaba, si era necesario, a ostias también xD. Pero bueno, el temperamento lo fui calmando, aunque aún hoy no me callo cuando veo algo injusto o inaceptable. No puedo ver las noticias en paz. Esa parte mandona Libra también surge a veces, y es interesante oírlo porque en la mayoría de los lugares cuando busco a Libra me quedo con la sensación de que somos unas alfombras indecisas cuando claramente no es así. Tengo a Acuario en el AC y la Luna tb, así que seguro que influye en eso no? Pero creo que con decir que yo voy de cabeza a estudiar Relaciones Internacionales en busca de un trabajo diplomático lo digo todo me parece xD

    Genial como siempre, un abrazo desde Sevilla 😉

    • Mochilastrológica Autor

      Hola, hola, muchas gracias por el testimonio. A ver… por un lado, es cierto que el Ascendente y la Luna ya te hacen un tanto transgresora, rebelde y con pocas ganas de callarte. Pero en cualquier caso, Libra siempre será el signo que rija la justicia, la paz y los abogados. Y alcanzar la paz no es tarea fácil…

      Como siempre tenemos que tener en cuenta la naturaleza de los signos y Libra es Cardinal y Positivo, así que ahí ya hay emprendimiento y fuerza. Luego conviene recordar que los signos “beben” de su opuesto. Y Libra tiene enfrente a Aries: por eso encuentras a arianos muy seductores y a Libra muy guerreros.

      Abrazo desde Berlín!