Boletín de Astromochila. Semana del 8 al 14 de agosto 2016.


Chicos y chicas, bienvenidos al Boletín astromochilero de esta semana: cortito, eficiente, chispeante… al menos, en la medida que se puede. Recordad que el Sol sigue brillando en Leo y que todos tuvimos la oportunidad de un genial borrón y cuenta nueva la semana pasada. Ahora sólo toca currárselo para que nuestros planes se tornen ciertos, duraderos.

Estos días, en cualquier caso, los planetas fueron abandonando sus poses leoninas para desplazarse, poco a poco, hasta el mutable Virgo – Venus, Mercurio y Júpiter se encuentran ya en el signo de la Vírgen-, en una especie de preámbulo antes de que el Sol también se una a ellos. Tanta energía en Virgo no es más ni menos que una bomba de relojería para estos nativos, que van a andar insoportables, volubles, entusiasmados, felices y tristes durante la fecha y hasta principios de septiembre (el 9 de septiembre entra Júpiter en Libra, añadiendo matices al panorama cósmico). Deberán, además, hacer frente a unos pocos de contratiempos y apelar a la flexibilidad propia de los signos mutables –claro que a Virgo le gusta planear y tener todos los cabos atados. Muchas de sus decisiones y los movimientos que realicen repercutirán de manera muy importante por el resto del año o incluso, por el resto de sus vidas.

De hecho, el jueves pasado le estudiaba la carta a una chica Virgo y tenía un jaleo bien grande para el día de su cumpleaños. Pero –y esto es general para todos los signos-, siempre alrededor de la fecha de cumple de cada nativo se mueven energías importantes que, a veces, incluso se reflejan con eventos como la conclusión de unos estudios, el despido de un trabajo, el nacimiento de un hijo o incluso la propia muerte. Son las particularidades de los cumpleaños y de lo que en astrología se denomina el retorno solar.

Pero vayamos con la semana: hoy lunes 8 ya tenemos cuadratura entre Venus y Marte, en los mutables Virgo y Sagitario. En algunos manuales se reconoce a esta cuadratura como un aspecto pasional y muy creativo. Si lo unimos con el cuarto creciente de la Luna en Escorpio, a partir de la madrugada del martes 9, las mejores y/o novedosas noticias deberían de llegarnos al principio de la semana.

Teniendo en cuenta que la astrología propone sintonizar con lo que en el cielo se narra, en estas fechas, con tanta energía en Virgo, lo ideal sería apuntar a resolver asuntos conectados con este signo. Virgo es un signo muy hermoso –en astrología cabalística se le considera el signo más evolucionado-, aunque por su naturaleza ordenada, tímida y meticulosa quizá no goce de la fama que se merece en esta sociedad arquetípicamente de fuego en la que vivimos. Tampoco es algo que importe: a Virgo le interesa cierto reconocimiento, pero no los aplausos sobre grandes escenarios. Para que os hagáis a la idea de la crucialidad de Virgo: su energía representa todos esos pequeños detalles por los que nadie se preocupa pero que, en el momento que faltan, sentimos que el mundo se nos viene abajo. Casi nada.

Además, Virgo rige la limpieza, la salud, las rutinas y -si extendemos su significado al de la Casa 6- las mascotas y su cuidado. Así que ya os podéis imaginar que estas fechas son idóneas para chequeos médicos, mejorar hábitos, comenzar una dieta, comprarse un perro o limpiar la casa. Es el momento propio para coserle a la blusa ese botón que se aflojó y que, de a poco, se nos cae. De llamar al fontanero para que repare esa gotera eterna. O de cumplir con ese propósito de despertarnos un poquito antes para llegar a tiempo el trabajo.  Cada uno de vosotros sabrá qué trabajo o tarea tiene pendiente de hace tiempo y nunca se pone a hacerla. Yo, por mi parte, me acabo de comprar una aspiradora.

La noche del jueves al viernes 12 entra la Luna en Sagitario y, en su transcurso por el signo del arquero, irá activando varias cuadraturas con los planetas en Virgo, lo que apunta a un fin de semana con bloqueos, peleíllas y frustración. Como un fin de semana que nos vamos de vacaciones y nos cae un aguacero bestial o que el coche se avería a mitad del camino. Los ánimos rancios, quisquillosos, antipáticos (sobre todo para los signos mutables). Falta de paciencia total.

Por último, el domingo tenemos un bellísimo trígono de fuego con la Luna implicada que puede que electrifique y limpie el ambiente después del complejo finde. Un nuevo cambio de planes: alguno se pedirá el lunes libre y entonces sentirá realmente que se ha ido de vacaciones. Otro no podrá dormir después del intenso encuentro con un desconocido. Y, así, cada uno con su locura. En cualquier caso, si os queréis ir de marcha, que sea, sin duda, el domingo.

Y así me despido. Acordaros de comentar. Y por supuesto de leer, ¡y de compartir!

 

Hasta muy pronto.

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¡Participando aprendemos todos!